El ministro de Trabajo y líder del PCU, Juan Castillo, fijó posición favorable tras recorrer la zona por primera vez. OSE adjudicó las licitaciones para los estudios ambientales y sociales, cuyos resultados serán claves para acceder al financiamiento de la CAF.
El ministro de Trabajo, Juan Castillo, afirmó que el conjunto del Estado está trabajando de manera alineada y sostenida en el avance del proyecto de la represa de Casupá, una obra concebida como alternativa estratégica para el abastecimiento de agua potable.
El jerarca, también líder del Partido Comunista del Uruguay, recorrió Casupá en los últimos días y mantuvo reuniones con vecinos, tras lo cual ratificó su postura favorable a la construcción.
En declaraciones a radio Montecarlo, Castillo sostuvo que el proyecto continúa en etapa de diseño y proyección, aunque no dudó en señalar que “el impacto va a ser significativo, no hay ningún tipo de duda”.
Según explicó, en la localidad recogió una expectativa mayoritariamente positiva, motivada por la eventual creación de nuevos puestos de trabajo y la mejora en las condiciones de vida de la región.
Aun así, reconoció que persisten preocupaciones legítimas entre colonos y productores rurales, especialmente por la eventual pérdida de tierras bajo el embalse.
“Hay quienes lo miran de reojo”, admitió, por lo que destacó que diversos organismos estatales trabajan en forma coordinada para generar certezas, ofrecer alternativas y brindar seguridad a quienes podrían verse afectados.
Castillo indicó que, desde el Ministerio de Trabajo, la prioridad estará puesta en proteger los derechos laborales y asegurar la formación y capacitación necesarias para atender la demanda de empleo que generará la obra.
Reiteró además que el diseño final deberá equilibrar los intereses sociales, productivos y ambientales, procurando “el menor daño posible a la naturaleza y a los sectores productivos”.
Avances institucionales y estudios clave
En paralelo a la recorrida del ministro, OSE adjudicó las licitaciones para la elaboración de los estudios ambientales y sociales del proyecto.
Estas investigaciones serán fundamentales para definir el trazado final, estimar impactos, establecer medidas de mitigación y cumplir con los requisitos internacionales de evaluación.
Fuentes cercanas a la toma de decisiones informaron que las empresas seleccionadas son “serias y de prestigio en el país y la región”, lo que garantiza estándares técnicos acordes a la magnitud de la obra.
Se espera que los primeros resultados estén disponibles en un plazo de unos 20 meses, tiempo considerado razonable dadas las complejidades del análisis territorial y ecosistémico.
Dichos estudios constituirán insumos esenciales para el acceso a la línea de crédito solicitada por el Estado uruguayo a la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), una pieza central del esquema de financiamiento.
Una definición que parece encaminarse
Consultado sobre si el país tendrá finalmente una nueva represa, Castillo respondió: “Hacia ahí están enfocados los estudios, el trabajo y la decisión”.
Subrayó que Uruguay necesita contar con una alternativa robusta para el suministro de agua potable, especialmente después de la crisis hídrica que afectó a buena parte de la población.
