Por Yandira Castro
El programa “Comunidad a la plaza”, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), llega al cierre de su primera etapa luego de tres meses de trabajo territorial en distintos puntos de Lavalleja. La propuesta tuvo como objetivo acercar el Ministerio a los barrios y localidades, conocer de primera mano sus necesidades y articular respuestas junto a vecinos e instituciones.
El coordinador del programa, Leonardo Gutiérrez, explicó que durante este período se trabajó en tres territorios: la localidad de José Batlle y Ordóñez, el Barrio La Filarmónica y el Barrio La Coronilla. “El programa se llama ‘Comunidad en la plaza’ y tiene como eslogan ‘Más comunidad a la plaza’”, explicó Gutiérrez, quien detalló que durante el fin de semana se desarrollarán las actividades de cierre en cada territorio.
El primer cierre se realizó ayer, desde las 10:00 horas en Batlle y Ordóñez, donde actuó una banda local, feria de emprendedores y la presencia de distintos programas del MIDES, además de un stand de ASSE.
Hoy será el turno del Barrio La Filarmónica, en el complejo barrial, con un encuentro de tambores, feria de emprendedores y la actuación de “Juanka y la Fila”.
Finalmente, el domingo se realizará el cierre en el Barrio La Coronilla, con la participación de la Banda Departamental, acompañada por la voz de Guillermo, además de una nueva feria de emprendedores.
En los tres encuentros estuvieron y estarán presentes equipos y programas del MIDES, como una forma de mantener el vínculo generado durante estos meses de trabajo.
MINISTERIO QUE SALE AL TERRITORIO
La directora departamental del MIDES, Ana Laura Soiza, destacó que la iniciativa busca modificar la lógica tradicional de atención y acercar las políticas sociales directamente a los territorios. “Es poder volver a acercarnos a la comunidad, a los barrios”, señaló Soiza, remarcando que el objetivo no es solamente trabajar desde la asistencia, sino generar un vínculo directo con las comunidades.
La jerarca destacó, además, la importancia de la articulación con organizaciones locales y cooperativas, ya que el programa también apunta a fortalecer las capacidades existentes en cada territorio. “De a poco vamos acercándonos para construir entre todos”, sostuvo.
Durante el primer mes de trabajo se realizó un diagnóstico territorial, tomando contacto con vecinos, instituciones y diferentes actores locales. A partir de las demandas planteadas se fueron definiendo las actividades y los programas que podían dar respuesta a las necesidades detectadas.
Gutiérrez explicó que la realidad fue diferente en cada territorio. Mientras en los barrios de Minas existían determinadas demandas vinculadas a niños, adolescentes y adultos mayores, en Valle de la Palma fue necesario realizar un trabajo más amplio de articulación con instituciones y actores de toda la localidad. “En un barrio tenés una escuela, un jardín, los vecinos. En una localidad tenés todo: hospital, escuela, oficina, jardín. Entonces tenés que ir priorizando”, explicó.
VARIAS PROPUESTAS
Entre las actividades desarrolladas durante estos meses se realizaron propuestas vinculadas a la prevención laboral, salud mental, violencia en el noviazgo, cooperativismo, emprendimientos y alfabetización digital.
Uno de los talleres abordó la temática “Noviazgos libres de violencia”, destinado a adolescentes, con el objetivo de reflexionar sobre los vínculos, identificar situaciones que pueden naturalizarse y promover relaciones saludables. Soiza señaló que este tipo de propuestas resultan especialmente importantes frente a la naturalización de determinadas conductas violentas en los vínculos entre adolescentes.
También se desarrollaron actividades de “Ni silencio ni tabú”, vinculadas a salud mental y dirigidas a jóvenes y adolescentes, con la participación de profesionales especializados.
Gutiérrez remarcó que el equipo de “Comunidad en la plaza” cumple fundamentalmente un rol de coordinación y nexo, articulando entre los programas del MIDES, otras instituciones y las comunidades. “Somos el nexo entre los programas del Ministerio de Desarrollo Social u otros programas y los actores sociales o la comunidad”, explicó.
En ese sentido, aclaró que las actividades específicas son llevadas adelante por los profesionales y equipos correspondientes a cada programa.
CONTINUIDAD EN LA FILARMÓNICA
Una de las iniciativas que tendrá continuidad más allá del cierre de “Comunidad en la plaza” es el trabajo de alfabetización digital para personas mayores. El espacio funciona los miércoles de 14:00 a 16:00 horas en el Complejo de La Filarmónica, donde personas mayores de 65 años pueden acercarse con sus celulares o tablets para aprender a utilizarlos.
La propuesta está vinculada al Plan Ibirapitá y busca acompañar a quienes tienen dispositivos tecnológicos pero encuentran dificultades para utilizarlos. “Algunos tienen el celular o la tablet guardado en un cajón porque no saben cómo utilizarlo”, explicó Gutiérrez.
Soiza destacó que este tipo de espacios también contribuye a combatir el aislamiento y facilita el acceso de las personas mayores a herramientas que hoy resultan fundamentales para comunicarse y realizar distintos trámites.
EXPERIENCIA VALORADA POR LOS VECINOS
Tanto desde la coordinación como desde la dirección departamental del MIDES evaluaron positivamente la respuesta encontrada en los territorios. Durante los tres meses de trabajo, el equipo fue generando vínculos con vecinos e instituciones y, según explicaron, la recepción fue creciendo a medida que avanzaba el programa.
“Al principio es como: ¿quiénes son?, ¿qué quieren hacer acá con esos chalecos?”, relató Gutiérrez entre risas. Sin embargo, con el contacto permanente y la presencia en los barrios, se fue construyendo una relación de confianza.
El coordinador destacó especialmente la experiencia en Batlle y Ordóñez, donde percibió una valoración particular por el hecho de que los equipos del Ministerio se trasladaran hasta la localidad. “Sentí como un ‘qué bueno que hayan venido hasta acá y no tener que ir nosotros para allá’”, expresó.
Para Gutiérrez, esa percepción resume uno de los principales objetivos de la propuesta: que las políticas públicas no solamente esperen a que los vecinos lleguen a las oficinas, sino que también puedan salir al territorio, escuchar las demandas y construir respuestas junto a las comunidades.
Con las actividades previstas para este fin de semana, “Comunidad en la plaza” cerrará esta primera etapa, aunque el trabajo articulado y algunas de las propuestas generadas durante estos meses continuarán en los lugares donde se vienen desarrollando.
