Por Pablo Melgar
En una extensa entrevista concedida al diario “El Pueblo” de la localidad de José Batlle y Ordóñez, el periodista y ex senador colorado Manuel Flores Silva abordó con tono crítico el escenario político actual, poniendo especial énfasis en las alianzas entre dirigentes de los partidos tradicionales y el Frente Amplio.
Durante la conversación, Flores Silva situó el debate en términos ideológicos, al señalar que en departamentos como Lavalleja persiste una división clara entre lo que definió como “modelo republicano” y sus detractores.
En ese marco, fue categórico al afirmar que “un republicano no puede nunca apoyar a un socialista”, marcando distancia con eventuales acuerdos políticos que trasciendan las fronteras históricas partidarias.
VIGENCIA DE PRINCIPIOS DEL PC
El ex legislador también defendió la vigencia de los principios del Partido Colorado, al que consideró un actor central en la construcción institucional del país.
En su análisis, cuestionó lo que entiende como una “tergiversación histórica” impulsada desde ciertos ámbitos educativos y políticos, y reivindicó la figura de Fructuoso Rivera como parte esencial de la tradición republicana.
Manuel Flores Silva sostuvo que, a su juicio, en las últimas décadas se ha instalado un relato que desdibuja los valores fundacionales del país, generando confusión en la ciudadanía.
“Se han inventado historias que no son ciertas”, afirmó, al tiempo que insistió en la necesidad de recuperar una visión histórica basada en hechos y no en interpretaciones ideológicas.
IDENTIDADES PARTIDARIAS
En relación a la coyuntura política, advirtió sobre los riesgos de diluir las identidades partidarias en acuerdos circunstanciales. Según expresó, las alianzas entre dirigentes de partidos históricos con sectores del Frente Amplio implican una contradicción de base que termina debilitando la claridad del sistema político.
La entrevista también incluyó referencias al clima de confrontación política y a la necesidad de ordenar el debate público. Para Flores Silva, la falta de definiciones claras contribuye a una mayor polarización, donde “el que se equivoca pierde”, en un escenario que exige coherencia doctrinaria y firmeza en las posiciones.
