Por Yandira Castro
El Plan Vale avanza en Lavalleja con la instalación de nuevos puntos de entrega voluntaria para materiales reciclables y la puesta en marcha de un sistema de recolección selectiva que busca fortalecer la clasificación de residuos y la formalización de trabajadores del sector.
La directora de Ambiente de la Intendencia de Lavalleja, Aurora Fernández y el gerente del Plan Vale, Andrés Ramírez, explicaron los alcances de la iniciativa y destacaron la importancia de generar un cambio cultural en la población respecto a la separación de residuos.
En los últimos días llegaron a Minas las primeras 15 “islas”, denominación que reciben los contenedores metálicos destinados específicamente a materiales reciclables. Estos dispositivos forman parte de un proyecto que prevé la instalación de un total de 60 contenedores en la capital serrana.
Actualmente existen unos 20 puntos de entrega voluntaria distribuidos en distintos sectores, entre ellos San Francisco de las Sierras, el Parque Rodó y otros espacios e instituciones de la ciudad. La incorporación de las nuevas islas permitirá ampliar y reforzar esta red.
RESPONSABILIDAD EXTENDIDA DEL PRODUCTOR
Ramírez explicó que el Plan Vale es un programa de alcance nacional basado en el concepto de responsabilidad extendida del productor. La iniciativa involucra a las empresas que colocan envases en el mercado y a la ciudadanía, con el objetivo de recuperar y valorizar esos materiales e incorporar a los clasificadores a un sistema formal de trabajo.
Entre los materiales que actualmente se reciben se encuentran botellas y otros envases plásticos, papel, cartón, metales como latas de aluminio y de conserva, vidrio y envases laminados y multilaminados.
Los envases deben ser depositados vacíos y, en lo posible, limpios. No es imprescindible lavarlos, pero sí retirar su contenido antes de colocarlos en los puntos de reciclaje.
Aurora Fernández aclaró que existen materiales que técnicamente pueden ser reciclables pero que actualmente no cuentan con industrias instaladas en Uruguay capaces de valorizarlos. Es el caso, por ejemplo, de las bandejas de tergopol y determinados vasos descartables, que deben continuar siendo depositados junto con los residuos mezclados.
Además, explicó que la posibilidad de valorización de determinados materiales también depende de la oferta y la demanda existente en el mercado del reciclaje. Por este motivo, desde el Plan Vale se procura recibir la mayor cantidad posible de envases reciclables, aun cuando algunos materiales no tengan actualmente una salida de valorización.
MEDICAMENTOS: UN CIRCUITO DIFERENTE
Los residuos de medicamentos no deben ser depositados junto con los reciclables. Los blísteres, cajas y medicamentos vencidos pueden llevarse a los puntos ECOFARMA instalados en distintas farmacias de la ciudad. Estos residuos reciben un tratamiento específico para evitar que terminen en la basura común, en el agua o que puedan ser manipulados por otras personas.
También existen dispositivos destinados a determinados residuos de medicamentos de pequeños animales en veterinarias.
RECOLECCIÓN SELECTIVA
Uno de los principales cambios que plantea el actual proceso es que la clasificación estará acompañada por un destino diferenciado de los materiales.
Fernández recordó que en administraciones anteriores se había promovido la clasificación en origen, pero que la falta de garantías sobre un destino final diferente terminó desmotivando a parte de la población.
Actualmente, el sistema prevé una recolección selectiva. La próxima semana comenzará a funcionar un motocarro destinado específicamente al levantamiento de reciclables y se encuentra en proceso de licitación un camión eléctrico.
La inversión prevista por el Plan Vale en Lavalleja asciende a unos 400.000 dólares. Los materiales recogidos no serán enviados al vertedero, sino a una planta de clasificación donde serán procesados.
FORMALIZACIÓN DE CLASIFICADORES
En esta primera etapa, la clasificación se desarrolla de manera provisoria en instalaciones de la Sociedad de Fomento Rural “Ortiz” (SFRO). Allí trabajan actualmente cuatro clasificadores que fueron formalizados y atravesaron un proceso de capacitación y acompañamiento.
La intención es trasladar esta actividad a una planta de clasificación definitiva que será construida en un predio de la Intendencia.
NUEVA PLANTA DE CLASIFICACIÓN
El proyecto de la planta definitiva se encuentra en elaboración por parte de los técnicos del Plan Vale. La obra deberá ser licitada y, debido a que la inversión trasciende el actual período de gobierno departamental, el proyecto ingresó a la Junta Departamental para su correspondiente tratamiento.
La previsión es que la planta pueda estar funcionando en aproximadamente ocho meses. El establecimiento estará ubicado junto a la planta de compostaje, en el predio municipal donde actualmente funciona el vertedero y donde está previsto construir el futuro relleno sanitario.
La planta contará con un amplio galpón, una enfardadora y un sistema de trazabilidad. Los materiales procesados y enfardados serán pesados y registrados, permitiendo conocer cuánto se recupera y valoriza.
El sistema también permitirá ampliar progresivamente la cantidad de trabajadores formalizados. En una primera etapa se prevé llegar a ocho clasificadores y, posteriormente, el proceso podría alcanzar hasta 12 trabajadores, en función del volumen de materiales recuperados.
LLEGARÁ A VARELA
El plan contempla extender el sistema en una segunda etapa. Una vez consolidada la clasificación en origen, la recolección selectiva y la valorización en Minas, durante 2027 está previsto incorporar a la ciudad de José Pedro Varela.
Allí se instalarían dispositivos similares a los utilizados en Minas y una planta de transferencia, donde los materiales serán acondicionados y trasladados posteriormente a la planta de clasificación departamental.
Desde la Dirección de Ambiente de la IDL también señalaron que otros puntos del departamento podrán incorporarse progresivamente a medida que se consolide el sistema y existan las condiciones necesarias para garantizar la recolección selectiva.
Localidades como Villa Serrana, Villa de Rosario y Gaetán aparecen entre las que podrían avanzar en este proceso. En el caso de Villa Serrana, se considera especialmente su incremento de población durante fines de semana, feriados y períodos de alta afluencia turística.
EDUCACIÓN Y CAMBIO CULTURAL
La directora de Ambiente de la comuna remarcó que uno de los principales desafíos será lograr un cambio de hábitos en la población.
La Dirección ya comenzó a trabajar con complejos habitacionales y comercios, evaluando qué tipo y cantidad de residuos generan para definir los dispositivos más adecuados. En algunos complejos se prevé instalar bolsones u otros sistemas intraprediales.
También está previsto desarrollar actividades en escuelas y distintas instituciones educativas para explicar qué materiales pueden ser valorizados y cuáles no.
Aurora Fernández destacó, además, que la participación ciudadana es fundamental para que el sistema funcione. En ese sentido, señaló que vecinos del Barrio San Francisco de las Sierras se comunicaron con la Intendencia porque querían comenzar a clasificar sus residuos y conocer cómo incorporarse al sistema.
La clasificación, sostuvo Fernández, implica también una responsabilidad social vinculada a la formalización de los trabajadores que históricamente han realizado esta tarea. “Cada vez que clasificamos aseguramos que clasificadores estén formalizados, trabajando y valorizando una tarea que lo han hecho desde siempre”, señaló.
El objetivo es reducir la cantidad de residuos que llegan a disposición final y, al mismo tiempo, generar un sistema de recuperación de materiales que pueda crecer progresivamente.
UN PLAN DEPARTAMENTAL MÁS AMPLIO
El Plan Vale constituye una de las líneas dentro de una estrategia departamental de gestión de residuos que también contempla otras corrientes.
Fernández adelantó que se trabaja en la posibilidad de avanzar en la valorización de residuos orgánicos, aunque aclaró que estos materiales no forman parte del Plan Vale y que se dará a conocer la iniciativa cuando estén dadas las condiciones para garantizar su recolección y tratamiento.
Dentro de las prioridades departamentales también se encuentran la construcción del relleno sanitario y la búsqueda de soluciones para la disposición final de los residuos provenientes de otras localidades.
La jerarca señaló que uno de los desafíos es administrar los recursos disponibles entre las distintas necesidades, considerando que se trata de un presupuesto limitado.
En este contexto, el avance del Plan Vale apunta no solo a incorporar infraestructura, sino también a instalar progresivamente una nueva forma de gestionar los residuos en el departamento, con mayor participación de la ciudadanía, recuperación de materiales y formalización del trabajo de los clasificadores.
