Por Yandira Castro
El Complejo “La Filarmónica” fue escenario días atrás de una jornada de muralismo participativo, una propuesta que buscó unir arte, infancia y comunidad a través de una creación colectiva.
La actividad se desarrolló en el marco del Programa “Comunidad a la Plaza”, impulsado desde la Dirección de Servicios Sociales de la Intendencia de Lavalleja, y contó con la participación de estudiantes de la Escuela Nº 10 “Manuel Oribe”, niños del Jardín Nº 114, adolescentes del Centro Educativo de Capacitación, Arte y Producción (CECAP) de Minas, vecinos del barrio, además de integrantes de diferentes programas sociales.
El coordinador del Programa “Comunidad a la Plaza”, Leonardo Gutiérrez, explicó que la iniciativa comenzó previamente en la Escuela 10, donde talleristas del colectivo artístico “Contra la Pared” trabajaron con alumnos de 4º, 5º y 6º año.
La primera instancia tuvo como objetivo generar el diseño que posteriormente sería trasladado al muro. Cada estudiante realizó un dibujo y las diferentes producciones fueron reunidas en un papelógrafo para conformar el boceto colectivo del mural.
Posteriormente, llegó el momento de trasladar esa creación al espacio comunitario. En el Complejo “La Filarmónica”, uno de los muros fue intervenido con la participación directa de los niños y adolescentes.
UN MURAL CONSTRUIDO ENTRE TODOS
La jornada comenzó a las 10:00 de la mañana y tuvo como principal característica la participación de distintos actores de la comunidad.
Además de los alumnos de la Escuela Nº 10, se sumaron adolescentes del CECAP, niños del Jardín y vecinos de la zona, quienes también tuvieron la posibilidad de dejar su aporte en el mural.
“Había frases que pusieron los vecinos dentro del muro”, explicó Gutiérrez, destacando que la intención era que la obra no fuera solamente una intervención artística, sino también una construcción representativa de quienes forman parte de la comunidad.
La propuesta contó, además, con la presencia del programa “Uruguay Crece Contigo”, del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), que instaló una estación de actividades lúdicas especialmente pensada para los niños más pequeños.
De esta manera, la jornada permitió generar un espacio de encuentro intergeneracional, donde el arte funcionó como herramienta para compartir, expresarse y fortalecer los vínculos comunitarios.
HERRAMIENTA DE PARTICIPACIÓN
Uno de los aspectos destacados por Gutiérrez fue el trabajo realizado junto al colectivo de muralistas “Contra la Pared”, cuyos integrantes estuvieron a cargo de los talleres y acompañaron el proceso creativo.
La propuesta permitió que los niños no fueran simplemente espectadores de una obra, sino que fueran protagonistas de su diseño y realización, aportando sus propias ideas y dibujos.
Desde el programa “Comunidad a la Plaza” se apunta precisamente a generar este tipo de espacios, donde las actividades culturales y recreativas permitan fortalecer la participación y el sentido de pertenencia en los barrios.
Gutiérrez también destacó la disposición de quienes trabajan en el Complejo “La Filarmónica”, que posibilitaron el desarrollo de la actividad y la utilización del espacio.
La intervención dejó así una nueva expresión artística en el complejo, pero también una experiencia compartida entre niños, adolescentes, familias y vecinos, con una obra que nació de la propia comunidad y que permanecerá como parte del paisaje cotidiano del barrio.
