Por Natalia Gorgoroso
Al día siguiente de la accidentada sesión en la Junta Departamental de Lavalleja (JDL) de la que informamos en nuestra edición de ayer, SERRANO pudo acceder a mayores detalles que echan luz sobre el abrupto final de la jornada.
El episodio, que culminó con el retiro en pleno de la bancada del Frente Amplio y dejó la sesión sin quórum, tuvo como protagonistas centrales a la edil frenteamplista Laura Mazzoni y al edil del Partido Nacional, Joaquín Hernández.
El hecho ocurrió en la Sala de Comisiones durante el cuarto intermedio, justo antes de que el Legislativo retornara al régimen normal y público tras haber votado el pase a la Junta de Transparencia y Ética Pública (JUTEP) de los informes de la Comisión Investigadora.
EL CRUCE
Según pudo reconstruir nuestro medio en base a fuentes presenciales, un grupo de ediles nacionalistas se encontraba conversando sobre los temas financieros recién abordados a puertas cerradas. En ese contexto, el edil Hernández habría realizado comentarios hacia la familia Mazzoni.
La respuesta de Laura Mazzoni fue inmediata. Visiblemente afectada, defendió el honor de su familia argumentando que no han tenido una vida sencilla y repasando sucesos dolorosos de su historia familiar, incluyendo pasajes por la cárcel en la dictadura, enfermedades y otras situaciones de vulnerabilidad. Otros relatos, aseguran que también echó por delante los títulos y la preparación de los integrantes de su familia.
El intercambio subió rápidamente de tono. A la discusión se sumó la edil nacionalista Carol Aviaga. Según los presentes, Aviaga golpeó la mesa e intervino, argumentando que todos en el recinto estaban “sensibles” y acusando al oficialismo de utilizar las investigaciones financieras como “botín político” en contra del Partido Nacional.
El altercado finalizó con Mazzoni quebrada emocionalmente. Ante esta situación, sus compañeros del Frente Amplio decidieron retirarse del recinto para no continuar exponiéndola y en señal de protesta.
REPERCUSIONES
El episodio no tardó en generar un fuerte repudio en redes sociales y a través de comunicados oficiales, donde representantes de distintos partidos políticos expresaron su rechazo.
A través de un comunicado oficial, la bancada frenteamplista confirmó los hechos y apuntó directamente al contexto de la agresión: “Tras tratar asuntos de una Comisión Investigadora, en un cuarto intermedio una de nuestras edilas fue víctima de violencia por parte de un edil del Partido Nacional que precisamente estaba implicado en la investigación”.
El comunicado cierra sentenciando: “Nuestra bancada decidió retirarse de sala ante este hecho grave, reiterado y cada vez más preocupante. No podemos naturalizar estas conductas”.
El edil frenteamplista Francisco Gómez lamentó que estas situaciones “no son hechos aislados ya que se repiten y, preocupantemente, provienen siempre del mismo lado”.
Además, criticó el accionar de la oposición: “Bajo excusas que intentan disfrazarse de ‘bromas’, se busca minimizar los sentimientos de las víctimas mientras se agrede de forma constante a integrantes de nuestra bancada”.
Las críticas no solo llegaron desde la izquierda. El edil del Partido Colorado, Luis Carresse, representante de la Lista 9, emitió un duro mensaje bajo la consigna “Basta de violencia en la política”, señalando que las actitudes vistas en la Junta son “más propias de un patotero que de un edil: amenazando personas, presionando mujeres para que cambiaran sus dictámenes en la Corte, impidiendo el ingreso a localidades bajo amenaza de agresión física e insultando y provocando cobardemente a otros ediles”.
Carresse hizo un llamado a todos los partidos políticos a manifestarse con claridad frente a este tipo de situaciones, concluyendo con una fuerte advertencia: “el silencio, ante hechos como estos, también es una forma de complicidad”.
