N. Gorgoroso / P. Melgar
Mientras tres diputados de la oposición intentaron, sin éxito, devolver el set de parrilla regalado por el Parlamento, como presente de fin de año, el representante frenteamplista de Lavalleja, Javier Umpiérrez, defendió la tradición del regalo. Desde las antípodas, la nacionalista Adriana Peña anunció que donará el obsequio institucional.
La controversia estalló la semana pasada en el Palacio Legislativo tras la decisión de la presidencia de la Cámara de Representantes de obsequiar un set de parrilla a los legisladores como regalo de fin de año.
El gesto, que implicó un gasto total de casi medio millón de pesos, generó un rápido rechazo en la opinión pública y dividió las aguas entre los parlamentarios, con repercusiones directas en la representación de nuestro departamento.
El obsequio, consistente en una tabla de madera o bambú y un juego de cubiertos, tuvo un costo unitario de $793 (IVA incluido). La Cámara baja adjudicó 600 unidades, lo que representa una erogación de hasta $475.800, según indica el llamado a precios correspondiente.
La compra se produce en un momento donde la sensibilidad social y política por el gasto público superfluo está a flor de piel. La erogación se definió en la Presidencia de la Cámara de Representantes (diputados) a cargo de Sebastián Valdomir del MPP.
Mientras la polémica crece en Montevideo, SERRANO consultó a los diputados por el departamento de Lavalleja para conocer su posición frente al regalo y si seguirían los pasos de sus colegas que intentaron devolverlo.
Al respecto, el diputado Javier Umpiérrez (Frente Amplio) fue categórico al confirmar que aceptará el presente. Lejos de sumarse a las críticas, el legislador argumentó que se trata de una cuestión de cortesía institucional.
«Por supuesto que me voy a quedar con él, porque un obsequio no se rechaza ni se desprecia. Así que, por lo tanto, lo voy a usar como tiene que ser», declaró Umpiérrez a nuestro medio.
El diputado frenteamplista naturalizó la situación, explicando que no se trata de una excepción, sino de una costumbre parlamentaria: «te agrego además que la Cámara, por lo general, todos los presidentes hacen obsequios al finalizar el periodo», sentenció.
Por otra parte, la postura de la diputada nacionalista Adriana Peña fue exactamente la contraria. “Lo dejé allá, en mi despacho. Pregunté si se puede devolver, pero no es posible. Por tanto, tengo previsto donarlo a la primera institución que busque elementos para que después la rife o remate a favor de alguna causa”, afirmó la legisladora blanca.
La actitud de Umpiérrez contrasta con la iniciativa impulsada a nivel nacional por los diputados colorados Gabriel Gurméndez y Juan Martín Jorge, junto al representante del Partido Independiente, Gerardo Sotelo. Estos legisladores intentaron devolver el obsequio el pasado viernes, encontrándose con un obstáculo burocrático insólito: la Cámara de Representantes no tenía previstos los mecanismos administrativos para «reingresar» los regalos rechazados.
Ante la imposibilidad de la devolución formal, la iniciativa impulsada por Sotelo tomó otro rumbo. Los sets de parrilla de estos tres legisladores serán donados al comunicador Orlando Petinatti, quien anunció que los sorteará entre la audiencia de su programa radial Malos Pensamientos, dándole un destino final irónico a un regalo que «quemó» el ambiente político de la semana.
Lavalleja.
Mientras tanto, el viernes pasado tuvo lugar en un complejo turístico privado la celebración de la tradicional cena de finde año de la Junta Departamental de Lavalleja. Una cena de cuatro pasos con la animación de la orquesta local 80/20. En la oportunidad, el deliberativo obsequió una agenda a cada unos de los presentes. Se presentó todo el oficialismo, faltaron algunos ediles titulares blancos y se presentaron varios suplentes de ambas bancadas. Por su parte, Antel regaló un reloj inteligente a cada legislador departamental.
