La diputada del Partido Nacional y ex intendenta de Lavalleja, Adriana Peña, analizó a fondo la crisis hídrica, reveló alternativas ignoradas para la represa local, criticó duramente el presupuesto departamental y reafirmó su tajante oposición a la licitación de OSE para el proyecto de Casupá.
SERRANO: Durante todo el verano padecimos problemas con el agua. ¿Cómo observa esta situación?
Adriana Peña: Les tengo confianza al ingeniero Eduardo Liard y a Hugo Trías, que son muy capaces, pero es una situación para observar con atención. Ahora bien, lo que es un chiste es que sacaron agua del Río de la Plata para darle a Montevideo del mismo lugar de donde nuestro gobierno quería sacar agua, pero calladitos la boca, porque saben que es el mejor lugar.
S: Usted nos menciona que existe una alternativa histórica para el problema de la represa local que ha sido ignorada, e incluso nos aporta documentación sobre visitas de expertos en seguridad de presas entre 2014 y 2015. ¿De qué se trata esta solución?
A.P.: Han hecho caso omiso a un informe de un consultor del BID (y del Banco Mundial, como consta en los registros de aquellas visitas de 2014/2015). Él vino y dijo claramente que había que poner una draga pequeña y dragar la represa para sacarle la mugre. Esa represa está hecha desde los años 30 o 40 y se ha ido enterrando. Al enterrarse, tiene la décima parte de la capacidad para la que fue planeada, mientras las ciudades siguen creciendo. El técnico nos dijo que la única solución era poner una pequeña draga que funcione todo el año, limpiando el lecho constantemente cuando hay agua corriendo, en otoño o invierno, para ir ahondando el cauce a su estado original. Consultamos por el mito de que si se saca la tierra la fisura de la represa se rompe, y nos dijo que es imposible, que es una fisura superficial. Ya en los años 90 hubo un proyecto con los militares para sacar los lodos y no se hizo. Ahora hemos llegado a la idea de gastar millones de dólares en hacer una represa nueva, lo cual no tiene sentido porque se va a volver a aterrar. Sale tres pesos mantenerla limpia con una draguita, como se hace en las viejas represas de Europa. Hasta el cansancio lo hemos dicho desde la Lista 51.
S: La reciente votación del presupuesto en la Junta generó mucha tensión. ¿Cómo evalúa el resultado y el rol de los ediles?
A.P: Estoy muy orgullosa de la bancada del Partido Nacional, de nuestros compañeros de la Lista 51 y de toda la bancada, así como del edil colorado Néstor Calvo. Hay que aplaudirlos de pie. Se actuó en defensa de la gente. Hicieron una lucha cuerpo a cuerpo para echar para atrás artículos que significaban creación de cargos, aumento de impuestos desmedidos y un presupuesto que no tiene obras. La gente en la esquina, en el almacén, en el campo, te dice que no quiere más impuestos. ¿Para qué quieren cobrar más impuestos si son ineficientes? Vemos gente tirada en la calle, mugre en las esquinas, plazas descuidadas y ni qué hablar de mi Parque Rodó. Yo hice una obra de reestructura para la gente de trabajo que no puede irse de vacaciones, y este verano no pudieron ir porque lo clausuraron y abrieron con una mugre que da vergüenza. Las piscinas se pudrieron porque nadie llevaba control. Entonces, aumentar los impuestos para una administración con servicios muy magros y que tiene hambre de plata no tiene ningún sentido.
S: En cuanto a la gestión de los funcionarios y las obras, se nota un quiebre respecto a su visión de cómo debe operar la Intendencia.
A.P: Totalmente, estamos en las antípodas. Se han destruido las cuadrillas de la Intendencia, que eran las mejores del país, con la intención de contratar empresas privadas. En mi gestión, en cuatro años les dimos un 117% de aumento, pasamos de estar en los peores lugares de salarios a los primeros cinco del país. Los premiábamos por obras terminadas, y la gente dejaba la vida. Yo prefiero que el funcionario municipal gane bien, porque esa plata queda en Minas, en Villa del Rosario, en Casupá. El funcionario gasta en el comercio local y el mercado funciona. Ahora, la empresa privada viene, hace el trabajo costando tres veces más, y se lleva la plata a otro lado. Además, se han triplicado los cargos de confianza. Yo tenía once y hacían de todo. Ahora hay más de treinta, todos con camionetas y choferes yendo de un lado para el otro, pero no se ve la efectividad.
S: ¿Cómo vio el rol del sindicato ADEOM y la reciente creación de un sindicato de municipales alternativo?
A.P.: Para mí este gobierno departamental actuó con ADEOM haciéndoles creer una cosa, se sacaron la foto todos sonrientes, y luego, no hicieron lo que tenían que hacer. Permitieron un artículo que deja sin efecto 135 cargos, lo que lastima la carrera funcional. Conozco a los dirigentes del nuevo sindicato, como Jorge Aparicio. Ellos fueron críticos y exigentes durante mis 10 años, pero racionales. Si sienten que tienen distintas formas de ver la actividad gremial y que ADEOM estaba siendo flojo con los planteos, me parece muy bien que se organicen. Es una lástima que no se valore a los funcionarios en su justa medida.
S: Se decía que en la negociación del presupuesto, el Intendente intentó utilizar los cargos destinados a los Alcaldes como moneda de cambio para forzar los votos del Partido Nacional. ¿Cómo se manejó esto internamente?
A.P.: Quiero que quede bien claro: nosotros a los ediles no los mandatamos, acá no hay mano de yeso ni obligamos a nadie a votar, eso es el Frente Amplio. Nosotros conversamos como autoridades del partido con nuestros ediles y llegamos a un acuerdo partidario. La jugada de la Intendencia fue meter en el paquete de sus cargos de confianza a los alcaldes, sabiendo que necesitaba mayoría especial, por el Artículo 62, para votarlo. Quiso hacer una jugada para comprar al Partido Nacional, poniendo a los alcaldes en contra nuestra, pero le salió mal. El propio Intendente declaró que su visión de la descentralización era darle esas herramientas de administración a los municipios. Esa gente ya está contratada y trabajando desde hace meses. Quiero creer que no los va a sacar, porque si no, borraría con el codo su propio discurso sobre la descentralización.
S: Volviendo a la gestión diaria, ¿cuál es la situación en el interior del departamento, específicamente con los productores y la caminería rural?
A.P: El productor rural chico es el más perjudicado. Ustedes habrán visto por las redes sociales que los grandes productores sacan sus propios camiones, juntan material y están tapando pozos en los caminos ellos mismos. Tienen cómo hacerlo, pero el que no tiene nada es el peor, porque los caminos rurales no se arreglan. Arreglan uno solo para salir en la prensa a decir estamos arreglando, mientras anuncian la creación de más cargos de sobrestantes de obras y destruyen las cuadrillas de la Intendencia.
S: A pesar de sus fuertes críticas al Ejecutivo Departamental y al presupuesto, ¿hubo algún punto que usted haya visto con buenos ojos o que haya apoyado?
A.P: Sí, claro. Hay algunas cosas que se han hecho fenomenal y las aplaudo de pie. Por ejemplo, cambiaron el Hogar Estudiantil en Montevideo para mejorarlo, y eso lo aplaudo. yo misma lo cambié dos veces en mi gestión siempre buscando mejorar. También aplaudo que se incluyera la extensión para los funcionarios municipales que sobrepasaban los 80 años. Fue una idea que nosotros planteamos en la campaña política, luego los jubilados y ADEOM presionaron al Intendente, y él lo incluyó. Me parece muy acertado. Desde la Lista 51 mandamos un mensaje para ayudar a los vecinos a regularizar los padrones y las construcciones a través de una amnistía, y la bancada lo apoyó. Esto es vital no solo para Minas, sino sobre todo para la gente del interior del departamento que está muy complicada. El mercado de compraventa y del Banco Hipotecario se estaba deteniendo porque no pueden regularizar, ya que en el interior prácticamente no hay arquitectos ni agrimensores. Darles esta ayuda para entrar en la amnistía moviliza el mercado y es una muy buena noticia.
S: Mencionó que la Intendencia contrata privados para tareas que antes hacían los municipales. ¿Cómo ve el gasto en eventos culturales o turísticos bajo esta misma lógica?
A.P.: Se hizo un lanzamiento de temporada en Minas que estuvo lindísimo, me parece muy bien. Pero la pregunta es: ¿cuánto costó? Se están contratando privados y gastando fortunas para hacer este tipo de fiestas, cuando en mi gestión yo tenía a todos mis directores trabajando para eso gratis, sin importar si era fin de semana o lunes, daban la vida por la gestión.
S: En los pasillos de la Junta se comentaba que durante la votación del presupuesto, Mario García era quien «tejía los piolines» y daba las directivas, aunque no se lo veía. ¿Cómo fue esa dinámica interna del Partido Nacional?
A.P: Nosotros no somos el Frente Amplio que obliga a los ediles y el que no vota tiene que renunciar. No los mandatamos. Lo que sí hicimos las autoridades del partido fue conversar con todos nuestros ediles y llegar a un acuerdo. Esto fue un trabajo y una decisión netamente partidaria. Estuvo primero tomar una postura firme contra todas las medidas y el verdadero disparate que se estaba intentando aprobar en este presupuesto.
S: OSE acaba de anunciar el lanzamiento de una licitación internacional por 130 millones de dólares para construir la represa de Casupá. ¿Qué opina de este avance del proyecto?
A.P.: Es un chiste y un atropello. Están impulsando la construcción de una represa que no tiene agua, poniendo en riesgo el abastecimiento de todas las localidades que se alimentan de allí. Hasta el día de hoy, lo seguimos reclamando: no existe un informe medioambiental previo. No le están dando ninguna importancia al destrozo en la naturaleza ni al riesgo económico para el país por la pérdida de bonos verdes asociados al cuidado ambiental. Van a gastar una millonada, cientos de millones de dólares, para una cosa que realmente no va a funcionar, y todos lo sabemos. Lo digo libremente: vaya a saber qué intereses hay por detrás de hacer Casupá a toda costa. Ya no es solo un atropello a los vecinos, es un atentado contra todos nosotros. Por eso la Asociación Rural y todo el país se están movilizando y apoyando en contra de esta locura. Si Dios quiere, no se va a hacer.
