Por Yandira Castro
La reunión mantenida ayer entre autoridades de la Dirección General de Educación Técnico Profesional (DGETP-UTU) y el colectivo docente de la Escuela Técnica de Minas dejó un saldo de profundo malestar entre los trabajadores, quienes esperaban respuestas concretas a los reclamos planteados tras los recientes episodios que conmocionaron a la comunidad educativa y que motivaron un paro en reclamo de mayores recursos para la atención de la salud mental.
NO CUMPLIÓ LAS EXPECATIVAS
Del encuentro participaron la inspectora regional de UTU, María Elena Lorenzo, el director del Campus Regional de Educación Tecnológica Este, profesor Camilo Fernández Pereira -quien ya había estado presente el martes-, integrantes de la Unidad de Apoyo Multidisciplinario (UAM), además de la psicóloga de la institución y otros técnicos.
Sin embargo, para los docentes, la reunión no cumplió con las expectativas.
“NOS FUE BASTANTE MAL”
En diálogo con SERRANO, el docente de UTU e integrante de ADES Minas, Fabián Marenales, fue crítico con el resultado del encuentro. “Nos fue bastante mal. Bastante mal realmente”, afirmó.
Según explicó, la convocatoria reunió a todo el cuerpo docente de la Escuela Técnica y del anexo con la expectativa de recibir herramientas y lineamientos para afrontar la compleja situación que atraviesa la institución.
LIMITACIONES
No obstante, sostuvo que los integrantes de la Unidad de Apoyo Multidisciplinario manifestaron que acudían principalmente para escuchar las inquietudes de los docentes y explicaron las limitaciones con las que trabajan.
“Ellos plantearon que estaban bastante solos a lo largo de todo el país, que tenían mucho trabajo y muy poco tiempo disponible, que no contaban con los instrumentos materiales y humanos suficientes para trabajar y que querían escuchar qué era lo que nosotros proponíamos”, relató Marenales.
LO TENÍAN POR ESCRITO
El profesor y dirigente sindical señaló que esa postura generó incomodidad entre los presentes.
“Todo el mundo se sintió incómodo porque la convocatoria era para que ellos nos dieran herramientas de cómo encarar la situación. Los planteos nuestros ya los tienen hace mucho tiempo”, expresó.
Recordó que el martes los docentes habían entregado por escrito al director del Campus un documento con una serie de solicitudes específicas. Entre ellas figuraban el fortalecimiento del equipo multidisciplinario, instancias de formación para docentes en salud mental, una mejor coordinación con los centros de salud y otros mecanismos de apoyo institucional.
“Se lo dimos por escrito y, aun teniendo ese documento, vinieron otra vez a escucharnos. Nosotros les dijimos que la idea era otra: que vinieran a darnos lineamientos, pautas e ideas de cómo encarar estas situaciones”, sostuvo.
SIN AVANCES
De acuerdo con Marenales, la reunión terminó sin avances concretos. “Empezó un tironeo que quedó en nada. Esta gente se fue, quedó el director del Campus conversando con nosotros y volvió a disculparse porque no era lo que estaba previsto. La jornada, en lugar de sumar, molestó más de lo que aportó”, afirmó.
COMPROMISO DE NUEVAS REUNIONES
El docente indicó a SERRANO que el director del Campus Regional se comprometió a volver a reunirse con los equipos técnicos para explicar lo ocurrido y reconocer que el encuentro no se desarrolló de la forma prevista.
Por su parte, la inspectora regional propuso conformar una comisión integrada por docentes, psicólogos y otros actores para abordar la problemática.
Sin embargo, desde ADES consideran que la situación requiere medidas inmediatas. “Nosotros necesitamos alguna acción concreta”, enfatizó Marenales. Entre los principales reclamos enumeró el refuerzo del equipo multidisciplinario.
“¿Lo van a reforzar, sí o no? ¿La psicóloga va a tener más horas? ¿Se va a contratar otra psicóloga? Esas son cuestiones concretas”, señaló Marenales. Actualmente la institución cuenta con una psicóloga dos veces por semana.
También reclamó definiciones sobre la coordinación con los servicios de salud y la implementación de espacios de formación para docentes en materia de salud mental.
Otro de los pedidos es que los centros educativos puedan suspender inmediatamente las clases cuando ocurran situaciones críticas que afecten a la comunidad educativa.
“Tampoco nos contestaron. De todos los planteos nuestros no hubo ninguno al que nos dijeran que sí. Está todo en estudio”, lamentó.
“LA GENTE ESTÁ MUY DOLIDA”
Fabián Marenales señaló que el colectivo docente continuará atento a las decisiones que adopten las autoridades en las próximas semanas.
“Vamos a esperar un tiempo prudencial para ver qué surge de todo esto. Pero la gente está muy desconforme con la situación. Está muy dolida y todos vemos que hay como una apatía de las autoridades para encarar de una vez este tema”, expresó.
Finalmente, aseguró que los trabajadores seguirán movilizados hasta obtener respuestas. “Vamos a estar alerta porque estamos todos pendientes de alguna acción concreta que nos ayude en este tema”, informó a SERRANO el profesor Marenales.
