Natalia Gorgoroso
Con el 2025 llegando a su fin, el escenario político y social de Lavalleja ofrece luces y sombras. Para analizar este contexto, SERRANO dialogó con Alexandra Inzaurralde, quien aportó su visión sobre la gestión actual, el rol de la oposición y las noticias que marcaron la agenda.
SERRANO: Estamos terminando el año 2025. ¿Cuál es la noticia más destacada en el plano departamental para usted?
Alexandra Inzaurralde:Sin dudas, la noticia principal y positiva es la inauguración del edificio de la UTEC. Esto va a permitir que muchos jóvenes vengan a Lavalleja y, lo más importante, que nuestros jóvenes se formen aquí. Generar mano de obra calificada ayuda a que se mantengan cerca de sus familias, algo vital porque necesitamos aumentar nuestra población joven. Además, es una gran oportunidad para aquellos cuyos recursos no les permiten ir a estudiar a Montevideo, ahora van a poder generar su formación terciaria en su propia tierra. Así como tenemos buenas noticias, en el extremo opuesto está lo que llamo el capricho Casupá. Es una idea de este gobierno de desandar el camino del gobierno anterior y ensañarse con generar esta represa. No es la solución: no genera una fuente alternativa de agua ni soluciona las crisis hídricas frente al cambio climático. Nos solidarizamos con la zozobra que viven más de 80 familias de Lavalleja y de la zona de Florida. No es la solución inundar más de 3.000 hectáreas y darle la espalda a un entramado social y cultural asentado allí generación tras generación. Esperamos que haya humildad para reconocer que existen otras alternativas.
S: Otro tema que preocupa es la situación del matadero municipal. ¿Qué postura tiene sobre la concesión a Arroyal S.A.?
A.I.: Es otra noticia que no es para celebrar. La demora en la ampliación del plazo de concesión a la empresa Arroyal S.A. Desde 2008 vienen explotando el ex matadero municipal y lo han hecho a la perfección: invirtiendo, protegiendo al trabajador y al pequeño productor rural, clave en Lavalleja, permitiéndoles faenar allí. El vínculo entre la empresa y los funcionarios es un ejemplo de relaciones laborales basadas en la cooperación y no en el conflicto. Esperamos que el gobierno departamental haga los anuncios para darle paz a esas familias, defendiendo los intereses de los trabajadores junto a los de la empresa.
S: ¿Cómo evalúa el escenario nacional?
A.I.: En el plano nacional, la noticia es la «no noticia». Parece que el gobierno no arranca, que se mantiene en una etapa de diagnóstico perpetuo. Lo que sí rescatamos es la reciente noticia del Acuerdo Transpacífico, que permitirá a Uruguay ampliar exportaciones y bajar aranceles, aunque requerirá transformaciones estructurales. Esperemos que la ideología no sea un obstáculo y no nos peguemos un tiro en el pie. En lo internacional, destacó el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado. Es un ejemplo que excede a Venezuela, nos recuerda que debemos cuidar la democracia, que requiere esfuerzo, respeto y espíritu crítico. No a la indiferencia, sí al involucramiento.
S: ¿Cómo evalúa la gestión del Intendente Daniel Ximenez?
A.I.: Es algo que nunca imaginamos que fuera a suceder. Pero el ciudadano elige cada vez con mayor independencia de criterio respecto a las estructuras partidarias, y eso nos obliga a ser mejores y a no dar nada por hecho. Reconocer que el triunfo del Frente Amplio no fue tanto por mérito de esa fuerza política, sino por errores que sucedieron en la nuestra, es el primer paso a dar si queremos recuperar la administración del departamento. Hasta ahora supimos ganar, también hay que saber perder. Valorar la democracia supone respetar los resultados, vigilar con celo la gestión de quien ganó y superar la crítica menor con propuestas.
S: ¿Cómo ve plantado al Partido Nacional en su rol de oposición? ¿Cree que le falta fuerza?
A.I.: Es deseable que el tono de la oposición sea, como dice nuestro líder Luis Lacalle Pou, «firme con las ideas y suave con las personas». Lamentablemente, últimamente algunos ediles no han cumplido esa premisa. Al final del día, somos todos vecinos de Lavalleja. La política debe ser convocante, no expulsante. Estar en el llano puede ser una oportunidad para mejorar, corregir la plana y lograr la cohesión partidaria que nunca debió perderse. Se necesita voluntad y una buena dosis de humildad.
S: ¿Qué espera para el 2026?
A.I.: Esperamos en el 2026 comenzar a ver resultados. Gobiernan quienes quisieron hacerlo, pidieron permiso y se les concedió una gran oportunidad. Esperamos de ellos lo mismo que deseamos de cualquier autoridad electa: auténtica vocación, sentido de urgencia, conocimiento de causa y un rumbo claro que nos permita ver hacia dónde va el barco en el que todos viajamos.
