Por Yandira Castro
Con tan solo 15 años, la joven minuana Valentina Martínez acaba de dar un paso muy importante en su camino musical: fue seleccionada para integrar la Orquesta Sinfónica Juvenil del SODRE en Montevideo, un logro que marca un nuevo capítulo en una historia que comenzó prácticamente desde que era una niña.
Valentina Martínez nació en Minas el 22 de mayo de 2010 y desde muy pequeña la música formó parte de su vida. Su padre, músico y pianista desde niño, fue quien despertó en ella ese vínculo especial con el arte. “El amor que le tengo a la música me ha acompañado prácticamente toda la vida, ya que mi padre es músico. Él toca el piano desde muy chiquito también, y de él saqué el oído y ese gran sentimiento hacia la música”, contó la joven.
Su primer instrumento fue justamente el piano. Tenía apenas dos años cuando comenzó a tocar junto a su padre, quien fue su primer maestro. “Yo nunca fui a clases. Arranqué directamente con papá. Él ha sido siempre el que me ha apoyado en todo este proceso de la música”, relató.
Su vínculo con la formación orquestal comenzó a consolidarse en 2024, cuando ingresó a la Orquesta Sinfónica Juvenil “Eduardo Fabini” (OSEF). Según explicó, la oportunidad surgió gracias a la insistencia de Gladys Antonini, administrativa de la institución y madre de una compañera de su hermano. “Mi padre siempre le contaba sobre mis habilidades en el piano y le mostraba videos. Ella le decía que me anotara en la sinfónica, pero él al principio no quería. Hasta que en un momento Gladys logró convencerlo y me anotaron”, recordó.
Ese mismo año comenzó a ampliar su universo musical. En junio de 2024 inició sus estudios de viola y, a comienzos de 2025, sumó un nuevo desafío: el violín, instrumento con el que finalmente se presentó a la audición para la Orquesta Sinfónica Juvenil del SODRE.
La oportunidad llegó a través de su profesor, Armando Padilla, quien a comienzos de enero le envió el enlace para las inscripciones. “Él suele mandarme cosas así y decirme que tengo que prepararme para en un futuro llegar a eso. Esta vez me dijo que estaría bueno que participara, que lo hablara con mis padres y que si estaban de acuerdo me anotara”, explicó a SERRANO la violinista.
La respuesta familiar fue inmediata. “Yo con una emoción tremenda fui directo a hablar con mis padres, todos re contentos”, contó Valentina Martínez.
La audición se realizó en Montevideo y, aunque el momento estuvo cargado de nervios, también fue una instancia en la que pudo mostrar todo el trabajo realizado. “Fue bastante más corta de lo que yo pensaba. Fue un momento de muchos nervios, pero también un momento en el que pude ser yo misma y demostrar todo lo que estudié para llegar ahí”, expresó.
Durante la prueba interpretó la primera parte del concierto para violín en estilo húngaro de Oscar Rieding, acompañada al piano por Mariana Airaudo, y un fragmento del cuarto movimiento de la Quinta Sinfonía de Piotr Ilich Tchaikovsky. Ninguna de las piezas fue ejecutada completa, ya que los jurados detienen la interpretación cuando consideran que tienen lo necesario para evaluar. “Me sentí bastante presionada, porque no estoy acostumbrada a tocar frente a jurados y eran muchos. Pero una vez que empecé a tocar, me solté y se me pasó todo”, recordó.
La noticia de su selección llegó de forma inesperada. Valentina Martínez pensaba que los resultados se publicarían una semana después, pero un mensaje cambió el rumbo de su jornada. “La pianista me mandó un mensaje preguntándome si había quedado. Yo pensaba que los resultados salían el sábado. Estaba en el medio del supermercado cuando miré la lista y vi mi nombre. Quedé en blanco y me empecé a emocionar”, recordó la artista. El momento fue tan intenso como discreto. “Claramente en el medio del supermercado no me iba a poner a gritar, pero la emoción fue tremenda”, contó entre risas.
Para la joven minuana, el logro tiene un significado especial, sobre todo porque hace poco más de un año comenzó su camino con el violín. “Nunca imaginé que iba a estar tocando un violín. Lo mío siempre fue el piano y tampoco imaginé poder arrancar otros instrumentos con tanta facilidad. Llevo solo un año con el violín y ya se me presentó esta oportunidad”, destacó.
Ahora, Valentina Martínez se prepara para un nuevo desafío: el primer concierto con la Orquesta Sinfónica Juvenil del SODRE, previsto para el 27 de marzo. “Es algo que va a quedar en mi corazón. Estoy muy orgullosa de lo que he logrado hasta ahora y pienso seguir avanzando y lograr mucho más”, expresó.
Desde Minas, la historia de esta joven música comienza a escribir nuevas páginas, con talento, dedicación y el acompañamiento de su familia como base de un camino que recién empieza.
