En un diálogo profundo con SERRANO, el Director Departamental del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en Lavalleja, el ingeniero agrónomo Adolfo Beracochea, analizó el complejo panorama que atraviesa el sector tras las recientes lluvias. En esta entrevista explica por qué el agua sigue siendo el «talón de Aquiles», detalla los planes de subsidios vigentes y advierte que, a pesar del alivio en el campo natural, el invierno será de escasez de forraje.
SERRANO: Tras las lluvias de los últimos días, ¿se puede decir que la situación del déficit hídrico ha quedado atrás en el departamento?
Adolfo Beracochea: Las lluvias han venido muy bien, sobre todo para el aspecto visual de los campos, pero la situación sigue siendo compleja. Lo que más faltaba era agua en los tajamares y agua para bebida, agua real. Si bien en algunos lugares llovió bastante y las fuentes se han recuperado un poco, en otras zonas ha llovido de a poquito. La situación es algo mejor, pero tenemos un déficit acumulado de muchos años. Los acuíferos no se han recuperado y los pozos que estaban agotados prácticamente se secaron. El agua sigue siendo nuestro talón de Aquiles.
S: ¿Qué impacto tendrá esto en la disponibilidad de comida para el ganado de cara al invierno?
A.B.: El forraje seguramente no va a sobrar. Ya de por sí el invierno es una época de falta de pasturas. La gente ya se ha comido gran parte de sus reservas estratégicas debido a la seca. Ahora, con la humedad del otoño, se pueden hacer algunas pasturas. Quizá algunos raygrass que estaban esperando agua, o algún trigo forrajero más adelante. Las avenas ya vienen medio tarde, aunque alguna se puede plantar. Pero es casi seguro que habrá escasez de comida en invierno, especialmente en la zona sur del departamento, que es la más crítica y la que está más tocada tanto en forraje como en agua.
S: Se ha decretado la emergencia agropecuaria, pero ¿existen medidas específicas para las seccionales más afectadas?
A.B.: Por ahora no hay medidas separadas por seccionales, salvo la 10a, el resto están bajo la norma general. El Ministerio maneja medidas departamentales porque no se pueden separar fácilmente. Hasta ahora tenemos las medidas generales: aplazamiento de pagos de BPS, aplazamientos de pagos a la Intendencia, créditos por microfinanzas y créditos específicos del Banco República para la zona sur del Río Negro. También se aplicó el SIGA (Sistema de Garantías). Respecto a nuevas medidas directas, dependemos de los fondos. El Fondo de Emergencia está agotado porque se siguen pagando los subsidios de tasas de interés de emergencias pasadas. Estamos esperando refuerzos de la cartera de Economía para ver si se pueden lanzar nuevas líneas de apoyo.
S: Existe el programa «Agua para la Producción». ¿Cuáles son los detalles técnicos para los interesados?
A.B.: Es un programa clave que está en curso a través de la web del ministerio. Está dirigido a productores ganaderos y lecheros que exploten hasta 100 hectáreas (índice CONEAT 100) y que estén registrados como productores familiares. Es un fondo concursable, no por orden de llegada, porque los recursos son finitos. El subsidio cubre hasta el 80% de la inversión en fuentes de agua y distribución, con un tope máximo de 10.000 dólares. El plazo de presentación, en principio, es hasta el 30 de abril. Los proyectos se canalizan a través de las organizaciones de productores, y desde el ministerio estamos a disposición para ayudar a armar esos proyectos.
S: La Intendencia de Lavalleja también anunció la entrega de raciones. ¿Cómo se articula el MGAP con esta medida?
A.B.: Esa es una medida directa de la Intendencia que consiste en ración de mantenimiento para productores de hasta 30 animales. El MGAP colabora verificando que los productores cumplan con los requisitos, pero la operativa es de la Dirección de Desarrollo de la comuna. Tengo entendido que ya tienen las raciones compradas y, aunque esta semana de Turismo la Intendencia no trabaja, la semana que viene comenzarán a seleccionar a los beneficiarios para una entrega rápida. No manejo el volumen total de ración ni por cuántos meses se extenderá el apoyo. Eso es competencia de Cecilia Bianco.
S: Usted mencionaba que la sequía es cada vez más frecuente. Como profesional del área, ¿cómo se resuelve esto a largo plazo?
A.B.: Desde el año 2009 a la fecha, yo cuento ocho declaratorias de emergencia. Esto ya no es casual. Es un evento frecuente que vino para quedarse. La solución definitiva pasa por dos pilares: inversión en infraestructura de agua y cambios en el manejo del campo. Es imprescindible tener reservas de agua, tajamares más grandes o pozos. Por otro lado, no debemos pasarnos en la carga animal. Hay que entrar al verano con el ganado aliviado, habiendo vendido las categorías no productivas, como vacas invernadas, todos los terneros, para quedarse solo con las vacas de cría. Es difícil para el productor porque el ganado es su caja, pero el clima hoy manda.
S: ¿Existen beneficios económicos para quienes decidan invertir en agua ahora que ha llovido?
A.B.: Sí, y este es el momento de invertir, cuando hay agua y el ganado tiene buen precio. Existe un beneficio fiscal muy importante: el productor que invierte en pozos, tajamares, bombas, conexiones eléctricas, bebederos o cañerías, puede recuperar el IVA más un 10%. Esto representa un retorno de aproximadamente el 28% de la inversión. Solo debe presentar las facturas a nombre de la empresa con el RUT correspondiente. Se tramita en el Ministerio y se devuelve a través de descuentos en los aportes al BPS. Además, el Banco República tiene el crédito «Mi Parcela» con tasas muy bajas, cercanas al 5% para clientes. Básicamente, el descuento fiscal que te da el BPS te paga la tasa de interés del crédito.
S: Finalmente, ¿cómo ve la situación de los productores agrícolas del departamento?
A.B.: El productor agrícola es quien más arriesga, porque en una sequía pierde toda la inversión y los costos. Aquí en Lavalleja tenemos algunas plantaciones de soja. Algunas se han salvado y otras no, igual que los maíces. En el litoral del país la seca fue muy severa. El agricultor maneja seguros, pero a lo sumo salvan los costos. En estas situaciones no gana nadie. Lo que nos queda es tratar de disminuir las pérdidas y manejar el sistema lo mejor posible, entendiendo que producimos a cielo abierto y el clima nos está pegando con una frecuencia altísima.
