Por Natalia Gorgoroso
En horas de alta tensión para el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA), la dirigencia departamental de Lavalleja salió a fijar su posición y aclarar su nivel de involucramiento frente a dos focos de conflicto que han tomado estado público en los últimos días: los hechos de violencia en una asamblea en Maldonado y la ruptura de negociaciones por el futuro del portland.
El secretario general de la departamental Lavalleja del SUNCA, Ken Vera, fue categórico en diálogo con SERRANO en desmentir los rumores que apuntaban a la presunta participación de trabajadores de Minas en los incidentes ocurridos el pasado jueves en la obra del ex Hotel San Rafael, en Punta del Este. La asamblea, que debatía sobre recortes de personal y la reducción de horas extras, terminó en empujones e insultos.
Consultado por nuestro medio ante la versión de que habría injerencia de otras filiales en el pleito, Vera apuntó contra el manejo de la información: “La prensa de Maldonado desinforma. Pusieron que es un problema de facciones y no, eso no es así. Eso es un problema interno que hay en ese centro de trabajo”.
El dirigente local fue enfático en separar a la representación de Lavalleja del clima de desborde que se viralizó a través de un video. “Rectifico que ahí no hubo compañeros con responsabilidad del SUNCA de la Departamental de Minas. Pudo haber habido, como es muy normal, algún compañero que trabaje ahí que sea de Minas, pero yo vi ese video y no vi a ningún compañero involucrado en esa situación”, sentenció Vera, dando por cerrado el tema a nivel local.
EL CONFLICTO DEL PORTLAND
Por otra parte, la filial minuana también fijó su postura respecto al duro enfrentamiento a nivel nacional que mantienen el SUNCA y la Federación Ancap (FANCAP) con la empresa estatal.
El conflicto se agudizó tras la decisión del Directorio de ANCAP de cerrar operaciones en Paysandú y trasladar la producción hacia la planta de Minas en el marco de una reestructura motivada por pérdidas millonarias, lo que provocó que los gremios se retiraran de la mesa de diálogo alegando falta de garantías laborales.
Si bien la noticia, que hoy acapara la atención de los medios nacionales, tiene a la planta ancapeana de Minas como uno de sus epicentros, Vera aclaró a nivel local que este frente de conflicto corre por canales orgánicos diferentes a los de la construcción tradicional.
“Esta es otra situación que estamos teniendo a nivel de Cemento ANCAP, en el cual participan los compañeros de FANCAP y los compañeros tercerizados que pertenecen al SUNCA”, detalló el dirigente local.
Para despejar dudas sobre el rol de la departamental en este tema, Vera precisó que la negociación escapa a su órbita directa: “Soy sincero, no tengo todos los detalles porque esto lo manejan dentro del SUNCA los compañeros de la Dirección de Ramas de Extractiva”, concluyó, marcando así los límites de acción de la dirigencia local y aportando claridad a la población de Lavalleja sobre cómo el sindicato procesa ambos conflictos.
