El edil del Partido Nacional también habló del Ejecutivo, la casa de la Junta y más temas
El edil del Partido Nacional, Hugo Olascoaga, no se guardó nada en una entrevista con SERRANO. Desde una metodología para estudiar el presupuesto y la preocupación por los costos millonarios del nuevo edificio de la Junta, hasta una autocrítica partidaria sobre por qué perdieron las elecciones. Sin embargo, su dardo más filoso apuntó al estilo de conducción de Daniel Ximénez, contrastándolo duramente con el del ex intendente Mario García.
Por Natalia Gorgoroso
Hugo Olascoaga es una de las voces con mayor peso técnico dentro de la bancada del Partido Nacional. Con la experiencia de haber presidido la Comisión de Presupuesto en el periodo anterior, hoy encara su rol de oposición con una mezcla de cautela analítica y alerta política. En una extensa charla, desglosó el funcionamiento interno de la Junta, defendió la libertad de acción de los blancos y lanzó una advertencia económica lapidaria sobre el futuro de la Intendencia de Lavalleja.
SERRANO: Ingresó a la Junta el Presupuesto Quinquenal. ¿Ya tiene una postura definida sobre este tema?
Hugo Olascoaga: Te soy sincero, el presupuesto lo estoy leyendo. Estoy aplicando la misma metodología que usamos en el periodo anterior, cuando me tocó presidir la Comisión de Presupuesto durante el gobierno de Mario García. Lo que hacemos es tomarnos el primer mes exclusivamente para leerlo, sacar detalles, tomar notas y chequear la legalidad y corrección de las propuestas. Todavía no tengo una opinión formada porque estoy en esa etapa de análisis. Si te diera una opinión ahora, sería muy superficial y quizás tendría que retractarme mañana al encontrar la explicación técnica en el propio texto. Prefiero estudiar en profundidad y, cuando llegue el momento, sentarnos a preguntar todo lo que haya que preguntar.
AVANCES EN LA NUEVA SEDE
S.: Usted preside la comisión que trabaja en el proyecto de la nueva sede de la Junta Departamental. Mauro Álvarez comentó que vienen avanzando bien. ¿Cuál es su visión desde adentro?
H.O.: Venimos avanzando muy bien. Ya hubo reuniones con el Ejecutivo y estamos trabajando sobre un anteproyecto que realizó el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) a pedido nuestro. Ahora estamos en una etapa crucial: estudiar los recursos y ver las necesidades reales. El objetivo es hacer la construcción más efectiva y económica posible, pero la realidad es que construir esto no es barato. Es un edificio para toda la vida, no es algo para cambiar en un rato. Tiene que durar muchos años.
S.: ¿Qué desafíos plantea la obra?
H.O.: Ya no se trata solo de construir una sala con escritorios y micrófonos. Hay que anexarle tecnología moderna y sistemas que exige la labor legislativa de hoy. El desafío está en adaptar esos requerimientos a nuestra realidad económica. Lavalleja no es Maldonado, ni Salto, ni Montevideo. Tenemos recursos muy limitados. Hemos hablado de números de forma informal y, te confieso, los costos son bastante preocupantes. El Ministerio propone en base a un programa de necesidades ideal, pero nosotros tenemos que ver de qué podemos prescindir y de qué no, para llegar a un costo lógico.
S.: Algo había adelantado el ex presidente de la Junta, Joaquín Hernández, sobre la magnitud de esta nueva parte de la obra ¿Es muy superior a lo que se invirtió en la parte que ya se inauguró?
H.O.: Sí, ampliamente. La casa actual (en la esquina de Av. Varela y Curbelo Báez) costó en su momento unos 260.000 dólares y, con la reforma, el aire acondicionado y el equipamiento, la inversión total rondó los 500.000 dólares. Lo que se va a construir ahora supera ampliamente esa cifra. Pero debemos hacerlo: o nos adaptamos a las exigencias legislativas modernas o dejamos de legislar, y eso en democracia no es una opción.
DISTINTAS REALIDADES
S.: El semestre pasado fue intenso, con sesiones largas y conflictivas. ¿Cómo se vive eso desde su banca?
H.O.: Hay una realidad que la gente a veces no ve: la vida en las comisiones no tiene nada que ver con lo que pasa en las sesiones. La sesión es una zona de debate donde todo es más visceral. Allí la gente actúa de forma reactiva, se dicen cosas que no se deberían decir o se dicen de mala forma, se hieren susceptibilidades y saltan los leones. En cambio, en las comisiones prima lo racional. Es un intercambio de puntos de vista tranquilo, donde se analiza sin el show del debate. Ser razonable en una sesión, con el clima caldeado, no es tan fácil como en la comisión.
ROL DE OPOSICIÓN
S.: ¿Cómo se ha adaptado el Partido Nacional a ser oposición? A veces se ven votos divididos.
H.O.: El Partido Nacional tiene una característica histórica, es un partido de hombres y mujeres libres. No somos un partido orgánico donde se baja una línea y todos tienen que votar lo mismo aunque no estén de acuerdo, como pasa en otros partidos. A nosotros nos unen los ideales, no la disciplina partidaria ciega. Por eso, a veces defendemos nuestras convicciones votando separado, y eso es libertad de opinión en serio.
S.: ¿Han procesado la derrota electoral?
H.O: Sí, estamos en un continente nuevo al ser oposición, pero estamos trabajando mucho mejor que antes. Perder las elecciones fue una lección que, sobre todo la gente joven, nunca va a olvidar. Nos sentamos con nuestros líderes, hicimos la autocrítica necesaria y admitimos que se cometieron errores. Pero ojo, nuestra vocación de gobierno está intacta. Estamos trabajando para volver y estoy seguro de que vamos a volver al gobierno. El cambio en la forma de relacionarnos internamente ya se está haciendo.
ÁLVAREZ “CONOCE EL PAÑO”
S.: ¿Qué tal es su vínculo con el presidente de la Junta Departamental, Mauro Álvarez?
H.O.: Con Mauro siempre tuve buena relación, más allá de las lógicas diferencias políticas. Él tiene su estilo y yo discrepo con muchas situaciones porque, al final del día, ellos son el gobierno y yo oposición. Pero siempre que he tenido que decirle “esto está mal” o “esto es incorrecto”, me he arrimado, lo hemos conversado y hemos llegado a acuerdos. Él ya tenía experiencia como vicepresidente en el periodo de (la edil Gabriela) Umpiérrez, así que conoce el paño.
LA GESTIÓN DE XIMÉNEZ
S.: ¿Cuál es su evaluación personal de estos primeros meses del gobierno de Daniel Ximénez?
H.O.: Mi evaluación es personal y me preocupa cada día más. El otro día, un hecho puntual me dio la razón: el intendente tuvo que salir a explicar un error en los sueldos del presupuesto que él mismo no había visto. Eso me confirmó lo que yo venía viendo, que el intendente no está 100% arriba de la gestión. Gestión es estar arriba de las cosas, es respirarle en la nuca a los temas. Que al intendente se le pase un aumento de sueldos o que su equipo le haga un “dribbling” y le pase la pelota por arriba sin que él se dé cuenta, es alarmante. Si él no se pone a hacer gestión en serio, cuando se quiera acordar, le va a llegar el agua al cuello.
S.: Usted compara este estilo con el del gobierno anterior.
H.O.: Veo una diferencia muy grande. Nosotros supimos entregar un gobierno con 8 millones de dólares en caja, con superávit. Pero eso no fue magia: el intendente Mario García prácticamente dormía en el despacho durante la elaboración del presupuesto, estaba con la gente, revisando cada número. Si el estilo actual es este, de no estar encima de los temas, me preocupa que no vamos a llegar a buen fin con la parte económica. Nos vamos a tener que preparar para recibir una Intendencia comprometida financieramente.
