Por Yandira Castro
Al cumplirse el tercer día de la instalación de la carpa de los trabajadores de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) en la rotonda de las rutas 8 y 12 de Minas, el sindicato continúa reclamando una definición sobre el futuro de los puestos de trabajo en el marco del proceso de revisión de la operativa que lleva adelante la multinacional AB InBev (a través de su parte sudamericana, la brasileña AmBev) en Uruguay.
ESCASAS NOVEDADES
El presidente del Sindicato de FNC, Bruno Pastorino, llegó a Minas ayer para una asamblea que se realizó próximo a las 16:00 horas y señaló que, pese a la movilización, las novedades siguen siendo escasas. Recordó que la semana pasada se concretó una reunión entre representantes del gobierno y la empresa, instancia en la que los trabajadores no participaron porque estuvo destinada a que AmBev expusiera las dificultades que enfrenta.
“Para nosotros es positivo que exista ese ámbito de diálogo, pero ahora estamos esperando una segunda reunión entre la empresa y los ministerios para luego convocar una instancia tripartita donde se nos informe cuál será la resolución”, expresó.
Pastorino remarcó que la preocupación está marcada por los plazos, ya que durante los primeros días del próximo mes deberían reincorporarse los trabajadores de Montevideo que se encuentran de licencia anual y también los de la planta de Minas de FNC, cuyo envío al seguro de paro había sido anunciado inicialmente por un mes.
“No tenemos ninguna respuesta sobre si el mes que viene nos reintegramos o no. Necesitamos una definición”, afirmó.
LOS PLANTEOS DE LA EMPRESA
Según explicó el dirigente sindical, la única información transmitida por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) refiere a los puntos planteados por AmBev para iniciar las negociaciones.
Entre ellos mencionó la carga impositiva, particularmente el Impuesto Específico Interno (IMESI), el costo de la energía y los costos operativos.
“Es justamente en este último punto donde entramos nosotros, porque cuando se habla de reducir costos operativos ahí aparecen los trabajadores y es donde deberá instalarse una mesa de negociación con el Ministerio de Trabajo. Hasta ahora no se ha avanzado en ese aspecto”, indicó.
PAYSANDÚ: LA SITUACIÓN MÁS CRÍTICA
Pastorino sostuvo que el panorama más complejo se vive actualmente en la planta de Paysandú, donde la incertidumbre se arrastra desde marzo debido al análisis sobre la viabilidad del negocio de la maltería.
Recordó que unos 70 trabajadores fueron enviados al seguro de paro y que recientemente fueron notificados de que esa medida se extenderá hasta el 31 de diciembre. “El problema es que no existe ninguna certeza de que el primero de enero se vuelva a trabajar. La incertidumbre allí es mucho mayor”, señaló.
Frente a este escenario, explicó que el sindicato resolvió negociar en conjunto la situación de todos los trabajadores dependientes de la empresa multinacional.
“Entendemos que negociar por separado Montevideo, Minas y Paysandú debilita al sindicato. Vamos a defender a todos los trabajadores en una única negociación”, expresó.
SIN REBAJA SALARIAL
Consultado sobre la posición de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB), que anunció que no firmará ninguna rebaja salarial ni un descuelgue de los Consejos de Salarios (ver SERRANO de ayer, página 3), Pastorino aseguró que esa postura también es compartida por el sindicato de FNC.
“La prioridad es mantener los salarios y mantener la industria nacional. Después podrá discutirse cómo queda la estructura de funcionamiento, pero el objetivo principal es preservar las fuentes laborales y las condiciones salariales”, remarcó.
Recordó, además, que en 2024 ya se atravesó una importante reestructura que permitió mantener abierta la planta de Minas, aunque con una reducción muy significativa del personal.
POSIBLE MOVILIZACIÓN
Durante la jornada, representantes del Plenario Intersindical de Lavalleja visitaron la carpa para expresar su respaldo y plantearon la posibilidad de organizar una movilización conjunta por el empleo en el departamento.
El integrante de la mesa directiva del Sindicato de FNC, Federico Suárez, explicó que la propuesta busca unir los distintos conflictos laborales que atraviesa Lavalleja.
“La idea es unir fuerzas porque el departamento viene perdiendo puestos de trabajo de manera constante. Está la situación de FNC, la de ANCAP y otros sectores. El objetivo es defender el empleo”, manifestó.
Aunque todavía no existe una fecha definida, señaló que la intención es que la movilización se concrete durante los primeros días de agosto.
RECLAMAN UNA RESPUESTA URGENTE
Bruno Pastorino recordó que el conflicto comenzó formalmente el 1º de julio, cuando los trabajadores fueron notificados de la decisión de la empresa y posteriormente enviados al seguro de paro.
Inicialmente se manejó el 16 de julio como una fecha clave para obtener respuestas, pero esa instancia fue suspendida debido a la reunión entre los ministerios y la multinacional.
“Ya pasaron más de veinte días y seguimos sin una respuesta concreta. Sea cual sea la decisión, necesitamos conocerla para terminar con esta incertidumbre”, sostuvo.
AMPLIO RESPALDO A LA CARPA
El dirigente destacó también el respaldo recibido por parte de la comunidad durante los primeros días de la movilización. Indicó que la carpa ha recibido la visita de ediles del Frente Amplio y del Partido Nacional, la diputada Adriana Peña, dirigentes sindicales de distintos gremios y numerosos vecinos que se acercan para conocer la evolución del conflicto.
“Nos sentimos muy acompañados. La respuesta de la población ha sido muy buena y eso nos fortalece para seguir reclamando una solución”, añadió.
“NO QUEREMOS OTRO PARCHE”
Finalmente, Pastorino advirtió que el sindicato no busca únicamente resolver la coyuntura actual, sino alcanzar una solución de largo plazo para la industria cervecera nacional.
“En los últimos años hemos tenido que instalar carpas, pedir reuniones y enfrentar distintas crisis. No queremos otro parche para volver a estar en la misma situación dentro de dos años. El Estado también tiene que asumir un rol para encontrar una solución de fondo que garantice el mantenimiento de los puestos de trabajo”, concluyó.
Mientras continúan las negociaciones entre la multinacional propietaria de FNC (AB InBev a través de AmBev) y el gobierno, los trabajadores mantienen la carpa instalada en Minas a la espera de definiciones que permitan despejar la incertidumbre sobre el futuro de la planta y de las fuentes laborales en todo el país.
