Por Pablo Melgar
El avance del proyecto de la represa en Casupá dejó de ser una hipótesis para convertirse en un proceso en marcha, con respaldo financiero y desarrollo técnico en curso, según las autoridades de Obras Sanitarias del Estado (OSE).
En ese contexto, el alcalde del Municipio de Casupá, Luis Oliva, optó por un tono mesurado pero firme al referirse públicamente al tema, consciente de que se trata de una iniciativa de alto impacto que despierta tanto expectativas como resistencias dentro de la comunidad.
DOBLE DESAFÍO
Durante su intervención en CW 33 la Nueva Radio de Florida, el jerarca delineó el doble desafío que enfrenta la localidad: por un lado, asumir que la obra forma parte de una decisión de escala nacional ya encaminada; por otro, gestionar sus efectos en el tejido social local.
“Es fundamental no enfrentarnos entre nosotros. Esto no es fútbol, es un proceso que nos involucra a todos”, advirtió Luis Oliva, en alusión a las diferencias de opinión que el proyecto ha generado entre vecinos.
La represa, que contará con una inversión cercana a los 130 millones de dólares, se proyecta como una de las obras más relevantes para la zona en décadas. Según Oliva, no solo implicará más de dos años de construcción, sino también un movimiento económico significativo, asociado a la llegada de trabajadores, servicios y nuevas dinámicas productivas.
NECESIDAD DE PLANIFICAR
Sin embargo, lejos de limitarse a destacar los beneficios potenciales, el alcalde puso el foco en las condiciones necesarias para que ese impacto sea efectivamente positivo. En particular, subrayó la urgencia de planificar en áreas sensibles como vivienda, caminería e infraestructura básica, que podrían verse rápidamente tensionadas por el incremento de actividad.
Oliva reconoció que ya existen gestiones en curso ante organismos nacionales y departamentales, aunque dejó entrever cierta preocupación por los tiempos de respuesta. “Necesitamos llegar a tiempo con las soluciones para que este proceso sea lo más ordenado y beneficioso posible”, señaló, marcando un punto crítico en la coordinación interinstitucional.
ACOMPAÑAMIENTO DEL GOBIERNO NACIONAL
En su lectura, el acompañamiento del gobierno nacional será determinante no solo para la ejecución de la obra, sino para mitigar sus externalidades y maximizar sus beneficios a nivel local. La clave, insistió, estará en anticiparse a los impactos y no reaccionar cuando estos ya estén instalados.
La intervención del alcalde deja en evidencia que, más allá del debate sobre la conveniencia o no de la represa, Casupá enfrenta un escenario ineludible: gestionar una transformación profunda con márgenes acotados de decisión, donde la cohesión social y la capacidad de planificación serán factores decisivos.
