Por Natalia Gorgoroso
El jueves 21 de mayo la Asociación de Funcionarios Municipales (AFUM) emitió un nuevo comunicado en respuesta a la confirmación de las no renovaciones de los contratos zafrales en la Intendencia de Lavalleja.
Bajo la consigna “Detrás de cada despido hay una familia golpeada”, la organización sindical advierte sobre el profundo impacto humano y social de las desvinculaciones que ya comenzaron a ejecutarse.
INCERTIDUMBRE, ANGUSTIA Y MIEDO
En los documentos y afiches difundidos en las últimas horas, la AFUM sostiene que la pérdida de estas fuentes laborales no puede analizarse únicamente desde los números de la rendición de cuentas o las decisiones puramente administrativas.
El nuevo sindicato de municipales (creado hace poco tiempo tras discrepancias con ADEOM Lavalleja) subraya que en un departamento como el nuestro, donde “el trabajo escasea y donde reinsertarse laboralmente resulta cada vez más difícil”, quedarse sin empleo no es un detalle menor, sino que genera incertidumbre, angustia y miedo al futuro en cientos de hogares.
“Por eso AFUM entiende que los trabajadores municipales no podemos seguir siendo la variable de ajuste de cada administración”, sentencia la misiva, remarcando que perder un trabajo no es un número, sino una familia entera que queda a la deriva.
CONTRASTE
Uno de los puntos más críticos del pronunciamiento es el contraste que plantea la gremial entre la vulnerabilidad de los trabajadores cesados y la estructura de cargos de confianza de la comuna.
La AFUM denuncia abiertamente que mientras muchos de sus compañeros comienzan a quedarse sin su principal fuente de ingresos, en la Intendencia “continúan existiendo cargos políticos, coordinadores, asesores y pases en comisión”.
El texto agudiza la crítica señalando que incluso algunos de estos cargos jerárquicos provienen de administraciones anteriores y permanecen inamovibles dentro de la actual estructura, una realidad que, según afirman, genera profunda preocupación e indignación entre el funcionariado municipal de carrera.
UNA SEMANA MOVIDA
El posicionamiento de AFUM se da en el cierre de una semana marcada por la efervescencia sindical a nivel departamental. En los últimos días, el intendente Daniel Ximénez justificó el cese de los contratos preelectorales heredados como una medida indispensable para salvaguardar las finanzas de la comuna y evitar que la Intendencia se limite únicamente a pagar sueldos.
Si bien desde el entorno del Ejecutivo comunal se anunció que la reestructura no será un “borrón y cuenta nueva” ciego, sino que se aplicarán criterios sociales para proteger a poblaciones vulnerables y se buscará la reinserción mediante nuevos sorteos transparentes y el programa “Uruguay Impulsa”, las explicaciones no han logrado calmar las aguas.
FRENTE DE RESISTENCIA
La postura de AFUM se suma así al reciente y enérgico rechazo expresado por ADEOM Lavalleja, consolidando un frente de fuerte resistencia sindical ante las medidas de la administración.
Frente a este complejo panorama, AFUM concluye su comunicado con una convocatoria directa a todas sus bases para organizar la respuesta: “Unidos, organizados y movilizados vamos a defender cada puesto de trabajo”.
La gremial reafirma su compromiso de proteger la dignidad y los derechos de cada compañero municipal, dejando un mensaje claro hacia el Ejecutivo departamental: defenderán el trabajo sin importar “quién sea el administrador de turno”.
