Tras su proclamación formal, la Comisión Departamental Nacionalista de Lavalleja comenzó a delinear su hoja de ruta.
El nuevo órgano de conducción del Partido Nacional a nivel local, que nuevamente es presidido por Mario García, celebró anoche su primera reunión de trabajo, en un encuentro que, según reconstruyó SERRANO a partir de fuentes que participaron de la instancia, dejó definidas las primeras prioridades políticas y organizativas.
REUNIONES SEMANALES
De acuerdo con las fuentes consultadas, uno de los primeros acuerdos fue establecer un régimen de reuniones semanales, que, en principio, se realizarán todos los lunes.
El objetivo es dotar de continuidad al funcionamiento de la Comisión y convertirla en el ámbito de coordinación política del partido en el departamento.
Las fuentes señalaron que el criterio será distribuir responsabilidades de acuerdo con la experiencia y el perfil de cada integrante. “Cada uno va a aportar y asumir tareas en función de su área de desempeño”, resumió uno de los participantes al término del encuentro.
COORDINACIÓN INTERNA
La primera etapa estará enfocada en fortalecer la coordinación interna. En ese sentido, la Departamental Nacionalista resolvió promover, en los próximos días, una reunión de intercambio con la bancada de ediles del Partido Nacional en la Junta Departamental de Lavalleja (JDL). Posteriormente, se convocará a los alcaldes y concejales nacionalistas con el propósito de unificar criterios y definir una agenda común.
Recién después de esa ronda de contactos comenzará la elaboración de las estrategias políticas que el partido desarrollará frente a la nueva realidad departamental, explicaron las fuentes.
ASUNTOS QUE PREOCUPAN
Durante la reunión también surgieron los asuntos que hoy generan mayor preocupación entre los dirigentes blancos. Entre ellos aparecen las políticas laborales impulsadas por el gobierno departamental, los reclamos de los vecinos por la ejecución de obras y el seguimiento de la situación económica de la Intendencia, especialmente en lo relativo a la disponibilidad de recursos y la administración financiera.
Según pudo reconstruir SERRANO, el ánimo predominante fue el de comenzar una etapa de reorganización partidaria con un funcionamiento permanente, procurando articular el trabajo entre la conducción política, la representación legislativa y los gobiernos municipales, con la intención de construir una posición común frente a los principales desafíos de la gestión departamental.
