Entrevista con el edil del Frente Amplio por la Lista 273 del sector “SER Lavalleja”
En una extensa entrevista realizada por SERRANO, el edil departamental del Frente Amplio por el sector “SER Lavalleja”, Francisco Gómez, analizó los desafíos del primer gobierno de izquierda en el departamento. Desde el debate por el Presupuesto Quinquenal y la polémica de los cargos de confianza, hasta la proyección del nuevo hemiciclo de la Junta y el clima político interno, expresó sus puntos de vista.
Por Natalia Gorgoroso
El edil Francisco Gómez representa una renovación dentro de la izquierda local. Su sector “SER Lavalleja” (lista 273), nació con una impronta joven y paritaria, logrando en la última elección dos bancas en la Junta Departamental de Lavalleja (JDL). Hoy, como integrante de la Comisión de Presupuesto del Legislativo comunal y presidente de la Comisión de Asuntos Internos, Gómez juega un rol clave en la articulación legislativa.
EL SECTOR Y EL ROL EN LA JUNTA
SERRANO: ¿Cómo definiría a su sector “SER Lavalleja” y cómo ha sido su crecimiento?
Francisco Gómez: “SER Lavalleja” es un sector departamental que venimos construyendo desde 2019. Éramos un grupo de militantes independientes y de otros sectores que buscábamos dar mayor participación a las juventudes y reconocer el rol de la mujer política con un enfoque paritario. En 2020 accedimos a una banca y en esta elección crecimos, logrando dos bancas ocupadas por un equipo muy joven. Nos identificamos con Yliana (Zeballos), que es la cabeza de la lista 273, y trabajamos en equipo.
S.: Integra la Comisión de Presupuesto, un lugar clave en este momento. ¿Cómo está conformada?
F.G: Sí, integro la Comisión por el Frente Amplio junto a Miguel “Pita” Sanz y Osorio Gadea, quien la preside. También están Luis Carresse (Partido Colorado) y Ana Laura Nis (Partido Nacional). Es una de las comisiones más fuertes y estamos trabajando desde el día uno, ya que junto con (la Comisión de) Legislación son las que tienen actividad más continua.
PRESUPUESTO QUINQUENAL
S.: Este es el primer presupuesto de un gobierno del Frente Amplio en la Intendencia de Lavalleja. ¿Cuál es tu impresión personal del mensaje enviado por el Ejecutivo?
F.G: Es un momento crucial. El presupuesto traza el rumbo del gobierno. Asumimos el 11 de julio sin conocer realmente el estado de la Intendencia, lo que hace complejo jugar sin tener las cartas sobre la mesa. Nos encontramos con una cultura organizacional con vicios y fragmentaciones que hay que reconstruir. Al leer la exposición de motivos, veo un mensaje que espero de un gobierno de izquierda: hay señas de transformación y un abordaje de políticas públicas en consonancia con nuestro programa. Como militante, me siento reflejado.
S.: Se ha hablado de errores en el articulado inicial. ¿Cómo se manejó eso?
F.G: En el estudio inicial encontramos errores que trasladamos al Ejecutivo y fueron subsanados en el mensaje complementario del 29 de enero. El intendente Daniel Ximénez fue claro en que este presupuesto estaba abierto a modificaciones y al diálogo. Ahora la Comisión se abocará de lleno al estudio, recibiremos a los directores (de la Intendencia), a la sociedad civil y, fundamentalmente, a ADEOM, porque nadie sabe mejor qué se necesita que los trabajadores organizados.
S.: ¿Cómo son los plazos para la aprobación?
F.G: Constitucionalmente tenemos cuatro meses. Dentro de ese plazo, debemos reservar unos 20 días para que el Tribunal de Cuentas lo estudie y verifique que no sea deficitario. La idea es poder votarlo a fines de abril.
POLÉMICA POR OBRAS Y FINANZAS
S.: La oposición critica la falta de grandes obras en el presupuesto. ¿Qué responde a eso?
F.G: Es verdad que no hay grandes obras plasmadas, pero es porque no hay plata. Sería mentirle a la gente prometer cosas que no podemos financiar. Aproximadamente el 60% del presupuesto se va en salarios y, además, esta administración debe pagar el fideicomiso “Lavalleja Avanza” que se tomó en el gobierno de Mario García. Un 20% de lo recaudado por SUCIVE (Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares) se va en pagar esa deuda. Además, del fideicomiso anterior se perdieron casi 2 millones de dólares por no ejecutar las obras a tiempo. Entonces, hay que ser responsables al criticar. Las obras van a llegar, pero articuladas con los Municipios y buscando fondos del gobierno nacional a través de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
CARGOS DE CONFIANZA Y SALARIOS
S.: Un tema recurrente es la cantidad de cargos de confianza (escalafón Q) y sus sueldos. ¿Cuál es la situación según el estudio del presupuesto que ha hecho?
F.G: Hay que separar los tantos. El gobierno del Frente Amplio mantiene los 24 cargos de particular confianza que recibió. No se aumentó la estructura central de la Intendencia. Lo que propone este presupuesto es la creación de siete cargos nuevos destinados exclusivamente a los Municipios. La lógica es sencilla: un alcalde necesita una mano derecha, alguien de confianza política en quien delegar gestión o que pueda responder el teléfono a las 2:00 de la mañana, porque son cargos de dedicación total. Se los ofrecieron a todos. La mayoría de los alcaldes (que son cinco del Partido Nacional y uno del Partido Colorado) decidieron hacer uso de esta herramienta porque entendieron que mejora su gestión. El único que decidió no utilizarlo fue el alcalde del Municipio de Mariscala. Si la oposición en la Junta decide no votarlos, está perfecto. No nos afecta a nosotros. De última, los cargos eran para ellos, para fortalecer a sus propios alcaldes. Si no los quieren, seguiremos como hasta ahora.
S.: ¿Y sobre los sueldos de los directores? Hubo mucha confusión, cifras que rompían los ojos y luego un cambio en el mensaje complementario anunciado previamente por el intendente.
F.G: Sí, hubo un error inicial. Eso se debió a un error de cálculo que el propio intendente reconoció. Y quiero detenerme en ese momento: hace mucho tiempo que no veía a una figura política mostrarse tan vulnerable y con semejante honestidad brutal. Cuando Daniel Ximénez salió a la conferencia de prensa a decir “me equivoqué, fue una omisión mía”, estaba quebrado. No fue un discurso armado. Fue la sinceridad de quien confió en un equipo técnico y asumió la responsabilidad final. El error se corrigió en el mensaje complementario y el tema quedó saldado.
S.: Para que quede claro a la ciudadanía: ¿Cuánto están cobrando hoy los directores?
F.G: Hoy ningún director está cobrando un aumento ni compensaciones extra. Están cobrando exactamente lo mismo que cobraban los directores de la administración de Mario García en julio, antes de irse. El aumento real vendrá recién si se aprueba el presupuesto. Y agrego un dato importante: nosotros presentamos un pedido de informes para saber qué pasaba en el período anterior. Porque el sueldo es una cosa, pero sabemos que en la administración pasada se otorgaban compensaciones y viáticos muy altos, muchas veces sin rendición de cuentas, que funcionaban como sobresueldos encubiertos. En este gobierno del Frente Amplio eso no ocurre. Acá el sueldo es el que está en el papel y nada más. Queremos ver los números para demostrar que antes se manejaba el dinero público con mucha más discrecionalidad.
JUNTA: NUEVO EDIFICIO Y CLIMA INTERNO
S.: Se está hablando de la construcción del Hemiciclo para sesionar en la nueva sede de la Junta Departamental con un costo de 3 millones y medio de dólares. ¿Es justificable ese gasto?
F.G: Entiendo que la cifra rechina, seguramente a mucha gente le suene como un monto muy alto, y lo es. Pero hay que mirarlo con luces largas: esta es una obra proyectada a cien años, no es algo para usar un rato y nada más. Si vamos a hacer algo, tenemos que hacerlo bien. Hoy somos el único Legislativo departamental del país que sigue atado físicamente al edificio del Ejecutivo (la sala de sesiones sigue en Batlle y Rodó). Eso no es sano para la democracia. La separación de poderes requiere independencia física y funcional. Ya logramos mudar la parte administrativa a la nueva sede (de A. Varela y Luis Curbelo Báez), y ahora falta el recinto de sesiones. Además, quiero destacar que el anteproyecto fue elaborado por técnicos del Ministerio de Vivienda de forma gratuita, lo que le ahorró un costo importante a la ciudadanía. Y ojo, esto no es un capricho de un partido: fue un compromiso de campaña de todos los candidatos, desde Mario García hasta Daniel Ximénez. Todos prometieron esto. El objetivo es tener una Junta de puertas abiertas, moderna y accesible, algo que el edificio actual no ofrece, donde la prensa y la gente puedan trabajar y participar cómodamente. Y quiero ser tajante con algo: el valor patrimonial de la casa se respeta absolutamente. La construcción del Hemiciclo no va a tocar la estructura histórica; al contrario, la pone en valor.
S.: ¿Cómo es el relacionamiento con los funcionarios de la Junta?
F.G: Excelente. Desde la Comisión de Presupuesto decidimos cambiar la lógica habitual: en lugar de esperar a que el gremio pidiera audiencia, fuimos nosotros quienes solicitamos la reunión con AFUNJULAV (Asociación de Funcionarios de la Junta Departamental de Lavalleja). Nos parecía fundamental escuchar primero a los trabajadores organizados. Estamos en plena negociación y, la verdad, no piden nada del otro mundo; todo lo que plantean es viable de concederse. Hay que decir que las condiciones laborales y salariales en la Junta son muy buenas, incluso superiores a otras áreas del sector público. Entendemos que son conquistas que han logrado a través de los años y se respetan. Además, quiero destacar el capital humano. Para nosotros, que somos nuevos en la función legislativa, el apoyo de los funcionarios ha sido clave, saben mucho y te ayudan desde el primer día a entender el funcionamiento. Ahora, nuestro principal desvelo en la Comisión de Asuntos Internos es regularizar los concursos de ascenso, porque con las jubilaciones recientes el organigrama quedó muy deforme y necesitamos cubrir vacantes claves para el funcionamiento institucional.
S.: Hablemos del clima político. El semestre pasado fue tenso. ¿Cómo ve la presidencia de Mauro Álvarez?
F.G: El primer semestre fue muy difícil, principalmente por la nueva reconfiguración de fuerzas. Al Partido Nacional, que históricamente tuvo la hegemonía en el poder, le cuesta entender que la perdió. Es natural que les cueste adecuarse a ese nuevo rol de oposición. Por otro lado, el Frente Amplio pasó de 7 a 16 ediles y para nosotros, que la mayoría somos nuevos, también implicó acomodar el cuerpo para ser oficialismo. Esa tensión generó momentos de violencia que no podemos permitir. Hubo faltas de respeto y cosas dichas por lo bajo que son repudiables. Por eso celebramos que se esté trabajando en un protocolo de actuación ante situaciones de violencia. Sobre Mauro, su presidencia ha sido magnífica. Sé que se cuestionó públicamente si debía asumir por la cantidad de votos de su lista, pero para mí es absolutamente irrelevante si tuvo 200 o 10.000 votos. Lo que importa es la capacidad de asumir la responsabilidad. Al ser una bancada mayoritariamente nueva, necesitábamos a alguien con experiencia, que conociera el reglamento y el funcionamiento, y Mauro es esa persona. Ha tenido una generosidad enorme. Apenas fuimos proclamados, organizó talleres por su cuenta para enseñarnos la labor legislativa. Además, ha tenido gestos políticos de grandeza: hoy las presidencias de las comisiones están repartidas casi 50-50 con la oposición. Eso habla de su don de gente, especialmente porque en el periodo pasado a Mauro le hicieron la vida a cuadritos, sufrió mucho maltrato, pero él eligió no replicar eso y conducir con apertura y diálogo.
S.: ¿Cómo evalúa el liderazgo de Daniel Ximénez tras este primer semestre de gobierno? ¿Cree que debe mantenerse como el gran articulador político o enfocarse puramente en la gestión, considerando que se acercan las elecciones internas del Frente Amplio?
F.G: Daniel tiene la experiencia de haber sido presidente del Frente Amplio en Lavalleja, una tarea que es casi tan difícil como manejar la Intendencia, porque implica aunar corrientes y posicionamientos muy distintos para marchar en una misma dirección. Por eso creo que tiene las herramientas de conductor. Sin embargo, tengo una discrepancia conceptual con la forma en que tradicionalmente se ve este rol. Solemos visualizar al Intendente como el gran articulador político de su partido. Lo vimos con Mario García o con Adriana Peña, que eran los referentes indiscutidos del Partido Nacional a la vez que gobernaban. Yo no sé si estoy de acuerdo con que el intendente deba ser el referente político partidario. Para mí, la función de Daniel hoy es administrar el departamento y asegurar que todos tengamos una vida mejor en Lavalleja. Él gobierna para todos. La estructura partidaria es otra cosa y debe mantenerse separada. El FA tiene su presidencia, así como los blancos tienen su Directorio. En cuanto a la interna, este 2026 tenemos elecciones en el Frente Amplio, tanto para la presidencia nacional como para las 19 departamentales. Aún no hay fecha ni candidatos oficiales perfilados, eso surgirá de la discusión en los comités de base. Recordemos que venimos de un proceso, del cual participé tres años como vicepresidente, de discusiones eternas. A veces costaba semanas llegar a un consenso, pero se llegaba. Y esa metodología dio sus frutos: recuperamos el gobierno nacional y logramos la Intendencia. Ese es el camino: discutir mucho adentro para gobernar bien afuera.
