Por Yandira Castro
El abordaje de las personas en situación de calle en Lavalleja atraviesa una nueva etapa. Como se informó oportunamente en SERRANO, desde hace tres meses funciona en Minas un centro de atención 24 horas del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), una modalidad que busca superar la lógica del antiguo refugio nocturno y avanzar hacia una atención integral, con acompañamiento, acceso a la salud, fortalecimiento de vínculos y procesos de egreso.
La directora departamental del MIDES, Ana Laura Soiza, explicó que el cambio responde a una estrategia que comenzó a gestarse durante el período anterior y que tomó impulso a partir de un trabajo realizado en todo el país con personas en situación de calle, instituciones y vecinos.
“Antes quizás era más solo cubrir el pernocte, la parte nocturna, y temprano se iban. Ahora lo que tenemos es un centro 24 horas con una atención integral”, señaló.
El centro cuenta actualmente con 25 personas, de las cuales 19 son hombres y seis mujeres. La ocupación se ha mantenido prácticamente completa durante estos meses y, ante momentos en que la demanda supera los cupos disponibles, se han realizado derivaciones hacia otros departamentos de la región.
“Tenemos cupos llenos y hay una población bastante estable. Hemos tenido gente de tránsito y hemos tenido que derivar a otros departamentos”, explicó Soiza.
De las 25 personas que actualmente utilizan el centro, aproximadamente diez son de Minas, mientras que las restantes proceden de otras zonas. Algunas son personas que ya han transitado anteriormente por el departamento y que, por diferentes circunstancias, vuelven a permanecer en la ciudad.
MÁS QUE UN LUGAR PARA DORMIR
Para Soiza, una de las principales diferencias de la nueva modalidad es que la permanencia durante las 24 horas permite desarrollar procesos que difícilmente podían abordarse cuando la atención estaba limitada a la noche.
En estos primeros meses, señaló, ya se han observado situaciones de personas que lograron recomponer vínculos familiares, recuperar condiciones físicas y avanzar en procesos vinculados a su salud mental.
“Hay gente que se ha reintegrado a sus vínculos familiares luego de un tiempo de transitar ahí. Hay gente que se ha recuperado incluso físicamente”, destacó.
La salud mental aparece como uno de los componentes centrales del trabajo.
La situación de calle, explicó la directora del MIDES Lavalleja, muchas veces está vinculada a la ruptura de vínculos familiares, dificultades para sostener tratamientos y otros factores que se acumulan hasta llevar a una persona a quedar sin una red de contención.
“Todo lleva un proceso. Pasan cosas que sabemos que capaz que no están bien, pero se va acomodando a medida que pasa el tiempo, logrando sortear algunos desafíos”, sostuvo.
El objetivo, por tanto, no es únicamente garantizar alimentación, abrigo y un lugar donde pasar la noche, sino acompañar a cada persona en un proceso que pueda culminar en un egreso positivo y sostenible.
UNA RED DE INSTITUCIONES
El funcionamiento del centro también requiere una articulación permanente con otras instituciones. Ana Laura Soiza destacó particularmente el trabajo coordinado con el Ministerio del Interior, que participa en traslados y situaciones de emergencia.
Existe además un protocolo para el ingreso al centro, que contempla una revisión para evitar el ingreso de elementos cortantes o determinadas sustancias. Cuando una persona es encontrada en situación de calle y necesita asistencia, intervienen los servicios correspondientes, pudiendo ser trasladada inicialmente a un centro de salud y, si se encuentra en condiciones, posteriormente al centro 24 horas.
La Red de Atención Primaria (RAP) de salud también brinda apoyo en materia de medicación, mientras que otras organizaciones e instituciones han comenzado a desarrollar actividades dentro del centro.
Entre ellas se encuentran propuestas de cine-foro, capacitaciones y actividades vinculadas a la formación laboral. También se ha trabajado junto a Caraguatá, organización que acompaña procesos de formación de cooperativas y emprendimientos para personas que atraviesan situaciones vinculadas al consumo problemático de sustancias o tratamientos de salud mental.
“Venimos generando un proceso que lleva su tiempo. Recién vamos tres meses, pero entiendo que venimos por buenos pasos”, resumió Soiza.
QUE EL CENTRO CONTINÚE
Aunque el dispositivo comenzó en el marco de la estrategia de invierno, la intención del MIDES Lavalleja es darle continuidad.
La directora explicó a SERRANO que hacia fin de año puede registrarse una disminución de la población, debido a que algunas personas se trasladan hacia zonas costeras donde existe mayor movimiento durante el verano. Sin embargo, la intención institucional es mantener el centro abierto para evitar que los procesos iniciados se interrumpan.
“La idea es que continúe, porque para nosotros es muy importante que se logren algunos procesos con las personas y que no se corte”, afirmó.
DESCENTRALIZAR LAS POLÍTICAS SOCIALES
La entrevista con Soiza también permitió conocer otros de los objetivos que el MIDES está trabajando en el departamento. Uno de ellos es profundizar la descentralización de las políticas sociales, particularmente hacia el norte de Lavalleja.
En ese sentido, la localidad de José Batlle y Ordóñez aparece como uno de los puntos prioritarios. Allí se comenzó a trabajar con instituciones y vecinos para generar un espacio comunitario que pueda concentrar propuestas para distintas edades.
La iniciativa apunta a instalar un Centro de Desarrollo Comunitario, donde puedan desarrollarse actividades destinadas a niños, adolescentes, jóvenes y personas mayores, además de generar espacios de encuentro que contribuyan al bienestar y la salud mental.
“Necesitamos llegar con la mayor cantidad de políticas sociales y que haya actividades, recursos y variedad de propuestas para lo que tiene que ver con el ciclo de vida de las personas”, explicó.
La directora reconoció que históricamente la distancia respecto de Minas ha dificultado una presencia institucional permanente en algunas localidades del norte del departamento. Por eso, la descentralización aparece como una de las prioridades del trabajo interinstitucional.
TRABAJO CONJUNTO CON FLORIDA
La situación geográfica de localidades como Batlle y Ordóñez y Nico Pérez también plantea la necesidad de coordinar acciones con el vecino departamento de Florida.
Soiza explicó que la cercanía entre ambas localidades hace que muchas veces las personas tengan vínculos cotidianos y demandas que atraviesan los límites departamentales.
“Entendemos que hay que trabajar como un conjunto para ver cómo administramos los recursos y poder brindar la atención que todos requieran”, señaló.
DROGAS: TRABAJAR SOBRE LAS CAUSAS
Otro de los ejes que ocupa a la institucionalidad departamental es el abordaje del consumo problemático de sustancias.
Desde la Junta Departamental de Drogas se proyecta avanzar en la conformación de juntas locales en distintas localidades. La primera experiencia se busca desarrollar en Batlle y Ordóñez, donde ya se realizó un encuentro con una importante participación de instituciones.
En ese marco se prevé implementar la propuesta “Tu Barrio Se Mueve”, que apunta a generar espacios de información, contención y participación comunitaria, incorporando además una perspectiva de reducción de daños.
Ana Laura Soiza planteó la necesidad de evitar que el abordaje quede concentrado exclusivamente en la sustancia y mirar también el conjunto de factores sociales, familiares y comunitarios que rodean cada situación.
La experiencia en el norte del departamento podría convertirse en el punto de partida para extender posteriormente este tipo de herramientas a otras localidades.
PIRARAJÁ Y LA MIRADA INTERGENERACIONAL
Pirarajá es otra de las localidades donde se analizan propuestas. Allí, explicó Soiza, existe una población con un mayor peso de personas mayores, pero el objetivo es trabajar desde una perspectiva intergeneracional.
La intención es generar espacios donde puedan encontrarse personas mayores, niños, adolescentes y jóvenes, promoviendo actividades compartidas y fortaleciendo los vínculos comunitarios.
“Nos parece importante comenzar a materializar espacios y propuestas que la gente pueda utilizar”, afirmó.
Así, mientras el centro 24 horas de Minas intenta consolidar una nueva forma de abordar la situación de calle, el MIDES busca ampliar su presencia territorial y construir respuestas más cercanas en las localidades del interior.
