El dirigente de la sociedad local enfatizó en que “el agua es el combustible del campo”
Por Natalia Gorgoroso
El directivo de la Sociedad de Fomento Rural “Ortiz”, Jorge Reyes, analizó el impacto del déficit hídrico. Pese a que las lluvias recientes trajeron alivio al pasto, asegura que las corrientes de agua en zonas como El Soldado están en niveles críticos y reclama protocolos de activación automática para los productores.
Mientras el departamento evalúa los daños de un verano seco, SERRANO dialogó con Jorge Reyes, referente de la Sociedad de Fomento Rural “Ortiz” (SFRO), para conocer la realidad de los productores de esa zona. Si bien las precipitaciones de los últimos días “calmaron un poco” el ambiente, Reyes fue contundente al describir la situación de fondo: el agua de consumo animal está desapareciendo.
Reyes trazó un paralelismo preocupante con la histórica sequía de hace dos años. Según el directivo, se vive una situación dual donde el alimento para el ganado no es el principal problema, pero sí la bebida.
“En esta zona donde estoy yo, en la 3ª Sección, El Soldado, está más seco que en el 2023 en lo que refiere a arroyos y corrientes de agua”, afirmó. Sin embargo, aclaró que “en comida la situación está mejor porque se hizo más pasto con las pocas lluvias que hubo. Los animales no están tan sentidos”.
Para la agricultura, el escenario es mixto. Mientras algunos cultivos han aguantado gracias a lloviznas puntuales, aquellos que entraron en la fase reproductiva, cerca de granar, ya muestran daños irreversibles. “El agua es todo, es el combustible del campo. Si no funciona, por más cosas que hagas, nada camina”, sentenció.
Consultado sobre la respuesta de las autoridades, Reyes confirmó a SERRANO que hasta el momento no ha habido contacto ni coordinación directa con la Fomento Ortiz por parte del gobierno departamental o el nacional. “Estábamos esperando que a lo mejor nos llamaran para reunirnos, porque a veces las autoridades no están en el punto donde está la mala situación. Pero hasta el momento, no”, explicó.
El directivo de la SFRO expresó su temor de que las recientes lluvias generen una falsa sensación de solución en las esferas de decisión: “Capaz que piensan que ya se solucionó, pero hay cosas que ya están perdidas”.
Más allá de las reuniones de emergencia, Reyes abogó por un cambio en la matriz de asistencia. Sostuvo que el país necesita dejar atrás las reacciones tardías y adoptar protocolos preestablecidos. “Tenemos que prever, tener algo que sea una válvula de acción en ese momento. No salir a reunirse a averiguar dónde es la zona afectada cuando el problema ya está”, argumentó. Propuso herramientas como créditos blandos de ejecución rápida o distribución de raciones para productores sin liquidez, que se activen automáticamente. “No se va a salir a hacer una perforación a lo loco ahora. Eso hay que hacerlo cuando no se precisa. Pero se necesitan medidas rápidas para el que no dispone de dinero”, indicó.
La preocupación en el sector no es solo productiva, sino psicológica. Reyes advirtió sobre la angustia que genera en los productores estar tan cerca de la crisis anterior. Dijo a SERRANO que “estamos recién recomponiéndonos de la otra situación. Antes venía una seca grande cada ocho o diez años. Ahora son más seguidas y no te da el tiempo”.
A esto se suma un cambio en los sistemas productivos que, al tener costos mucho más elevados que antaño, hacen que cada sequía golpee con mayor fuerza la viabilidad de los establecimientos familiares.
