Por Natalia Gorgoroso
Este fin de semana, el equipo de SERRANO salió a la ruta con cámara en mano y termo y mate listo, para recorrer un circuito que, aunque técnicamente pertenece al departamento de Maldonado, se siente casi propio por su cercanía. Hablamos de los miradores de Nueva Carrara y Sentir de las Ánimas.
A menos de 50 kilómetros de la ciudad de Minas, en un trayecto que por la Ruta 60 se hace en unos 30 minutos disfrutando del paisaje, se encuentra esta propuesta turística que combina historia, vértigo y paz absoluta. Es una “escapada” ideal para cualquier mañana o tarde, pero que los domingos cobra un color especial.
NUEVA CARRARA
Nuestra primera parada fue el ya famoso Mirador de Nueva Carrara. Al llegar, lo primero que impacta no es solo la moderna infraestructura, sino el color del agua. Abajo, en la vieja cantera inundada, el agua turquesa brilla con una intensidad que le ha valido el apodo de “el Caribe de las Sierras”..
El mirador, de acceso totalmente gratuito, está abierto todos los días de 9:00 a 17:00 horas. La estructura cuenta con dos plataformas de acero, pero la protagonista indiscutida es la que tiene piso de vidrio. Caminar sobre ella genera ese cosquilleo de vértigo en el estómago, regalando una experiencia única y la foto perfecta.
Allí, dialogando con los lugareños y leyendo la cartelería histórica del lugar, descubrimos que aquí hay mucho más que una linda vista. Tal como nos contaban los vecinos, esta tierra tiene memoria.
HISTORIAS
Según pudimos recabar en nuestra visita, la historia de esta cantera es monumental. Desde mediados del siglo XIX se extrae material de aquí. De hecho, nos sorprendió saber que el mármol para las columnas del Banco de Londres en Montevideo (1859) salió de la cantera de Burgueño, aquí mismo.
Y más impresionante aún: Los mármoles del Palacio Legislativo, orgullo nacional finalizado en 1925, fueron extraídos de esta cantera de Nueva Carrara debido a su especial calidad y coloración.
En aquellos tiempos de auge, la cantera llegó a tener más de 200 operarios, muchos de los cuales se instalaron con sus familias dando vida al poblado. El nombre “Nueva Carrara” es un homenaje de los artesanos italianos que veían en este mármol una calidad similar al de su tierra natal. Incluso, las viejas vías por donde el tren sacaba la piedra hacia Montevideo desde 1895, aún parecen resonar entre las rocas.
UN PASEO CON SABOR ARTESANAL
Si bien el paseo vale la pena cualquier día, los domingos tiene un encanto extra. A eso de las 10:00 de la mañana, el entorno se llena de vida. Los vecinos instalan puestos de venta donde se pueden encontrar artesanías locales, además de comidas caseras y bebidas.
Siguiendo el recorrido por el Camino Charles Darwin, que une los distintos puntos, nos encontramos con más sorpresas. El Municipio de Pan de Azúcar ha instalado puestos estratégicos entre Nueva Carrara y nuestro siguiente destino, donde los artesanos de la zona ofrecen sus productos.
Es el lugar perfecto para comprar un recuerdo, apoyar a la gente de trabajo de la zona y charlar un rato, como hicimos nosotros, descubriendo la calidez de quienes habitan el “Rincón de Pan de Azúcar”.
DE UN ANTIGUO BASURAL A LA CONTEMPLACIÓN
A muy pocos kilómetros de la cantera, siguiendo el circuito, llegamos al mirador “Sentir de las Ánimas”. La transformación de este lugar es un ejemplo de recuperación ambiental: Lo que antes era un basural, hoy es un balcón privilegiado hacia la naturaleza.
Ubicado sobre la Ruta 9 “vieja”, este espacio invita a bajar las revoluciones. A diferencia del vértigo de la cantera, aquí la propuesta es la calma. Con una vista directa al imponente Cerro de las Ánimas y al Cerro Betete, el mirador está pensado para la meditación y la conexión.
Al no tener luz eléctrica, nos comentaban que es un punto inigualable para quienes disfrutan de observar las estrellas sin contaminación lumínica. Es un respiro necesario, un lugar para sentarse, mirar las sierras y simplemente “sentir”, honrando el nombre del circuito.
¿CÓMO LLEGAR Y CÓMO VOLVER?
Para los minuanos, el acceso es sencillísimo. Se toma la Ruta 60 hasta empalmar con la zona de Pan de Azúcar. En Google Maps basta con buscar “Mirador de Nueva Carrara”.
Lo práctico de este circuito que relevamos desde SERRANO es su conectividad. Una vez finalizado el paseo, usted tiene opciones:
– Continuar hacia la ciudad de Pan de Azúcar para conectar con la Ruta 9 hacia el Este o la Interbalnearia si desea seguir hacia la costa.
– O simplemente dar la vuelta y, en menos de una hora, estar de regreso en casa, en Minas, a tiempo para el almuerzo o la cena.
