Lo que especifica y modifica el proyecto que está a estudio de la Junta Departamental
Por Natalia Gorgoroso
El proyecto de Presupuesto Quinquenal 2026-2030 de la Intendencia de Lavalleja propone una reestructura radical del área social de la comuna. Se abandona el enfoque asistencialista para crear un “Gabinete Social” robusto, donde las políticas de género, la salud mental y, por primera vez, la diversidad sexual y étnica, tienen recursos asignados y rango de política de Estado.
“No se trata solo de dar una canasta, se trata de reconocer derechos”. Bajo esa premisa, el articulado presentado por el intendente Daniel Ximénez a la Junta Departamental introduce una transformación histórica en la antigua Dirección de Servicios Sociales.
El documento institucionaliza el Programa 1100, denominado “Dirección General de Servicios Sociales, Género y Juventud”, convirtiéndolo en la herramienta financiera para ejecutar una agenda moderna que busca saldar lo que el oficialismo llama “deuda social”. A continuación, desglosamos los pilares de esta nueva estructura.
VIOLENCIA DE GÉNERO
El presupuesto reconoce la violencia basada en género como una emergencia departamental. La propuesta supera la etapa de la mera “derivación” para financiar equipos técnicos propios de contención. Se asignan recursos para dispositivos de acogida y acompañamiento a mujeres víctimas de violencia.
Un diferencial clave del proyecto es la integralidad: El soporte técnico (psicológico y legal) no solo es para la mujer, sino explícitamente para quienes tienen menores a su cargo, buscando proteger el núcleo familiar vulnerado y coordinando con el sistema nacional (Inmujeres/MIDES) para evitar la revictimización.
MUJER RURAL
Uno de los puntos más novedosos del Programa 1100 es la mirada sobre la mujer rural. Históricamente, los programas departamentales apuntaban a la mujer de campo solo como “productora” (huertas, animales).
La nueva gestión incorpora una dimensión humana olvidada: El derecho al ocio. Se establecen partidas para promover actividades de recreación, descanso y encuentro para las mujeres del interior profundo, además de mantener el apoyo a sus emprendimientos productivos y artesanales.
DIVERSIDAD
Si hubo un tema ausente en los presupuestos de Lavalleja durante décadas, fue la diversidad. El plan de Ximénez rompe ese silencio administrativo. Por primera vez, se institucionalizan espacios de participación ciudadana y recursos específicos para colectivos LGBTIQ+ y personas afrodescendientes.
El objetivo declarado es transversalizar la perspectiva de derechos humanos, sacando a estas poblaciones de la invisibilidad y promoviendo su integración real en la vida pública y cultural del departamento.
SALUD MENTAL Y FAMILIA
Finalmente, el área de Familia incorpora una dimensión sanitaria post-pandemia. Se integra formalmente el enfoque de Salud Mental a la Dirección General. Lejos de ser un enunciado teórico, el presupuesto financia campañas de sensibilización y prevención con un público objetivo prioritario: niños, niñas y adolescentes.
De aprobarse este presupuesto, Lavalleja pasaría de tener una oficina que “reparte recursos”, a tener una Dirección General que “garantiza derechos”. El cambio de nombre y estructura no es cosmético: implica dinero y personal abocado específicamente a género, diversidad y salud mental.
