En el corazón de la Semana Santa, la ciudad de Minas recibió la visita del obispo Milton Tróccoli, en una instancia cargada de simbolismo religioso y también de reconstrucción comunitaria tras los incendios que afectaron la zona del Cerro del Verdún semanas atrás.
La jornada comenzó con la Misa Crismal, una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico, en la que sacerdotes y diáconos renovaron sus promesas. En ese marco, Tróccoli subrayó el sentido profundo de la Pascua como un tiempo de renovación interior: “el amor es más fuerte que la muerte”, afirmó, al tiempo que invitó a los fieles a vivir esta celebración “desde lo hondo del corazón”.
Pero el eje de su visita estuvo puesto en la inminente peregrinación al santuario de la Virgen del Verdún, cuya festividad se celebra el próximo 19 de abril. El evento, uno de los más convocantes del país en términos de fe popular, adquiere este año un carácter especial tras el impacto del fuego en el entorno del cerro.
“El momento fue de mucho dolor y tensión, cuando las llamas amenazaban llegar hasta la imagen”, recordó el obispo. Sin embargo, destacó también la respuesta solidaria de la comunidad y la rápida recuperación de los daños materiales. “Hoy es tiempo de agradecer”, sintetizó.
El santuario, considerado el más importante del Uruguay en cuanto a peregrinación, recibe entre 7.000 y 10.000 fieles anualmente, concentrando su mayor afluencia en torno a la fecha central. Para este año, se esperan unas 6.000 personas, en una convocatoria que combina tradición, devoción y también un fuerte sentido de pertenencia local.
Desde la diócesis —que abarca los departamentos de Lavalleja, Maldonado y Rocha— se trabaja en la organización logística y espiritual del evento: celebraciones eucarísticas, rezo del rosario, disponibilidad de sacerdotes para confesiones y acompañamiento pastoral, además del apoyo de voluntarios.
En su mensaje, Tróccoli puso énfasis en la dimensión humana de la peregrinación: “la Virgen nos espera para recibir nuestras búsquedas, nuestro dolor, y devolvernos paz”. La referencia no fue menor en un contexto marcado por las secuelas del incendio en barrios como La Coronilla, donde la solidaridad jugó un papel clave.
Consultado sobre la actualidad de la Iglesia, el obispo también se refirió a temas de agenda, como la reciente aprobación de la ley de eutanasia, reiterando la postura institucional en defensa de la vida, aunque destacando la necesidad de fortalecer cuidados paliativos y acompañamiento en situaciones terminales.
Finalmente, dejó abierta la expectativa por una eventual visita papal. Tras su reciente encuentro con Papa León XIV, señaló que existe una promesa de visita a Uruguay hacia fines de año, aunque sin fecha confirmada.
