Por Natalia Gorgoroso
La crisis hídrica en Lavalleja sigue sumando restricciones y medidas de emergencia. Este viernes 20 de marzo, OSE anunció la prohibición de ingreso al público en general al Parque Forestal del la Represa “Ing. Carlos Maggiolo” sobre el Arroyo San Francisco. La medida, que rige hasta nuevo aviso, busca despejar el área para el incesante tránsito de camiones cisterna, apenas horas después de que el propio presidente del organismo confirmara que la represa está en su nivel más bajo de la historia, superando incluso la crisis del año 2023.
Lo que comenzó como cortes programados y bajas de presión en febrero, hoy se ha transformado en un despliegue logístico y de ingeniería sin precedentes en la ciudad de Minas. A través de un breve comunicado oficial, la Oficina Departamental de OSE Lavalleja informó ayer que “con motivo del operativo mediante camiones cisterna”, el ingreso al Parque Forestal del San Francisco “no estará autorizado al público general a partir de hoy hasta nuevo aviso”.
Esta clausura del espacio verde no es un hecho aislado, sino la consecuencia visual de un sistema que está operando al límite de sus capacidades, intentando extraer los últimos recursos de una fuente casi agotada.
Como se indicó, el cierre del parque coincide con la reciente visita a Minas del presidente de OSE, Pablo Ferreri y otros integrantes del Directorio, quien tras reunirse con el intendente Daniel Ximénez y el Centro Coordinador de Emergencia Departamental (CECOED), recorrió las instalaciones hídricas y transparentó la crudeza del escenario.
Ferreri confirmó lo que desde SERRANO se venía advirtiendo: el embalse de la Represa “Ing. Carlos Maggiolo” superó los registros de la sequía de 2023, alcanzando el nivel más bajo de toda su historia.
Para evitar que la ciudad se quede sin agua, OSE debió invertir drásticamente la matriz de abastecimiento. Habitualmente, la represa del Arroyo San Francisco provee el 70% o más del agua de Minas, y la usina de respaldo (UPA) de Paso Campanero el resto. Hoy, esa ecuación se dio vuelta: Paso Campanero está sosteniendo cerca del 70% de la demanda, mientras que el exhausto San Francisco apenas aporta un 30%.
A este esfuerzo de bombeo se suman los camiones cisterna, motivo del cierre del parque, las nuevas perforaciones y el complejo trasvase de agua bruta desde el Arroyo de la Plata hacia la cuenca del San Francisco.
