Por Yandira Castro
El director del Banco de Previsión Social (BPS) en representación de los empresarios, José Pereyra, estuvo en Minas en el marco de una recorrida por el interior del país, una actividad que, según explicó, forma parte de una agenda que combina jornadas de gestión en Montevideo con visitas a distintos departamentos.
En esta oportunidad, el principal objetivo de la gira fue recorrer complejos habitacionales destinados a jubilados y pensionistas. Pereyra señaló que se trata de una recorrida que considera especialmente importante para conocer de primera mano la situación de los beneficiarios y el funcionamiento de los servicios del organismo en el interior. “Estamos permanentemente, la mitad de la semana en Montevideo por temas de gestión y la otra recorriendo el país”, explicó a SERRANO el director.
Durante su estadía en Minas también mantuvo contactos con integrantes del Centro Comercial e Industrial de Lavalleja (CCIL), aunque señaló que la recorrida estuvo principalmente concentrada en los complejos de viviendas.
CRÍTICAS A LOS PRÉSTAMOS PARA JUBILADOS
Uno de los temas abordados por Pereyra fue la reciente decisión vinculada a los préstamos destinados a jubilados y pensionistas. El jerarca explicó que votó en contra de la iniciativa en el Directorio del BPS y cuestionó el mecanismo utilizado para reducir las tasas de interés.
Según sostuvo, existen dos modalidades de préstamos con tasas diferenciadas y, a su entender, el esquema termina generando un perjuicio económico para el propio organismo. “Una de las discusiones que nosotros tenemos es que, si uno es trabajador, sin importar el ingreso, hay políticas que hay que discutir. Si sos jubilado, te lo cobran y con una tasa de interés”, señaló.
Pereyra afirmó que el sistema genera, según sus cálculos, un déficit cercano a los 2.400 millones de pesos, equivalente a unos 61 millones de dólares. “Yo presto plata, pero en la prestada de plata le genera un agujero al propio BPS de unos 61 millones de dólares”, cuestionó.
Para el director, el organismo debería recurrir a instituciones especializadas en el otorgamiento de créditos, como el Banco República, y no asumir directamente los riesgos financieros de estas operaciones. “Si nuestros jubilados tienen un problema, les pagamos muy poco, les pagamos jubilaciones de hambre y, como no les da para nada, se les rompe un calefón y se tienen que endeudar por años por un calefón, una heladera y todo lo otro”, planteó.
En ese sentido, propuso que el Banco República pueda participar de este tipo de políticas, aprovechando su experiencia en materia de préstamos. “Está bien que la Constitución de la República diga que el BPS puede hacerlo. El BPS en realidad puede hacer de todo. El tema es que tiene que empezar a especializarse”, afirmó.
“HAY QUE HACERLAS BIEN”
La recorrida por los complejos habitacionales para jubilados fue otro de los puntos centrales de la visita de Pereyra a Minas. El director aseguró que encontró situaciones preocupantes y cuestionó el mantenimiento de algunas viviendas. Dijo a SERRANO que “estamos visitando complejos de BPS y la verdad, peor que cuando veníamos hace un año atrás”, afirmó.
Como ejemplo, relató situaciones encontradas durante la recorrida en distintos departamentos, entre ellas viviendas con filtraciones, humedad y problemas estructurales. “Fuimos a hacer una visita a una señora y la casa se le llueve. Entramos a la casa y estaba toda la señora conectada, y la casa toda con humedad negra; prácticamente parecía que salía agua de las paredes”, relató.
También cuestionó situaciones en las que personas adjudicatarias de viviendas contarían con propiedades en otros puntos del país, algo que, según señaló, requiere controles por parte del organismo. “Para hacer las cosas, hay que hacerlas bien y además no generar pérdida al Estado”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó que determinadas políticas públicas puedan ser presentadas como logros sin que exista una estructura adecuada para garantizar su funcionamiento. “A veces la foto y salir en televisión y decir ‘somos buenísimos, estamos con los más humildes’… para hacerlo así, no lo haga”, manifestó.
CUESTIONAMIENTOS A LAS LICITACIONES
Pereyra también cuestionó el funcionamiento de algunas licitaciones vinculadas al mantenimiento de los complejos habitacionales. Según explicó, el Directorio recientemente trató la renovación de una licitación de empresas encargadas de realizar reparaciones, instancia que él también votó en contra. “Nosotros no votamos ampliaciones de licitaciones como regla en el BPS, porque tenés que empezar algún día a ordenar organizaciones como esta”, señaló.
A su entender, existen situaciones en las que las licitaciones se prolongan sucesivamente y terminan generando mayores costos para el organismo. “Las licitaciones se prolongan una, dos, tres, cuatro, cinco veces en el año y a veces por millones de pesos que se le dan de más porque algo falló, no nos dimos cuenta”, afirmó.
Para el director, esto representa “un manejo poco serio de los dineros públicos” y consideró necesario mejorar los mecanismos de control y planificación.
LA COMISIÓN
El jerarca recordó que durante aproximadamente un año no habían realizado recorridas por los complejos habitacionales, período durante el cual se había conformado una comisión para abordar la situación. José Pereyra sostuvo que el Directorio había reconocido la existencia de problemas y que, por ese motivo, se decidió conformar un equipo de trabajo.
Sin embargo, tras retomar las visitas, afirmó que la situación encontrada no fue la esperada. “Se armó una comisión y la verdad no entendemos cuál ha sido el mérito de la comisión”, cuestionó. Según explicó, esta es la segunda instancia dentro de la actual recorrida por complejos habitacionales del BPS, y sostuvo que los problemas persisten.
OFICINAS DEL INTERIOR
Otro de los cuestionamientos de Pereyra estuvo dirigido al funcionamiento de las sucursales y a la forma en que se distribuyen actualmente las tareas entre los funcionarios. El director afirmó que existe una reducción de personal en algunas oficinas del interior y criticó que determinadas tareas se hayan trasladado hacia sistemas de atención remota.
A modo de ejemplo, explicó que una persona puede concurrir a una oficina del BPS y ser derivada a realizar el trámite de forma online, para luego ser atendida por un funcionario que se encuentra en otro departamento. “Te dicen: ‘No, hágalo online’. Y lo atienden en Rivera. El jefe de esa persona en Rivera está en Soriano”, explicó.
Para Pereyra, esta estructura genera dificultades de coordinación y criterios diferentes entre las distintas oficinas. “Esa anarquía de que no hay controles, no se sabe cómo se trabaja, no hay un único criterio, fue un invento que realmente le ha hecho mucho daño al BPS”, sostuvo.
CONCURSOS PARA LAS GERENCIAS
Durante la entrevista, el director también destacó algunos cambios que, según afirmó, fueron impulsados desde su sector dentro del organismo, particularmente en materia de concursos para cargos jerárquicos. Pereyra cuestionó que históricamente se hayan producido designaciones directas y defendió la realización de concursos con tribunales externos. Señaló a SERRANO que “una cosa es a dedo y después legitimarlo con un concurso con los mismos amigos”.
Según explicó, recientemente se realizó un concurso para las gerencias del país con participación de integrantes externos en el tribunal evaluador. “No es lo óptimo que queríamos, pero se van logrando las opciones”, señaló.
“LAS COSAS SE PUEDEN CAMBIAR”
A pesar de sus cuestionamientos, José Pereyra aseguró que su experiencia dentro del directorio también le ha demostrado que es posible modificar algunas políticas. “Las cosas se pueden cambiar. Lo que pasa es que evidentemente estamos en democracia y convencer a los otros de que están haciendo las cosas mal lleva mucho tiempo”, expresó.
En ese sentido, destacó que algunas propuestas que inicialmente no contaban con respaldo terminaron avanzando después de un proceso de discusión dentro del organismo. Para Pereyra, el desafío pasa por lograr que el BPS se concentre en aquellas áreas en las que puede brindar mejores respuestas, mejorar sus mecanismos de control y recurrir a instituciones especializadas cuando sea necesario. “Las cosas necesitan un comienzo y con ese comienzo generan un cambio”, concluyó.
