Por Natalia Gorgoroso
La polémica en torno a las decisiones administrativas de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) sigue sumando voces de rechazo. En esta oportunidad, el edil del Partido Colorado, Néstor Calvo, analizó el tenso panorama que atraviesa la comuna tras el cese masivo de trabajadores zafrales, los millonarios contratos directos, los reclamos gremiales en la Junta Departamental y la instalación de la Placa de la Memoria en la Avenida Artigas. El curul acusó a la administración del Frente Amplio de ejecutar una “venganza” política, olvidando sus promesas de campaña.
“ME PARECE UNA LOCURA”
El tema central que sacude a Lavalleja es la desvinculación de cientos de trabajadores eventuales, una medida que Calvo no dudó en calificar tajantemente: “El tema de los zafrales, me parece una locura, realmente”.
Para el edil colorado, la decisión del intendente Daniel Ximénez representa un quiebre directo con lo pregonado antes de asumir. “No se está cumpliendo con una promesa de campaña. El intendente en varias oportunidades dijo que no iba a sacar a nadie, que no iba a echar absolutamente a nadie”, sentenció y recordó que “en todas las notas están diciendo una y dos y tres y cuatro veces que el Frente Amplio no va a despedir zafrales”.
El impacto social de estos despidos es lo que más alarma al edil. “En la puerta del invierno en una ciudad donde el trabajo es exigido, donde no hay fuentes de trabajo, donde los jóvenes se van, sin duda que mucha de esa gente que hoy le llegó el telegrama colacionado para decirle que no tiene más trabajo, mañana tenía que darle plata para la merienda al hijo”, señaló.
Calvo enfatizó el perfil de los afectados, apuntando directamente a la falta de sensibilidad del Ejecutivo comunal: “muchos deben ser padres solteros, otros deben ser madres solteras que tienen hijos a cargo, ¿por qué no también abuelos?”.
“Parece que el Frente Amplio con esta decisión vino a vulnerar a los más vulnerables. Hizo 300 despidos y corrió a los más vulnerables, aquellos que ganan 15.000 pesos”, añadió.
EL CONTRASTE: CESES VS. CONTRATACIONES
El edil cuestionó duramente el argumento oficial de que “los dineros no dan, que el sistema va a colapsar”, recordando que “cuando el intendente Ximénez dijo que no iba a despedir a nadie, él no sabía qué era lo que le iban a entregar. Y asimismo, sin saber, él dijo: no voy a correr a nadie”.
Además, expuso una marcada contradicción en el manejo de los fondos públicos: “en contrapartida de eso, hace contrataciones directas por más de 100.000 pesos, paga compensaciones por más de 100.000 pesos, alquila un auto para un director, compra otro auto. No estamos viendo que sea por el tema de ahorrar. Estamos viendo que es porque hay que ver de qué manera cumplimos con la barra”.
SOSPECHAS DE “VENGANZA”
La procedencia ideológica del gobierno departamental fue un punto de fuerte crítica. “A mí lo que me duele y lo que me llama mucho la atención es que sea el Frente Amplio, que dijo defender a las clases sociales más bajas, que hoy deja sin trabajo en las puertas del invierno en una ciudad que no hay fuente de trabajo a los que ganan 15.000 pesos”, indicó.
Respecto a la justificación de sustituir estos cargos mediante los sorteos del plan “Uruguay Impulsa”, Calvo planteó sus sospechas sobre los verdaderos motivos: “¿Qué lectura hago yo? ¿Está sacando esta gente o es porque no es la del partido de él? Entonces, ¿qué es esto? ¿Es realmente una venganza?”.
EL COSTO DE LA REESTRUCTURA
Consultado sobre si está de acuerdo con eliminar el sistema zafral o el clientelismo de ir a pedir trabajo a un comité, el edil Calvo fue claro: “Yo no estoy de acuerdo con hacer ir a un comité a pedir un laburo. Pero si eso es lo que pasó, si esa gente no tuvo más remedio porque no tenía otra forma y no encontraba otra forma de poder llevar el pan a la casa, ¿hoy lo vamos a castigar?”. Y agregó sobre la gestión del Intendente: “la humanidad es cero acá”.
Para ilustrar su postura, Néstor Calvo compartió una dura experiencia personal: “en el año ‘95 yo tenía 20 años, de un día para el otro, un 5 de junio, me despidieron de mi trabajo, a mí y a 41 funcionarios más”. Con este antecedente, responsabilizó directamente al jefe comunal por la actual situación, comparándolo con ceses anteriores en el interior del departamento: “acá el único responsable de todos los despidos que han habido en Lavalleja es el intendente departamental. Los de Batlle y los de acá. Ahora no tiene a ningún alcalde para decir ‘saco gente porque el alcalde me lo pide’. No, acá no le está pidiendo nadie”.
Para intentar mediar, anunció que «yo voy a ver si puedo pedir una reunión con ADEOM para ponerme al tanto de si está trabajando en algún tipo de negociación”.
EL CONFLICTO MÉDICO
Por otro lado, al ser consultado sobre el conflicto con los profesionales de la salud que trabajan en la Intendencia y que amenazan con renuncias masivas, prefirió la cautela hasta tener datos oficiales. “Lo que vamos a hacer es un pedido de informe al respecto, porque no lo tenemos claro. Y al no tenerlo claro, me parece que no está bueno opinar en algo que no está claro”, dijo el edil, aunque reconoció que “aparentemente ahí también hubo un descontento”.
PLACA DE LA MEMORIA
Finalmente, el edil colorado se refirió a un tema altamente sensible: la inminente colocación de una placa de la memoria vinculada al pasado reciente en un espacio público, concretamente la Av. Artigas. Según informaron diversas fuentes consultadas por SERRANO, será instalada el próximo viernes 29 de mayo a las 13:00 horas.
Calvo confirmó que “se va a colocar la placa como votó la Junta Departamental”, pero advirtió que “nosotros introducimos junto con el Partido Nacional un recurso porque entendimos que los votos que se necesitaban para la colocación de la placa en un espacio público como la Avenida Artigas no eran con los votos que salió”.
Más allá de lo reglamentario, Calvo profundizó en el tema de fondo. Aunque dejó claro su repudio a los hechos históricos, porque “fueron horrendos y no deben de pasar nunca más, por supuesto que lo castigamos, que estamos en contra”, expresó por qué se opone a la ubicación elegida. Dijo que “yo particularmente no estaba de acuerdo porque hay una ley que ampara que fuera (colocada) en el cuartel y me parece que está bien y ahí es donde debe ser, y no en un espacio público como señalando, no sé si cosas del pasado, me parece que se está señalando a personas, a una institución donde trabajan hoy por hoy gente que lo que hace es servir al país, gente que lo que hace es ir a sacarnos cuando hay inundaciones, a buscar agua cuando hay sequía, a apagar los incendios”.
El curul lamentó la falta de un diálogo integral, porque “se dijo que se había hablado con las instituciones sociales, se dijo que se había hablado con la iglesia, se habló con los ediles, pero no se habló con el Ejército”.
Concluyó que esta forma de proceder “lo que deja es un manto de dudas en la votación, que lo que deja es una disconformidad y donde no podemos discutir realmente el tema de fondo que era lo más importante y que era lo más sensible para un montón de gente”.
