Por Natalia Gorgoroso
Este miércoles 11 de marzo, a las 12:30 horas, la Intendencia de Lavalleja fue sede de una reunión clave del Centro Coordinador de Emergencia Departamental (CECOED). Con todas las instituciones implicadas en la mesa, el foco estuvo puesto en la agudización de la crisis hídrica. Al finalizar el encuentro, el ingeniero Eduardo Liard, gerente Regional del Este de Obras Sanitarias del Estado (OSE), brindó declaraciones exhaustivas a los medios, transparentando el estado de las reservas, las obras de emergencia en curso y el apoyo clave de privados.
La falta de precipitaciones ha puesto nuevamente en jaque al sistema hídrico del departamento: las ciudades de Minas y Solís de Mataojo son las que presentan el “mayor impacto”, viendo severamente afectadas sus reservas principales.
Al ser consultado sobre el panorama actual de la cuenca del Arroyo San Francisco, Liard dijo que “hace meses que no hay un régimen de lluvias normales. De hecho, es muy similar en este momento al escenario del 2023”.
El jerarca explicó que el nivel del la Represa “Ing. Carlos Maggiolo”, la reserva principal de la capital serrana, experimentó dos fases de caída. Inicialmente, el descenso fue moderado gracias a las obras preventivas realizadas durante la sequía anterior. Sin embargo, la situación se agravó drásticamente en una segunda etapa “cuando los escurrimientos naturales dejaron de llegar al embalse, un poquito más precipitadamente”.
OPERATIVOS DE BOMBEO
Ante esta situación, OSE debió activar un plan de contingencia de gran escala para intervenir la cuenca y forzar la llegada de agua al Arroyo San Francisco. “Gradualmente hemos trabajado en la regulación de presiones, sectorización de zonas para asegurar el mayor abastecimiento de Campanero, el menor abastecimiento de San Francisco y la reducción del gasto de agua”, detalló Liard, confirmando además que el operativo de camiones cisterna que inició hace semanas contribuye directamente a aliviar la extracción de la reserva principal.
En el terreno, el despliegue es intenso. Según informó el gerente regional, actualmente mantienen “seis operativos de bombeo, trabajando con personal del Ejército, con nuestro personal, con apoyo de la Intendencia”. Estas tareas incluyen la limpieza y el repaso de los cauces para dar estabilidad al sistema.
Además, destacó que la optimización de la red de distribución ha permitido llevar agua desde Paso Campanero a zonas de la ciudad que en crisis anteriores quedaban desabastecidas.
Respecto a las leves precipitaciones registradas en los últimos días, aclaró que “no llegaron al embalse, no recargaron el embalse, pero sí rehabilitaron en algo la cuenca”, lo que resultó vital para intensificar los operativos de bombeo.
SOLÍS DE MATAOJO
El impacto de la sequía no es exclusivo de Minas. En Solís de Mataojo, el trabajo de OSE se concentra en mantener operativos el embalse local y la toma de agua.
“En Solís el trabajo básicamente es mantener nuestro embalse y nuestra toma de agua operativa mediante canalización en las zonas donde podemos canalizar, y re-bombeos en los diferentes acopios de agua”, indicó Liard.
Aunque reconoció que es un trabajo a menor escala que el de Minas y requiere intervenciones más esporádicas, aseguró que han logrado sostener el suministro. En caso de ser necesario, ya está previsto asistir a Solís de Mataojo con camiones cisterna desde Paso Campanero, aunque “hasta ahora no ha sido necesario”.
ARTICULACIÓN INSTITUCIONAL
La reunión del CECOED de ayer tuvo como objetivo principal anticiparse a lo que pueda venir. “Quisimos explicar el escenario en el que estamos, y quisimos articular todo lo que sea necesario con las instituciones para prepararnos para posibles escenarios para los cuales estamos trabajando”, sostuvo Liard.
Ante la pregunta sobre cuál sería el “peor escenario” posible, el jerarca prefirió la cautela: “Estamos trabajando para no llegar a ese escenario, o sea, no nos queremos anticipar. La reunión era preparatoria, informativa. En caso de llegar a otros escenarios, lo estaremos informando oportunamente”.
Eduardo Liard agradeció públicamente a todas las instituciones que han colaborado y subrayó un aporte fundamental: “Yo destaco al arquitecto Fabini que nos aportó información y perforaciones, hasta alguna de ellas particulares, lo que nos sirvió para aislar zonas que son abastecidas desde San Francisco y aportar desde alguna perforación y reducir lo que es la extracción de agua”. Eso fue clave, según informó, para mantener un equilibrio en el embalse y sostener la operativa de la Represa “Maggiolo”.
EL PEDIDO
Para finalizar, Liard reiteró el llamado a la responsabilidad ciudadana, pidiendo evitar usos no esenciales del agua potable como el lavado de veredas, patios, autos y riego. Aunque confirmó que los monitoreos de OSE muestran “reducciones importantes” en el gasto de agua por parte de la población, el ahorro debe extremarse.
“Les pedimos hasta tanto no logremos la normalidad, hasta que no se registre un régimen de lluvias medianamente normal, que continúen con el ahorro, que cuiden en la noche, que no queden pérdidas en las cisternas, que es común”, concluyó, solicitando la colaboración de todos para mantener el servicio lo más estable posible.
