Un hito histórico para el comercio de Lavalleja se concretará en el inicio de 2026. La tradicional Confitería Irisarri cruzará las fronteras departamentales para instalarse en el principal balneario del país: Punta del Este, pero manteniendo la producción en Minas.
En diálogo exclusivo con SERRANO, Florencia Irisarri adelantó los detalles de este ambicioso proyecto que busca llevar el sabor auténtico de las sierras al Este, sin perder la esencia que ha caracterizado a la empresa familiar durante más de un siglo.
Ubicación estratégica y apertura:
El nuevo local estará ubicado en una zona de alto movimiento: Av. Pedragosa Sierra esquina San Ciro, a escasos metros del Punta Shopping (entrando una cuadra desde Roosevelt). Si bien la obra continúa en sus etapas finales y el cronograma se ajusta día a día, la fecha objetivo para la inauguración es el próximo 2 de enero. “Si todo sigue dentro de lo previsto, estaríamos abriendo ese día. Hay mucha cosa en la vuelta y seguimos en obra, pero ahí venimos”, comentó Florencia Irisarri, manteniendo la cautela propia de los días previos a un lanzamiento de esta magnitud.
La propuesta:
La sucursal puntaesteña no será una réplica exacta de la casa matriz del Centro minuano, sino una adaptación pensada para el público del balneario, similar al concepto “boutique” que la empresa ya exploró con éxito en su local de la Avenida Baltasar Brum.
La oferta incluirá una línea premium de masitas denominada “Petit Four”, postres individuales, opciones de rotisería y pastas. Además, se incorpora una propuesta de vinos y picadas, sumado al infaltable café de especialidad y té.
“Vamos a tener un servicio de cafetería reducido inicialmente, pensado para consumir los productos de la casa con un rico café”, explicó la empresaria.
Corazón en Minas:
Quizás el punto más relevante para la comunidad de nuestro departamento no es solo que Irisarri se expanda, sino cómo lo hace. La empresa decidió estratégicamente no trasladar la producción. Todo lo que se consuma en Punta del Este será elaborado en Minas.
Florencia Irisarri explicó a SERRANO que “me interesa mucho dejar en claro que, si bien estamos saliendo a conquistar nuevos mercados, nosotros le hacemos mucho honor a nuestro origen minuano”.
Para lograr esto, la empresa ha realizado importantes inversiones en logística y tecnología, incluyendo la incorporación de un camión refrigerado y maquinaria adecuada para garantizar el traslado de los productos sin alterar su calidad.
Esta decisión tiene un impacto directo en la economía local: “Estamos buscando abrir segundos turnos de producción y generando nuevos roles en la empresa. Nuestra intención es poder aportar a la sociedad minuana, generar mayor ingreso para la gente que vive acá y ayudar a dinamizar la ciudad”, aseguró.
Un año de transformaciones:
Este movimiento hacia el Este corona un periodo de fuerte expansión para la firma. Cabe recordar que en abril de este año, Irisarri inauguró su local “boutique” en Minas (Av. Baltasar Brum y Calle 144), un proyecto impulsado junto a Ernesto Sagaseta que marcó el inicio de un nuevo modelo de negocio “de paso”.
En aquella oportunidad, durante la apertura en el Barrio Venecia, la familia Irisarri ya hablaba de “romper barreras” y de “sueños que hacen que podamos ir mucho más allá”. Menos de un año después, ese espíritu resiliente, que Florencia Irisarri comparó en su momento con su ascenso al Cerro Aconcagua, lleva a la firma a un nuevo “campamento base” en Maldonado.
Con la mirada puesta en enero, y mientras se ultiman los detalles edilicios que se revelarán recién sobre el 30 de diciembre, la Confitería Irisarri se prepara para demostrar que se puede trascender fronteras manteniendo intactas las raíces.
