Por Yandira Castro
Las lluvias registradas en las últimas horas en Minas marcan un punto de alivio en medio de la crítica situación hídrica que atraviesa el departamento de Lavalleja, tras meses de sequía que llevaron al sistema de abastecimiento de agua potable a niveles históricos de exigencia.
De acuerdo a fuentes de OSE consultadas por diario SERRANO, las precipitaciones permiten hablar de una mejora parcial en el escenario actual, aunque se mantiene la cautela a la espera de cómo evolucione el nivel del embalse en los próximos días.
«Obviamente que esta lluvia es una mejora parcial importante. Nosotros ya veníamos con una estabilidad de hace días, y esto va a mejorar sin duda la situación», señalaron desde el organismo, en referencia al impacto inmediato de las lluvias sobre la cuenca del arroyo San Francisco.
Las mismas fuentes indicaron que, incluso antes de las precipitaciones, el sistema mostraba signos de recuperación tras semanas de trabajo intenso.
«Desde el 19 se había logrado una estabilidad en el embalse, en base a todas las medidas implementadas. Inclusive había mejorado algunos centímetros sin lluvias, y ahora con estas precipitaciones hubo un repunte de varios centímetros más», explicaron.
El escenario actual se da luego de un prolongado período de déficit hídrico que motivó la implementación de un amplio operativo por parte de OSE, detallado en un comunicado emitido el pasado 23 de marzo, donde se describen las acciones adoptadas para sostener el servicio en condiciones extremas.
Entre las principales medidas, el organismo destacó la puesta en funcionamiento de la usina de respaldo en Paso Campanero, la reducción de presiones en la red de distribución, la rehabilitación de perforaciones, el bombeo rotativo en la cuenca, el transporte de agua mediante cisternas y la canalización de aguas dentro del propio embalse del arroyo San Francisco.
Estas acciones permitieron mantener el abastecimiento de agua potable a la población de Minas, aun cuando el embalse alcanzó un descenso histórico por debajo de los cinco metros negativos, en un contexto donde las precipitaciones del último año estuvieron muy por debajo de lo habitual.
Según se informó en ese comunicado, el sistema logró estabilizarse a partir del 19 de marzo, con una producción distribuida entre la usina principal Ingeniero Maggiolo y fuentes alternativas como Paso Campanero y perforaciones, lo que permitió sostener el servicio pese a la situación crítica.
En este contexto, las lluvias más recientes traen una cuota de alivio y generan expectativas de recuperación, aunque desde OSE se insiste en la necesidad de mantener un uso responsable del agua potable.
Las autoridades reiteran el llamado a evitar consumos no esenciales y a colaborar con el cuidado del recurso, al tiempo que contitúan monitoreando de forma permanente la evolución del embalse y del sistema en general.
Si bien el panorama comienza a mostrar señales alentadoras, la recuperación total dependerá de la continuidad de las precipitaciones y de la respuesta de la cuenca en las próximas jornadas, en un escenario que aún se mantiene bajo seguimiento constante por parte del organismo.
