Queridos lectores:
Hay lugares que guardan la memoria de un pueblo. Lugares donde no solamente se celebran acontecimientos, sino donde se van escribiendo, año tras año, las historias de muchas generaciones.
En Minas, uno de esos lugares es la Parroquia Santa Teresita del Niño Jesús.
Quizás para quien pasa por delante pueda parecer simplemente una iglesia más de nuestra ciudad. Pero para quienes conocen su historia, para quienes alguna vez atravesaron sus puertas, para quienes allí recibieron un sacramento, participaron de una celebración, encontraron una palabra de consuelo o simplemente se sintieron acompañados, Santa Teresita es mucho más.
Es memoria. Es encuentro. Es comunidad.
Desde aquel 1º de julio de 1973, cuando fue creada la parroquia, han pasado más de cinco décadas. Cincuenta y tres años de una historia construida por sacerdotes, laicos, familias, niños, jóvenes y adultos mayores que fueron haciendo de este templo una casa viva en medio del barrio Las Delicias.
Cuántas historias podrían contarse desde esas paredes.
Cuántas lágrimas fueron secadas. Cuántas alegrías compartidas.
Cuántos niños llegaron vestidos de blanco para recibir por primera vez a Jesús. Cuántas familias se reunieron para celebrar.
Cuántas personas se acercaron buscando una respuesta y encontraron simplemente alguien dispuesto a escucharlas.
Porque una parroquia no se mide solamente por la belleza de su templo ni por la cantidad de personas que se sientan en sus bancos. Una parroquia se mide por la capacidad de estar cerca de la gente. Y esa cercanía es, quizás, uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo.
Vivimos en una sociedad donde estamos permanentemente conectados, pero donde muchas personas experimentan una profunda soledad. Tenemos más medios para comunicarnos, pero muchas veces nos cuesta encontrarnos verdaderamente.
Por eso, recuperar los espacios comunitarios, esos lugares donde podemos mirarnos a los ojos, conversar, rezar y compartir, es una tarea que vale la pena. Y ahí aparece nuevamente la importancia de una fiesta patronal.
MUCHO MÁS QUE UNA CELEBRACIÓN
La Fiesta Patronal de Santa Teresita no es solamente una celebración religiosa.
Es una oportunidad para que el barrio se encuentre. Es una oportunidad para que la ciudad vuelva a caminar junta. Es una oportunidad para recordar que la fe no se vive únicamente dentro de cuatro paredes, sino también en las calles, en las familias, en los lugares de trabajo, en la solidaridad cotidiana y en cada gesto que nos hace más humanos.
Y este año queremos vivirla de una manera especialmente significativa. Será una fiesta emotiva, de encuentro y de esperanza, porque también queremos que nos ayude a preparar el corazón para la llegada del Santo Padre, el Papa León XIV, a nuestro país.
La visita del Papa será para la Iglesia y para tantos uruguayos un momento especial de encuentro, de comunión y de renovación de la esperanza. Por eso, prepararnos para recibirlo no significa solamente organizar actividades o esperar su llegada. Significa también preparar el corazón. Significa volver a descubrir que somos comunidad. Significa renovar nuestra fe. Significa abrir las puertas y salir al encuentro de los demás.
Significa dejar que el mensaje de esperanza que trae el Santo Padre encuentre una comunidad dispuesta a recibirlo. Y qué mejor manera de hacerlo que caminando juntos detrás de nuestra patrona.
SANTA TERESITA Y EL CAMINO DEL AMOR
Santa Teresita, con su llamado al pequeño camino del amor, tiene mucho para decirnos en este tiempo. Ella comprendió que no hacía falta realizar cosas extraordinarias para amar profundamente. Que también las pequeñas acciones, cuando están hechas con amor, tienen un enorme valor.
Quizás Minas necesite precisamente eso: pequeños gestos que vuelvan a acercarnos. Una palabra. Una sonrisa. Una visita. Una oración. Una mano tendida. Una puerta abierta. Un lugar en la mesa. Porque una comunidad no se construye solamente con grandes acontecimientos. Se construye todos los días, en esos pequeños gestos que hacen que una persona pueda sentir: “No estoy solo. Hay alguien que camina conmigo”.
Y el próximo jueves 1º de octubre queremos hacer precisamente eso: caminar juntos. A las 18:00 horas, nos encontraremos en la rotonda del Cementerio del Este, desde donde partirá la procesión hacia la Parroquia Santa Teresita del Niño Jesús. Será una procesión de fe, pero también de esperanza. Llevaremos nuestras familias, nuestras preocupaciones, nuestros sueños y nuestras intenciones. Rezaremos por nuestra ciudad, por quienes sufren, por los enfermos, por los niños y jóvenes, por nuestros adultos mayores y por todos aquellos que necesitan experimentar que Dios sigue caminando a nuestro lado. Y caminaremos también poniendo en nuestras manos y en nuestro corazón la próxima visita del Papa León XIV a Uruguay.
Al llegar a la parroquia celebraremos la Santa Misa de la Fiesta Patronal, el momento central de esta celebración. Y después de la Misa, como una verdadera familia, tendremos un compartir fraterno en la Parroquia Santa Teresita. Porque también eso es Iglesia: celebrar, encontrarnos, conversar y compartir la vida.
UNA INVITACIÓN QUE QUIERE LLEGAR A TODOS
La invitación está abierta a todos. A quienes viven en Las Delicias y a quienes viven en cualquier otro barrio de Minas. A quienes participan habitualmente de la vida de la Iglesia y a quienes quizás hace mucho tiempo no se acercan. A quienes tienen una fe profunda y a quienes están buscando respuestas. A los niños, a los jóvenes, a las familias y a nuestros queridos adultos mayores.
Todos tienen un lugar. Porque una fiesta patronal es verdaderamente una fiesta cuando nadie siente que está de más. Por eso, este jueves 1º de octubre, Santa Teresita nos espera. Nos espera para caminar. Nos espera para rezar. Nos espera para celebrar. Nos espera para compartir. Y nos espera para ayudarnos a preparar el corazón para un acontecimiento que marcará la vida de nuestra Iglesia: la visita del Santo Padre, el Papa León XIV, a nuestro Uruguay.
Que esta Fiesta Patronal sea entonces mucho más que una celebración. Que sea un nuevo comienzo. Que sea una oportunidad para volver a encontrarnos. Que sea un momento para renovar nuestra fe y nuestra esperanza. Que sea una manera sencilla, pero profunda, de decir: Santo Padre, Uruguay se prepara para recibirte con el corazón abierto. Y que, de la mano de Santa Teresita, podamos aprender nuevamente que cuando una comunidad camina unida, cuando comparte la fe y cuando abre el corazón, siempre hay razones para esperar.
Los esperamos a todos el jueves 1º de octubre, a las 18:00 horas, en la rotonda del Cementerio del Este, para comenzar juntos la procesión hacia la Parroquia Santa Teresita. Luego celebraremos la Santa Misa y, al finalizar, compartiremos fraternalmente como comunidad.
Porque hay lugares que guardan la memoria de un pueblo. Y hay fiestas que ayudan a renovar su esperanza. Que Santa Teresita nos ayude a preparar el corazón para recibir al Papa León XIV y a vivir este tiempo como una verdadera comunidad de fe, fraternidad y esperanza. Queridos lectores, los esperamos. Abramos el corazón, caminemos juntos y hagamos de esta fiesta una gran celebración de la vida y de la fe. Cristo es nuestra paz. Buena semana.
Pbro. Fernando Pereira Chaparro
Cura párroco de la Parroquia “Santa Teresita”.
