Por Yandira Castro y Pablo Melgar
A pocos días de cumplirse el primer año del primer gobierno del Frente Amplio en el departamento de Lavalleja, el presidente de la Junta Departamental (JDL), Mauro Álvarez, realizó un balance de la gestión del organismo Legislativo comunal y destacó los cambios impulsados durante este período.
En diálogo con SERRANO, Álvarez calificó este primer año de trabajo como “muy positivo” y repasó una serie de acciones que, a su entender, fortalecieron el funcionamiento institucional de la Junta.
Entre ellas mencionó la reciente firma del convenio para la incorporación del sistema SISCONVE, una herramienta que permitirá mejorar el control del consumo de combustible y el seguimiento en tiempo real de la flota del Legislativo departamental.
También destacó los acuerdos de cooperación alcanzados con distintos organismos públicos, entre ellos la Intendencia Departamental, con el objetivo de optimizar los recursos humanos y materiales.
A VECES SÍ, A VECES NO
El presidente de la JDL recordó, además, que durante este año desde la asunción fueron aprobados tanto el presupuesto de la Intendencia como el de la propia Junta Departamental y resaltó el trabajo desarrollado por las distintas comisiones, que incluso sesionaron en localidades del interior del departamento.
“Todos los partidos con representación en la Junta han dado todo de sí. La política consiste en sintetizar las diferencias y llegar a acuerdos. A veces se logra y otras veces no”, expresó.
No obstante, reconoció que durante este primer año hubo diferencias importantes entre las bancadas y lamentó que en algunos temas no se alcanzaran consensos que, según señaló, sí eran posibles cuando el Frente Amplio ocupaba el rol de oposición.
CAMBIOS INTERNOS
Álvarez también destacó los cambios internos impulsados en el funcionamiento del Legislativo departamental. En ese sentido recordó la aprobación del nuevo reglamento interno, la creación del primer estatuto para los funcionarios de la Junta y la consolidación de una identidad institucional propia.
Como ejemplo, mencionó la creación del primer logo oficial de la Junta Departamental de Lavalleja, diseñado por el funcionario Serafín Cirullo, así como el funcionamiento de oficinas en su local propio (en la esquina de Av. Varela y calle Luis Curbelo Báez), independientes de la Intendencia.
Dijo a SERRANO que “parecen detalles menores, pero son muy importantes para que la ciudadanía entienda que la Junta Departamental (Legislativo) es un poder distinto al Ejecutivo (Intendencia) y tiene identidad propia”.
RENOVACIÓN DE AUTORIDADES
Consultado sobre la renovación de autoridades que deberá concretarse próximamente, recordó que la presidencia de la Junta Departamental tiene una duración de un año y que la decisión será resuelta por la bancada del Frente Amplio.
“Tenemos reunión de bancada y allí vamos a discutir este tema. Es todo lo que puedo decir por ahora”, sostuvo.
Sin embargo, reconoció que le gustaría continuar al frente del organismo. “Me gustaría seguir un año más. Es un lugar muy lindo de militancia, honorario y de mucha responsabilidad, donde nos sentimos muy cómodos trabajando”, señaló.
De todos modos, aclaró que no existe una postura personalista respecto al cargo y aseguró que existen otros ediles preparados para asumir la conducción del Legislativo departamental.
“Si otro compañero siente que está preparado para ser presidente, también me sentiría orgulloso. Eso significa que el trabajo de construcción que hemos hecho ha sido positivo”, indicó.
Mauro Álvarez explicó que la elección del presidente corresponde institucionalmente a la Junta Departamental, aunque previamente cada fuerza política define sus candidatos, y aclaró que no necesariamente debe recaer en el edil de la lista más votada.
DIÁLOGO
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer el diálogo entre los partidos políticos durante el próximo período. “Necesitamos una Junta Departamental donde haya que bajar la presión y sentarnos a dialogar. He pedido en cuatro oportunidades una reunión con la bancada del Partido Nacional y no se ha concretado. Siempre hemos buscado acuerdos multipartidarios y todas las decisiones importantes las hemos tomado de forma colectiva”, concluyó.
EN EL EJECUTIVO
Por otra parte, Mauro Álvarez publicó una carta (texto completo en la página 2 de esta edición) en la que realizó un balance de este primer año de gestión del gobierno departamental encabezado por el intendente Daniel Ximénez y sostuvo que la delicada situación económica de la comuna es consecuencia de decisiones adoptadas durante las administraciones nacionalistas de Adriana Peña y Mario García.
En el texto, Álvarez recordó que desde 2022 venía advirtiendo sobre la fragilidad financiera de la Intendencia y afirmó que, en ese momento, sus planteos fueron descalificados. Señaló que ese año se detectaron 3.201 contrataciones directas y aseguró que los datos actuales confirman las advertencias realizadas entonces.
El jerarca sostuvo que Lavalleja terminó el período anterior como la intendencia con mayor cantidad de funcionarios en relación con su población, con 27,1 empleados cada mil habitantes. También afirmó que fue la tercera comuna del país que más incrementó su plantilla durante el año electoral, con un crecimiento del 12%, y que el 98% de los ingresos de personal se concretaron mediante designaciones directas.
En contraste, Álvarez aseguró que durante el primer año de la administración frenteamplista solamente ingresaron diez personas, todas bajo la modalidad de arrendamiento de servicios y sin contratos de función pública.
El presidente de la Junta sostuvo que más del 60% de los ingresos departamentales se destinan actualmente al pago de salarios, situación que, a su juicio, limita la capacidad de inversión en obras, maquinaria e infraestructura. Agregó que aproximadamente la mitad de los recursos que recibe la Intendencia provienen de transferencias del gobierno nacional, lo que refleja, según afirmó, una fuerte dependencia financiera.
En su análisis también enumeró una serie de compromisos económicos que deberá afrontar la actual administración, entre ellos el pago del fideicomiso (votado en el período anterior) durante este quinquenio, inversiones acordadas con el Ministerio de Ambiente y los costos derivados de la futura licitación del sitio de disposición final de residuos.
Álvarez defendió la estrategia del gobierno de Daniel Ximénez de informar públicamente sobre la situación económica heredada y sostuvo que la transparencia ha sido uno de los ejes de la administración. “Nunca se ocultaron los números ni se maquilló la realidad”, expresó, al tiempo que afirmó que la ciudadanía tiene derecho a conocer el estado de las finanzas departamentales.
En el tramo final de la carta, el dirigente frenteamplista sostuvo que la actual situación no es producto de decisiones recientes, sino de “muchos años de una forma de administrar que privilegiaba el corto plazo por encima de la sostenibilidad”. Añadió que el desafío del gobierno es “ordenar el desorden” recibido y aseguró que el compromiso de la administración es continuar trabajando con responsabilidad para sanear las cuentas de la Intendencia y recuperar su capacidad de gestión.
