La dirigente colorada riverista minuana Verónica Acosta Huerta, volvió a instalar polémica en el escenario político de Lavalleja al cuestionar públicamente al presidente de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL), Mauro Álvarez, por presuntas irregularidades vinculadas al registro catastral de su propiedad y el consecuente pago de tributos.
El texto, difundido a través de redes sociales tras -según afirmó- varias semanas de investigación, apunta a que el inmueble del jerarca figuraría en los registros de la Dirección Nacional de Catastro como un terreno baldío, pese a que en el lugar existiría una construcción. Esta situación, de confirmarse, implicaría una reducción significativa en el pago de la Contribución Inmobiliaria y del Impuesto de Primaria.
“¿Y POR CASA…?”
De acuerdo a la denuncia, se trataría de una cabaña de madera que habría sido edificada por el propio Álvarez y que no habría sido declarada formalmente ante Catastro. El caso, según Acosta, presenta similitudes con otras situaciones recientes que involucraron a figuras públicas, entre ellas el intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez, la exministra Irene Moreira -aunque en el texto original se alude a “Cairo”- y el director de la OPP, Rodrigo Arim.
“¿Y por casa cómo andamos, Don Álvarez?”, cuestionó la dirigente en su publicación, en la que sugirió que podría configurarse una omisión incompatible con la responsabilidad pública del cargo. En ese sentido, planteó que, de verificarse la irregularidad, resultaría contradictorio que quien eventualmente impulse aumentos impositivos no tenga regularizada su propia situación fiscal.
QUE SE ACLARE
La dirigente también reclamó que se aclare si existe deuda con el fisco o, en su defecto, si se procederá a la regularización del padrón correspondiente. Hasta el momento, no se ha conocido una respuesta pública del presidente de la Junta Departamental sobre estas acusaciones.
Acosta, licenciada en Economía y con un MBA, ha tenido una presencia activa en la agenda política reciente, impulsando denuncias similares y desafiando en reiteradas ocasiones a referentes del Frente Amplio a debatir públicamente, sin obtener -según sostiene- respuesta a sus convocatorias.
