Dijo que “nadie del Partido Nacional tomará el lugar”, aunque él continuará como miembro
Por Natalia Gorgoroso
La polémica desatada en los últimos días en torno al presupuesto y el diseño arquitectónico de la nueva sede de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL) tuvo este viernes 6 de febrero su consecuencia política más relevante: el edil del Partido Nacional, Hugo Olascoaga, presentó su renuncia indeclinable a la presidencia de la Comisión Especial encargada del estudio de las obras. No obstante, aclaró que seguirá integrando dicha comisión.
“CON AVAL DE MI FUERZA POLÍTICA”
La decisión fue comunicada formalmente a través de una carta dirigida al presidente del deliberativo comunal, Mauro Álvarez, a la que tuvo acceso SERRANO. En la misiva, Olascoaga deja claro que su paso al costado cuenta “con el aval de mi fuerza política” y responde directamente a las diferencias insalvables con el oficialismo respecto al futuro del edificio.
En el texto presentado este viernes, Olascoaga fundamentó su salida en “razones de índole política”, citando específicamente el “desacuerdo de nuestra bancada con el rumbo que ha tomado este proyecto en lo referente a lo económico y al cuidado patrimonial”.
Cabe recordar que días atrás, el curul había calificado la inversión de más de 3 millones de dólares como “desproporcionada” y había alertado sobre el daño al patrimonio de la casa de Luis Curbelo Báez (en la esquina de la Av. José Pedro Varela y la calle Curbelo Báez), postura que fue rebatida públicamente por el presidente de la Junta, Mauro Álvarez.
SEGUIRÁ EN LA COMISIÓN
A pesar de dejar la presidencia de la Comisión Especial, Olascoaga aseguró en su carta que continuará “integrando la misma y aportando mi apoyo y puntos de vista”, bajo la convicción de que la concreción de una sede propia es un proyecto “irrenunciable para todo el cuerpo Legislativo”.
Consultado por SERRANO tras conocerse la noticia, Olascoaga profundizó sobre el escenario político que se abre en la Junta. Ante la pregunta de si su renuncia implicaba un alejamiento total de la discusión, el edil llevó tranquilidad sobre su continuidad en el rol de contralor: “voy a estar igual, pero no como presidente”.
Sin embargo, la definición más contundente surgió al ser interrogado sobre quién será su sucesor en el cargo. Olascoaga confirmó que el Partido Nacional se retira de la conducción de la comisión, dejando la responsabilidad en manos de otras bancadas. “No sé quién será. Eso se decide en sesión, pero nadie del Partido Nacional seguro. Las bancadas propondrán”, sentenció el edil.
Esta definición marca un quiebre en la gestión del proyecto, trasladando la responsabilidad política de liderar la obra y sus costos asociados, al Frente Amplio (o si así lo decidiera el cuerpo legislativo, al Partido Colorado) en un momento donde los números y los planos están bajo la lupa de la opinión pública.
