Las autoridades de la Intendencia recibieron ayer al titular del MGAP, Alfredo Fratti
Por Natalia Gorgoroso
El intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez, mantuvo ayer una reunión de trabajo clave en la sede comunal con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, para analizar el impacto del déficit hídrico que golpea al departamento. El encuentro se da en un contexto de incertidumbre para el sector productivo, que reclama medidas urgentes ante la falta de lluvias y la acumulación de deudas.
Ximénez recibió al secretario de Estado acompañado por la secretaria general de la Intendencia, Arianna Bentos, la directora de Desarrollo Agropecuario de la comuna, Cecilia Bianco, la encargada del Centro Coordinador de Emergencia Departamental (CECOED), Silvana Rivero y el director del Instituto Nacional de Colonización, Alejandro Henry.
EVALUACIÓN OFICIAL
Durante la instancia -que formó parte de una gira del ministro por las zonas más afectadas por el déficit hídrico del Sur del país (incluyendo Rocha, Maldonado y Canelones)-, se intercambió información técnica actualizada. Según trascendió desde la Intendencia, el equipo de gobierno coincidió en la necesidad de “reforzar las capacidades operativas”, reconociendo que hoy los recursos de maquinaria para afrontar este tipo de contingencias son “muy limitados”.
La Intendencia ya ha detectado que el impacto es severo, marcando especiales dificultades en el suroeste del departamento.
En diálogo con SERRANO, la directora de Desarrollo Agropecuario, Cecilia Bianco, explicó que la visita respondió a una voluntad del ministro de relevar la situación en territorio. “El lunes se reúne el comité que integra el INIA, el Ministerio, INUMED y Colonización. El martes seguramente habrá alguna resolución pública al respecto”, adelantó Bianco sobre la posible declaración de emergencia agropecuaria.
LA VISIÓN DE LOS PRODUCTORES
Mientras las autoridades evalúan los pasos a seguir, la realidad en el campo es acuciante. Ana Pombo, presidenta de la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja (SAL), describió la situación del departamento como de “zona roja” en el mapa hídrico.
“Lo que se perdió no se recupera”, sentenció Pombo, refiriéndose a los cultivos de verano. “Los maíces de primera ya se están picando y otros productores los van a dejar perder porque el costo de picarlos es muy alto. Los cultivos de segunda, plantados en diciembre, ni siquiera han nacido”, señaló.
La presidenta de la gremial local alertó que, en términos pluviométricos, la situación actual es más grave que la histórica sequía de hace dos años. “En esta zona de Lavalleja (seccionales 4ª, 2ª, 13ª) han llovido 700 milímetros en el año, mientras que en la seca de 2023 llovieron 850. Terminamos el 2025 con un déficit hídrico muy importante, peor que el de 2023”, afirmó, señalando parajes como Puntas de Vejigas, Villa del Rosario y El Soldado como los más críticos.
RECLAMO DE MEDIDAS Y PROTOCOLO
Ana Pombo expresó su preocupación por los pequeños productores, quienes enfrentan el mes de enero con vencimientos de Patente de Rodados, Contribución Inmobiliaria, seguros y el Banco de Previsión Social (BPS), sin tener liquidez.
“Estamos con la espada de Damocles, no sabemos qué decirles a los productores”, lamentó, sugiriendo que se deberían correr los plazos de estos pagos para aliviar la carga financiera.
Asimismo, la dirigente agropecuaria fue crítica con la falta de previsión a largo plazo: “El cambio climático vino para quedarse y no hay un protocolo desde las instituciones ni dinero público destinado a estas problemáticas recurrentes”.
PRÓXIMOS PASOS
Aunque la Intendencia avanzará en la evaluación del impacto en los próximos días, la coordinación con los productores recién comienza a gestarse.
Pombo confirmó que, tras comunicarse con la directora comunal Cecilia Bianco, se acordó de palabra una reunión con las gremiales para la próxima semana, donde se buscará articular soluciones paliativas frente a un escenario que no da tregua.
