El director de la murga “Dando la Nota” informó que este año no saldrán con su espectáculo
Por Yandira Castro
El aire de Minas se prepara para recibir un Carnaval que, por primera vez en dos años, resonará en la ciudad sin la vibrante presencia de la murga local “Dando La Nota”. Su anuncio ha dejado una estela de nostalgia y reflexión, un eco que va más allá de las tablas. El Carnaval, siempre un momento de unión y celebración, se enfrenta a un vacío que invita a la comunidad a repensar su esencia.
DECISIÓN DURA PERO NECESARIA
En una conversación mano a mano con Álvaro Pastor, director de “Dando La Nota”, se siente la pasión y el dolor de una decisión difícil. “No fue nada fácil”, comparte.
La murga ha sido un pilar en el Carnaval minuano, pero las circunstancias han cambiado. Las bajas en el staff, sumadas a la presión de competir en un escenario que demanda mucho tiempo y esfuerzo, llevaron al grupo a un punto crucial. Pastor explicó a SERRANO que “siempre estábamos en desventaja con murgas de ciudades más grandes que cuentan con apoyo y recursos. Este año decidimos priorizar la salud del grupo y ofrecer un espectáculo digno al público”.
La murga ha recorrido un camino de aprendizaje y crecimiento. Sin embargo, la presión del Carnaval y la competencia resultaron ser un peso que se volvió insostenible. A medida que se acercaba la fecha, el grupo se dio cuenta de que no podrían cumplir con las expectativas que ellos mismos habían establecido.
“No nos avergüenza reconocer que no llegamos a nuestro objetivo”, aclaró Álvaro Pastor, reflejando una humildad que resuena profundamente en su voz.
EL FUTURO: ESPERANZA Y COMPROMISO
A pesar de este año sin actividad, la murga se mantiene unida, más fuerte que nunca, según su director. “Somos familia. Compartir este amor por la murga y convivir en alegría y tristeza nos hace invencibles”, dijo, con una chispa de esperanza en sus ojos.
Pastor remarcó que “Dando La Nota” no se detiene y anunció que ya están gestando ideas y letras para el próximo Carnaval. “Sabemos que solo con ganas no alcanza”, reconoció, pero la promesa de volver es un compromiso que todos en el grupo sienten profundamente.
Este Carnaval, aunque marcado por la ausencia de su música y su risa, también ofrece una oportunidad. “Podremos vivir el Carnaval desde otro lugar, ir a un tablado, acompañar a amigos que sí saldrán”, comentó Pastor. Este nuevo enfoque les permitirá disfrutar de la festividad de una manera que hasta ahora les había sido esquiva, con la esperanza de que la próxima vez el escenario sea nuevamente suyo.
LEGADO EN EL CORAZÓN DE MINAS
La murga “Dando La Nota” ha dejado una huella imborrable en el Carnaval de Minas. Su música, sus letras y su pasión han aportado una riqueza única a la cultura local. A través de sus actuaciones, han conectado corazones y han hecho reír y reflexionar a la comunidad.
“Hemos sido parte de la vida de muchas personas en esta ciudad”, dijo Álvaro Pastor a SERRANO, evocando recuerdos de risas, de momentos compartidos y de una conexión que va más allá de lo artístico.
El Carnaval es un reflejo de la vida misma: momentos de alegría, tristeza y, sobre todo, de comunidad. Este año, “Dando La Nota” no estará en el escenario, pero su espíritu seguirá vivo en cada rincón de Minas. El silencio en las tablas será un recordatorio de lo que se ha construido y de lo que vendrá.
El próximo Carnaval será un desafío, pero también una oportunidad para renacer. La murga tiene la promesa de regresar, más fuerte y vibrante que nunca. Y mientras tanto, el Carnaval de Minas continuará celebrándose, recordando que aunque las voces puedan callar, el amor por la murga siempre resonará en el corazón de su gente.
