La captura de Nicolás Maduro y la intervención militar de Estados Unidos en la República Bolivariana de Venezuela han generado un quiebre en Lavalleja. Mientras el oficialismo frenteamplista “repudia la invasión” defendiendo la soberanía, la oposición local ve en el hecho una “liberación”. A esto se suma una ola de comunicados de sindicatos y la UDELAR advirtiendo sobre la gravedad del precedente.
Por Natalia Gorgoroso
Lo que comenzó como una noticia de impacto global, el despliegue militar de Estados Unidos en suelo venezolano y la detención de Nicolás Maduro, se ha transformado en las últimas horas en el centro de un intenso debate en nuestro departamento. La redacción de SERRANO ha recabado las posturas de los principales actores políticos, evidenciando una clara polarización entre el gobierno departamental y la oposición, además de recibir una serie de comunicados urgentes de organizaciones sociales y educativas.
EL OFICIALISMO EN LAVALLEJA
Desde la fuerza política que gobierna el departamento, la reacción fue de condena categórica hacia la metodología militar utilizada por la administración Trump, interpretándola como una violación a la soberanía latinoamericana.
El diputado del Frente Amplio, Javier Umpiérrez, condenó “enérgicamente” la intervención, enfatizando que, más allá de la coyuntura, se deben respetar “los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos”.
Esta postura institucional fue reforzada por la presidenta del Frente Amplio de Lavalleja, Rossana Jaimés, quien advirtió sobre las motivaciones económicas detrás del ataque. “Trump, una vez más, elige el camino de la violencia para usurpar las riquezas del mundo”, señaló Jaimés, subrayando que la lucha contra el narcotráfico no justifica la invasión y concluyendo con un mensaje de solidaridad regional: “Acompañaremos desde donde sea necesario su lucha”.
LA OPOSICIÓN LOCAL
En la vereda opuesta, los referentes del Partido Nacional y el Partido Colorado en Lavalleja celebraron el fin del régimen de Maduro, priorizando el resultado sobre el método.
El ex intendente Mario García (PN) fue contundente: “Hoy Latinoamérica amaneció con un dictador menos y es una buena noticia”. García abogó por una reconstrucción pacífica, deseando que Venezuela encuentre la salida “de la mano de la democracia y la libertad”.
Más enfática aún fue la diputada nacionalista Adriana Peña, quien agradeció la acción extranjera: “Lamentablemente se tuvo que intervenir para liberar a Venezuela”. Para la legisladora, se terminó “el martirio” de un gobierno marcado por mentiras y vínculos con el terrorismo.
Por el Partido Colorado, el edil Luis María Carresse centró su mensaje en los 8 millones de exiliados, afirmando que “hoy nace esperanza para ellos”. No obstante, el dirigente marcó un matiz de cautela respecto al futuro rol de Estados Unidos: “Esperemos ahora que USA entienda que Venezuela debe tomar sus propias decisiones, sin intervenciones”.
GOBIERNO NACIONAL
Mientras Lavalleja debate, la Presidencia de la República emitió un comunicado marcando la postura del Estado uruguayo. El presidente, Yamandú Orsi, reunido con su gabinete, reafirmó la adhesión histórica a los principios de “no intervención, solución pacífica de controversias e igualdad soberana de las naciones”.
El texto oficial traza un paralelismo histórico con la invasión a República Dominicana en 1965, enmarcando la situación actual en la “larga tradición de Uruguay en la defensa de la democracia y el derecho internacional”.
OLA DE RECHAZOS
Paralelamente al debate político-partidario, la redacción de SERRANO ha recibido múltiples declaratorias de organizaciones que ven en este hecho un precedente peligroso.
El ámbito educativo y universitario, la Universidad de la República (UDELAR), a través de su Consejo Directivo Central, emitió una “condena absoluta al ataque”. La institución subrayó que el bombardeo y secuestro de Maduro contravienen “las más elementales reglas de derecho internacional”, solidarizándose con el pueblo venezolano y reivindicando su integridad territorial.
Asimismo, AFUTU (Asociación de Funcionarios de UTU) calificó el hecho como expresión de una “política imperialista histórica y depredadora”. En su comunicado, denuncian la “insaciable sed de recursos naturales” y llaman a la movilización en defensa de la Paz.
El PIT-CNT, en sesión urgente, expresó su “más enérgico repudio”. La central obrera advirtió que esta “escalada bélica pone en serio riesgo la paz regional” y denunció que el objetivo de fondo es el control de recursos estratégicos como el petróleo.
En sintonía, el sindicato del INAU (SUINAU) recordó intervenciones pasadas en la región para calificar el hecho como una “cobarde agresión”. “¡No a la guerra!”, exige su comunicado, pidiendo respeto a la soberanía venezolana.
SECTORES POLÍTICOS NACIONALES
A nivel nacional, sectores como el Movimiento de Participación Popular (MPP) declararon que Trump “ha cruzado un límite inaceptable, trayendo la guerra a suelo sudamericano” por su “obsesión por hacerse del petróleo”.
La Vertiente Artiguista catalogó la agresión como ilegal y una amenaza a la paz continental.
UNIDAD POPULAR
Por su parte, el Partido Unidad Popular (UP) exigió romper el “vínculo cordial” con la potencia agresora, cerrando con la consigna: “¡Fuera botas yanquis de Venezuela y toda América Latina!”.
