Por Natalia Gorgoroso
El intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez, rompió el silencio mediático y eligió los estudios de Federal FM para conceder una entrevista al programa “Entre líneas”, donde abordó varios de los temas que han marcado el inicio de su gestión. Entre ellos, uno de los más sensibles: una posible regularización tributaria que podría impactar en más de 7.000 padrones del departamento.
El jefe comunal explicó que la situación surge de una “irregularidad administrativa” detectada al analizar la estructura de la Contribución Inmobiliaria. Según afirmó, desde el año 2000 unos 7.000 padrones habrían quedado congelados en su valor de referencia durante dos décadas, generando diferencias importantes entre contribuyentes con propiedades similares.
Para ilustrar la inequidad, Ximénez recurrió a un ejemplo de su conocimiento personal. Señaló que, viviendo en el mismo barrio y con viviendas de características comparables, su padre pagaba unos 3.000 pesos de contribución anual, mientras que él abona cerca de 13.000.
A partir de ese diagnóstico, la administración departamental incluyó en el presupuesto una norma que prevé una regularización gradual de esos valores. El mecanismo plantea incrementos progresivos del 25% anual hasta equiparar las contribuciones con el resto del padrón.
“Lo que sí yo le pido es que prepare a Adriana Peña, Mario García, Herman Vergara, Alejandro Giorello y todos los que estuvieron en la Intendencia durante 30 años”, dijo el intendente al responder a críticas del edil nacionalista Gabriel Gutiérrez, quien había acusado al gobierno departamental de impulsar una suba de impuestos. “Tienen la misma información que yo puedo acceder. ¿Cómo puede ser que un intendente que recién asume encontró estos 7.000 padrones congelados?”, cuestionó.
LA TRANSICIÓN DE 2025
Durante la entrevista, Ximénez también se refirió al comienzo de su administración y a las razones de su bajo perfil mediático en los primeros meses de gestión. Según explicó, el cierre del año 2025 obligó a su equipo a concentrarse en la resolución de compromisos heredados.
El intendente sostuvo que la comuna debió atender obras en ejecución y obligaciones presupuestales que exigían decisiones rápidas para evitar la pérdida de recursos. “Había mucho dinero que se iba a perder si no rápidamente hacíamos definiciones y completábamos las diferentes obras que venían del gobierno anterior”, afirmó.
En ese marco, aseguró que la situación financiera era más delicada de lo previsto. Incluso señaló que, de no haberse aplicado medidas de austeridad a fines de año, la Intendencia habría tenido que solicitar un préstamo para cumplir con salarios y aguinaldos.
A la dificultad se sumó la falta de una partida prevista desde el gobierno nacional para 2026 y la pérdida de un adelanto superior al millón de dólares. Según relató, la administración optó por reperfilar deudas y reducir gastos de funcionamiento durante diciembre para evitar el endeudamiento.
DEBATE SOBRE LA GESTIÓN
Consultado sobre cuestionamientos a su experiencia en la gestión municipal, Ximénez defendió su formación académica en administración de servicios de salud y comparó su trayectoria con la de intendentes anteriores.
“Si vos mirás para atrás, ninguno de los intendentes anteriores lo tuvieron. Aun sabiendo que tenían muchas posibilidades de estar diez años, nunca se formaron en gestión”, sostuvo.
El jefe comunal describió además una estructura en la Intendencia Departamental con dificultades operativas. Señaló que, pese a contar con unos 1.800 funcionarios, existen carencias importantes en oficios especializados como electricistas, sanitarios o mecánicos, lo que provoca demoras en el mantenimiento de maquinaria.
FUNCIONARIOS Y CLIMA LABORAL
Otro de los puntos que mencionó fue el clima interno en la Intendencia. Según Daniel Ximénez, su equipo detectó un fuerte temor entre los funcionarios a cometer errores.
“Notamos el gran miedo que tienen los trabajadores municipales. Miedo a equivocarte, miedo a tener un palo en la espalda, miedo a perder tu trabajo. Eso te paraliza”, afirmó.
Como ejemplo de la necesidad de modificar la dinámica administrativa, citó el caso de un fraccionamiento en Aguas Blancas diseñado por el estudio Gómez Platero para la construcción de 50 viviendas. El proyecto, indicó, permaneció dos años sin avances y su administración logró aprobarlo en dos meses.
“El trámite tenía 15 pasos. Tenemos que borrar el no como primera respuesta en las oficinas”, señaló.
OBRAS Y SERVICIOS
En relación con las críticas sobre una eventual falta de obras, el intendente rechazó esa caracterización y apuntó a promesas que -según dijo- no llegaron a concretarse en administraciones anteriores. “La gente está cansada de los parques de nieve que no se construyen, de los parques acuáticos que no se construyen”, afirmó.
Ximénez adelantó que la Intendencia de Lavalleja presentará un plan anual de obras con financiamiento asegurado y ejecución prevista.
En materia de servicios, reconoció dificultades logísticas en áreas como la recolección de residuos. Indicó que actualmente solo uno de los tres camiones disponibles se encuentra operativo, aunque destacó el compromiso de los trabajadores del sector.
También anunció un plan para limpiar terrenos abandonados en la ciudad, cuyos costos podrían ser cargados a los propietarios si no cumplen con sus obligaciones.
RELACIÓN POLÍTICA
Sobre la relación con la oposición departamental, el intendente aseguró que las críticas y llamados a sala no alterarán el rumbo de su gestión.
“Vos me tirás fruta y yo te hago una ensalada de fruta; vos me tirás un palo y yo te hago un asado. No me van a sacar del foco”, afirmó.
En contraste, destacó la relación con los alcaldes del interior del departamento -cinco pertenecientes al Partido Nacional y uno al Partido Colorado- con quienes aseguró mantener una coordinación fluida.
Según explicó, su administración decidió crear cargos técnicos de confianza para apoyar la gestión municipal, permitiendo que los propios alcaldes eligieran a las personas que ocuparán esas funciones.
“Nosotros optamos entre poner un puntero político que respondiera al Frente Amplio o respetar el voto popular de cada una de las localidades”, concluyó.
