El alcalde Cabana dijo que fue por el picudo rojo y anunció que se plantarán nuevos árboles
Por Yandira Castro
El alcalde del Municipio de Solís de Mataojo, Joaquín Cabana, se ha pronunciado sobre la reciente poda total de las icónicas palmeras que adornaban la Plaza Lázaro Cabrera, un hecho que ha generado un profundo pesar entre los habitantes de la ciudad.
Las palmeras, afectadas por el devastador picudo rojo, ya no forman parte del paisaje habitual, dejando una imagen desoladora en el lugar que solía ser un símbolo de vida y belleza.
UN MOMENTO DOLOROSO
“Así como lo definiste, es un poco el sentimiento de acá de la gente de Solís”, comentó Cabana, al referirse a la tristeza que se ha apoderado de la comunidad. Este proceso de corte ha sido irreversible, con más de 16 palmeras siendo eliminadas de la plaza pública, además de otras en diversas partes de Solís.
El picudo rojo, un insecto que ha sido un verdadero enemigo para las palmeras, ha causado estragos en la vegetación de la zona.
Durante una entrevista con SERRANO, el alcalde solisense compartió su preocupación, señalando que aunque algunas palmeras en la propiedad de un concejal se encontraban en buen estado porque se les aplicó la vacuna adecuada a tiempo, las de la plaza no corrieron la misma suerte. “Se aplicó el tratamiento, pero no se siguió el procedimiento adecuadamente y eso tuvo consecuencias fatales”, explicó Cabana.
EL CORTE Y SUS RAZONES
La Intendencia de Lavalleja, bajo la dirección de la encargada de Parques y Jardines, Bibiana Sánchez, ha tomado la difícil decisión de proceder con el corte de las palmeras dañadas en la Plaza Lázaro Cabrera, como en otros puntos del departamento.
“No había otra solución más que esa”, afirmó el alcalde Cabana, quien subrayó que las palmeras estaban completamente muertas y no había posibilidad de recuperación. Este triste desenlace ha dejado a la plaza solisense despojada de su característica sombra y belleza.
NUEVOS ÁRBOLES
Tras la poda, surge la pregunta inevitable: ¿qué sucederá con la plaza ahora? El alcalde anunció que el plan incluye la reforestación del área. Aunque se consideró la posibilidad de plantar palmeras resistentes al picudo rojo, finalmente se optó por árboles autóctonos y de crecimiento rápido.
Joaquín Cabana indicó a SERRANO que “queremos generar un lindo arbolado nuevamente en la plaza de Solís”, reflejando un atisbo de optimismo en medio de la adversidad.
IMPACTO VISUAL Y EMOCIONAL
La eliminación de las palmeras en la Plaza Lázaro Cabrea tiene un impacto visual significativo. “Cualquiera que mire la plaza sentirá un choque visual”, reconoció el alcalde del Municipio de Solís de Mataojo.
Durante el último festival, los ciudadanos ya podían notar que las palmeras estaban en mal estado; las hojas caían y el deterioro era evidente. La imagen que antes representaba un lugar de encuentro y celebración ahora ha cambiado drásticamente, generando una sensación de pérdida entre los solisenses y los demás lavallejinos que solían transitar por la ruta y admirar la plaza.
LA GESTIÓN Y EL TIEMPO
La situación ha despertado reflexiones sobre la gestión del cuidado de la vegetación y el tiempo de respuesta ante plagas como el picudo rojo. Joaquín Cabana no se considera un experto en el tema, pero ha destacado que el concejal que logró mantener sus palmeras sanas fue el que aplicó el tratamiento a tiempo.
“Quizás no llegamos a tiempo”, lamentó, sugiriendo que una respuesta más rápida podría haber salvado a las palmeras de la plaza.
NUEVAS ESPERANZAS
La plaza, ahora despoblada y sin sombra, simboliza tanto una pérdida como una oportunidad. Con la reforestación en camino, los habitantes de Solís de Mataojo pueden albergar la esperanza de que su plaza recupere la vitalidad y belleza que la caracterizaba.
Cabana remarcó a SERRANO que “esto es un proceso y, aunque hoy estamos tristes, estamos trabajando para que en el futuro la plaza vuelva a ser un lugar hermoso”.
