Por Yandira Castro
La empresa AmBev (filial brasileña de la multinacional AB InBev) comunicó este martes su intención de cerrar la planta de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC S.A.) en Minas y trasladar parte de la operativa a Montevideo.
Para el sindicato -que estuvo reunido anoche en la capital serrana-, la decisión representa “un golpe muy duro” y abre una nueva etapa de negociación. Actualmente son 59 los trabajadores vinculados a la planta minuana.
La comunicación se realizó durante una instancia tripartita desarrollada en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), donde la empresa extranjera presentó su planteo de cierre de la planta de Minas y una inversión de aproximadamente 14 millones de dólares en Montevideo, destinada principalmente a una nueva línea de latas.
“ES UN GOLPAZO”
Bruno Pastorino, presidente del sindicato de FNC, señaló ayer que la noticia era una de las posibilidades que la empresa había planteado previamente, aunque reconoció el impacto que genera su confirmación.
“Sabíamos que estaba dentro de las posibilidades, de las hipótesis que había planteado la empresa, cuando habían dicho que se podían quedar o irse directamente. Pero recibir esa información a nadie le gusta. Es un golpazo para nosotros”, sostuvo a SERRANO el dirigente gremial.
Pastorino remarcó que, pese al anuncio empresarial, el proceso de negociación no está cerrado y que las instancias tripartitas continuarán a partir de la próxima semana. “Todavía nada está cerrado, nada puso punto final a esta discusión. Al contrario, recién arranca”, afirmó.
El dirigente destacó, además, el peso histórico que tiene la planta de FNC para Minas y recordó que actualmente son 59 los trabajadores, una cifra que llegó a superar los 120 empleados dos años atrás.
“Es un tema tradicional, la planta de Minas es algo mucho más simbólico. Abarca hoy en día a 59 compañeros. Hace dos años estábamos por encima de los 120 y la verdad que es muy doloroso para nosotros, además de lo que afecta lo laboral, a la ciudad”, expresó.
INCERTIDUMBRE POR LOS PUESTOS DE TRABAJO
Uno de los principales puntos de preocupación para el sindicato es el futuro de los trabajadores. Pastorino aseguró que, tras la reunión de este martes, no existe certeza sobre la continuidad de los 59 puestos de trabajo.
Según explicó, la empresa planteó trasladar parte de la actividad a Montevideo, pero tampoco garantizó que los trabajadores de Minas sean absorbidos en su totalidad.
“Lejos de tener certeza de los 59 compañeros de Minas, acá hay una gran bolsa de problemas: son 80 compañeros”, señaló, en referencia a los puestos que entrarían en discusión en el marco de la nueva operativa planteada para Montevideo.
En ese sentido, confirmó que existió una propuesta para que trabajadores de Minas pudieran trasladarse a la capital, pero indicó que el número manejado sería de 20, una cifra que el sindicato considera insuficiente y deja a 39 empleados de Minas afuera.
“Nos olvidamos que tenemos 59 compañeros”, cuestionó Pastorino, quien adelantó que uno de los principales objetivos de la negociación será garantizar la continuidad laboral de todos los trabajadores, independientemente de dónde se desarrolle la actividad.
INVERSIÓN DE US$ 14 MILLONES
Otro de los anuncios realizados por la empresa fue la intención de invertir 14 millones de dólares en la planta Montevideo para instalar una línea de latas, trabajo que hasta ahora se ha hecho en Minas.
Pastorino reconoció la magnitud de la inversión y señaló que se trata de una cifra que sorprendió al sindicato. “Nadie se lo esperaba. Estamos hablando de que la última inversión grande, que ni siquiera se asoma a estos números, fue hace aproximadamente 25 años”, manifestó.
Sin embargo, aclaró que el sindicato no pretende cuestionar una eventual inversión, sino centrar la discusión en la preservación de los puestos de trabajo.
“Lejos de cerrar las puertas a una inversión, la discusión del sindicato no va a ir por ahí, sino por los puestos de trabajo, en principio la planta de Minas y lo que continúa por los puestos de trabajo”, afirmó.
“LA DISCUSIÓN RECIÉN EMPIEZA”
De cara a las próximas semanas, el sindicato prepara una negociación que tendrá como principales objetivos analizar la viabilidad de mantener la planta de Minas y asegurar la mayor cantidad posible de puestos laborales.
Pastorino sostuvo a SERRANO que las instancias tripartitas serán el ámbito para poner sobre la mesa alternativas y estrategias que permitan evitar el cierre.
“La discusión y la pelea van a estar para poder fundamentar y poner arriba de la mesa cualquier posibilidad o estrategia que pueda mantener la industria como está”, expresó.
El cierre anunciado de la planta de Minas vuelve a colocar a la histórica instalación de FNC en el centro de la agenda laboral y económica del departamento. Para los trabajadores de la planta ubicada en las afueras de la capital serrana, el anuncio empresarial no representa el final del proceso, sino el comienzo de una nueva etapa de negociaciones en busca de alternativas para preservar la fuente laboral.
