Por Pablo Melgar
La tensión interna en la Intendencia de Lavalleja sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. A la incertidumbre generada por el fin de cientos de contratos zafrales, ahora se agrega un foco de conflicto con los profesionales de la salud que prestan funciones para la comuna, quienes manejan la posibilidad de presentar una renuncia colectiva si prosperan cambios en las condiciones laborales impulsados por la administración departamental.
CUMPLIMIENTO EFECTIVO
Fuentes vinculadas a la Dirección de Higiene de la comuna, confirmaron a SERRANO que el contador de la Intendencia concurrió personalmente a esa dependencia con el objetivo de negociar modificaciones en el régimen horario de médicos y odontólogos contratados por la Intendencia.
El planteo de la administración apunta a exigir el cumplimiento efectivo de un régimen de 120 horas mensuales, extremo que -según admiten distintas partes involucradas- no se estaría aplicando de manera estricta desde hace tiempo.
“EQUILIBRIO INFORMAL”
La respuesta de los profesionales fue inmediata. Médicos y odontólogos sostienen que la Intendencia tampoco cumple íntegramente con el laudo correspondiente al sector, particularmente en materia salarial, y entienden que la situación derivó, con el paso de los años, en una suerte de “equilibrio informal” entre incumplimientos recíprocos.
En otras palabras: los profesionales consideran que la flexibilidad horaria terminó funcionando como compensación de hecho ante remuneraciones que, aseguran, no se ajustan plenamente a la normativa vigente.
NO SE DESCARTAN MEDIDAS
La administración departamental, sin embargo, pretende regularizar el esquema y exigir el cumplimiento estricto de las cargas horarias previstas. Esa posición encontró resistencia inmediata entre los trabajadores de la salud, que advierten sobre el riesgo de deterioro en las condiciones laborales y no descartan medidas drásticas, incluida una eventual renuncia masiva.
Por ahora, ambas partes permanecen firmes en sus respectivas posiciones. De acuerdo a las fuentes consultadas, se abrirá una instancia de negociación en las próximas horas para intentar desactivar el conflicto antes de que alcance mayores dimensiones.
CONTEXTO
El episodio se produce en un contexto particularmente delicado para la administración encabezada por el intendente Daniel Ximénez.
La comuna atraviesa semanas de alta conflictividad interna tras la finalización de más de 300 contratos de trabajadores zafrales, situación que derivó en cuestionamientos políticos, reclamos sindicales y un creciente desgaste en distintas áreas de gestión.
La eventual profundización del conflicto en el área de salud agrega un componente especialmente sensible.
No se trata únicamente de una discusión administrativa o presupuestal: cualquier alteración en el funcionamiento de los servicios médicos y odontológicos comunales podría tener consecuencias directas sobre la atención a la población más vulnerable del departamento.
En la interna municipal admiten que el margen político y financiero es cada vez más estrecho. Mientras la administración intenta ordenar estructuras de funcionamiento y reducir desajustes heredados, los funcionarios sostienen que el ajuste no puede recaer exclusivamente sobre los trabajadores.
La negociación recién comienza, pero el clima dentro de la comuna ya exhibe señales de creciente fragilidad.
La tensión interna en la Intendencia de Lavalleja sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. Los profesionales de la salud que prestan funciones para la comuna, manejan la posibilidad de presentar una renuncia colectiva si prosperan cambios en las condiciones laborales impulsados por la administración departamental.
Fuentes vinculadas a la Dirección de Higiene, confirmaron a SERRANO que el contador de la Intendencia concurrió personalmente a esa dependencia con el objetivo de negociar modificaciones en el régimen horario de médicos y odontólogos contratados por la IDL. El planteo de la administración apunta a exigir el cumplimiento efectivo de un régimen de 120 horas mensuales, extremo que -según admiten distintas partes involucradas- no se estaría aplicando de manera estricta desde hace tiempo.
La respuesta no se hizo esperar: Médicos y odontólogos indican que la Intendencia tampoco cumple íntegramente con el laudo correspondiente al sector, particularmente en materia salarial, y entienden que la situación derivó, con el paso de los años, en una suerte de “equilibrio informal” entre incumplimientos recíprocos.
En otras palabras, los profesionales consideran que la flexibilidad horaria terminó funcionando como compensación de hecho ante remuneraciones que, aseguran, no se ajustan plenamente a la normativa vigente.
No obstante, la Intendencia pretende regularizar el esquema y exigir el cumplimiento estricto de las cargas horarias previstas. Esa posición encontró resistencia entre los trabajadores profesionales mencionados, que advierten sobre el riesgo de deterioro en las condiciones laborales y no descartan medidas drásticas, incluida una eventual renuncia masiva.
Por ahora, ambas partes permanecen firmes en sus respectivas posiciones. De acuerdo a las fuentes consultadas, se abrirá una instancia de negociación en las próximas horas para intentar desactivar el conflicto antes de que alcance mayores dimensiones.
