Natalia Gorgoroso
La Intendencia de Lavalleja y el Ministerio del Interior firmaron, este último viernes del año, un convenio que el ministro Carlos Negro calificó como un «círculo virtuoso». El plan permitirá despejar el 60% de los galpones municipales y generar hábitos laborales en la Unidad N.º 17.
En un acto celebrado en la Unidad N.º 17 de Campanero, la Intendencia de Lavalleja y el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) oficializaron ayer un convenio de cooperación que busca dar solución a dos problemáticas simultáneas: el hacinamiento de vehículos incautados en depósitos municipales y la necesidad de plazas laborales para la reinserción de personas privadas de libertad.
El acuerdo fue rubricado por el intendente Daniel Ximénez, el ministro del Interior Carlos Negro, la directora del INR Ana Juanche, y el jefe de Policía de Lavalleja, Alfredo Rodríguez.
La iniciativa establece que los reclusos realizarán tareas de desguace y compactación de motocicletas que, tras años de incautación, saturan la infraestructura de la comuna.
Un problema logístico y ambiental
El intendente Daniel Ximénez explicó que la urgencia del proyecto surgió apenas asumió su cargo, tras una recorrida por los depósitos de la Intendencia. «Los primeros días de nuestra gestión recorrimos Planta 1. Vienen a ser como tres estadios cerrados en tamaño y el 60% está ocupado por motocicletas que fueron incautadas hace muchos años», detalló el jefe comunal.
Según lo estipulado, el material ferroso recuperado será canjeado por varillas de hierro para obras, mientras que también se procesarán plásticos y se chipearán cubiertas, alineándose con las políticas ambientales de la nueva administración. «Este acuerdo es puntual, pero es el puntapié inicial para hacer más cosas», aseguró Ximénez, destacando la rapidez de la articulación interinstitucional.
Justicia restaurativa
Desde la perspectiva del sistema penitenciario, el convenio es visto como una herramienta clave para la «justicia restaurativa». La directora del INR, Dra. Ana Juanche, subrayó el rol de los gobiernos departamentales como un «puente con la comunidad local» a la que los internos eventualmente retornarán.
«Es sustantivo porque es un ejercicio de justicia restaurativa de alguna forma. Las personas vuelven a la comunidad mediante trabajo comunitario, realizando tareas que a la comunidad le corresponden», afirmó Juanche durante su oratoria.
En la misma línea, el director de la Cárcel de Campanero, Comisario Carlos Brazeiro, celebró el fortalecimiento del vínculo con la Intendencia, destacando la voluntad de su equipo de gestión y la importancia de abrir las puertas a la sociedad civil para procesos educativos y laborales.
Seguridad y convivencia
El cierre de la oratoria estuvo a cargo del ministro del Interior, Carlos Negro, quien se mostró emocionado por volver a Minas, ciudad donde inició su carrera profesional a principios de los años ´90. Negro definió el proyecto como una «solución única» para dos grandes problemas nacionales.
«Contribuye a dar respuesta al trabajo y la rehabilitación de las personas privadas de libertad, y a la proliferación de motocicletas en situación irregular, con todo lo que ello implica en materia de tránsito y como instrumento para la criminalidad», dijo el ministro.
Negro enfatizó que combatir el ocio carcelario es fundamental para reducir la reincidencia delictiva: «aunar esfuerzos para contar con mejores establecimientos de reclusión es, en definitiva, tener una mejor sociedad».
