N. G.
Este viernes 26 de diciembre, en el umbral del fin de año, el barrio que alberga a los realojados de los asentamientos Paul Harris y Arrospide se vistió de fiesta: 16 familias recibieron las llaves de sus hogares, materializando la segunda etapa de un proceso de transformación urbana y social impulsado por la Intendencia de Lavalleja (IDL) en articulación con el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT).
La ceremonia, encabezada por el intendente Daniel Ximénez y la ministra Tamara Paseyro, trascendió la formalidad de una entrega de llaves para convertirse en un fuerte mensaje sobre la continuidad institucional y la madurez política necesaria para saldar las «deudas sociales» del país.
Uno de los ejes centrales de la oratoria fue la defensa de las políticas públicas sostenidas en el tiempo. El Dr. Daniel Ximénez, intendente departamental, fue enfático al señalar que el desarrollo del país depende de no frenar los procesos con cada cambio de administración.
«Es fundamental darle la continuidad institucional. No parar y comenzar de vuelta, frenar y cortar; eso es lo que nos va a hacer cambiar y mejorar como país para pagar las deudas sociales que tenemos», reflexionó Ximénez. El jefe comunal reconoció que, si bien el proceso inició en la administración anterior, su gobierno asumió el compromiso de ejecutarlo con celeridad y calidad, asegurando que «adentro de esas viviendas va a haber una familia que tiene que tener una vivienda digna».
En sintonía, el director de Urbanismo y Ordenamiento Territorial, Felipe De los Santos, destacó la complejidad de estas intervenciones. «Cuando existen políticas de Estado que trascienden los márgenes temporales de los gobiernos, hace falta una articulación política y social importante», afirmó. De los Santos subrayó que gobernar significa priorizar, y que esta administración decidió «destrabar» y ejecutar compromisos que estaban pendientes, fortaleciendo la coordinación semanal con el Ministerio.
La ministra de Vivienda, Tamara Paseyro, recogió el guante sobre la autoría de las obras y ofreció una perspectiva histórica sobre los programas habitacionales en Uruguay. «Muchas veces se dice: ‘están cortando cintas del gobierno anterior'» Paseyro recordó que el Programa de Mejoramiento de Barrios nació en 1999, el Plan Juntos en 2010 y el Plan Avanzar en 2022, demostrando una línea de continuidad histórica. «Qué irresponsables seríamos si no continuáramos las políticas de Estado», agregó, reafirmando que la prioridad del actual gobierno y del Presupuesto Quinquenal recientemente votado es la atención a esta población vulnerable.
Más allá del ladrillo y el cemento, el acto puso el foco en el tejido humano. Carina Soria, directora de Servicios Sociales de la IDL, hizo un llamado a las familias a transformar el espacio físico en un hogar comunitario.
«Este lugar no solo es para vivir, sino para convivir. Para que sus hijos crezcan, para crear nuevas oportunidades», expresó Soria, quien valoró los lazos de confianza, respeto y escucha construidos con los vecinos durante el proceso de realojo. «Vamos a tener que trabajar mucho en la escucha, en la tolerancia y el respeto», aconsejó, instando al cuidado de los espacios comunes.
El reconocimiento a los «héroes anónimos» también estuvo presente. Tanto las autoridades locales como la directora de Integración Social y Urbana del MVOT, Silvana Nieves, pidieron aplausos para los equipos técnicos, destacando especialmente la labor del arquitecto Carlos Otero y la trabajadora social Fernanda Correa. «Han sabido dar respuesta aún cuando no la había; siempre estuvieron allí para responder a las familias», señaló De los Santos, mientras que Nieves recordó las anécdotas del equipo plantando árboles y trabajando bajo cualquier condición climática.
Como símbolo de este arraigo, el equipo de Parques y Plazas Públicas de la Intendencia entregó plantines a cada núcleo familiar, un gesto para promover el cuidado del entorno desde el primer día.
El intendente Ximénez detalló que la entrega se realizó con todos los servicios operativos, una condición no negociable para la administración pese a la ansiedad lógica de los vecinos por mudarse. Las obras implicaron la intervención de UTE, OSE y Vialidad para la construcción de calles, veredas, cordón cuneta y conexiones de saneamiento.
Ximénez destacó además la labor de la empresa constructora Impacto/GrupoCinco, valorando que «a conciencia hicieron unas viviendas de calidad».
El cierre de la jornada marcó también el inicio de una nueva etapa de planificación estratégica. Ante la escribana Lucía Cabrera, las autoridades firmaron un convenio marco que define la hoja de ruta para el período 2026-2030.
Según adelantó Felipe De los Santos, este es solo «el primer hito de un proceso más largo». Los objetivos trazados para el próximo quinquenio son ambiciosos:
– La regularización de viviendas en los barrios Arrospide, Paul Harris y Kennedy.
– La aprobación, para 2026, de la Cartera de Tierras de Lavalleja, una herramienta jurídica y urbanística clave para facilitar el acceso al suelo y fomentar la vivienda de interés social en el departamento.
«Ojalá puedan transmitir a sus hijos que acceder a la vivienda es una de las cosas más lindas que nos pueden pasar como seres humanos», concluyó emocionado el intendente Ximénez, invitando a los vecinos a disfrutar de un fin de año inolvidable bajo su propio techo.
La reflexión del Padre Pablo Graña tras la inauguración de viviendas
Minutos después de finalizado el acto de entrega de las 16 viviendas del Plan Avanzar en el realojo de Paul Harris y Arrospide, el párroco de la Catedral de Minas, Pablo Graña, compartió sus reflexiones sobre este hecho, destacando la importancia de construir un hogar más allá de la estructura física.
Presente en el lugar para acompañar a los vecinos, Graña calificó la jornada como «una buena manera de terminar el año», expresando su alegría por las familias que esperaron tanto tiempo este momento.
De la vivienda a la familia
El sacerdote puso el énfasis en el desafío que comienza ahora puertas adentro. «La esperanza puesta en el año que viene es que no haya gente que no pueda acceder a la vivienda digna, y sobre todo, que después con la casa puedan ser familia», señaló Graña.
Para el párroco, el acceso al techo propio es el cimiento para objetivos superiores: «no es solamente la casa, sino que pueda haber vínculos sanos, familias estables y fuertes para educar y transmitir la vida, la libertad y la responsabilidad de ser personas».
Hechos concretos
Consultado sobre el balance del año y la situación social, específicamente respecto al empleo, Graña ofreció una mirada pragmática. «La gente siempre busca trabajo, siempre espera tener trabajo», reconoció, pero subrayó que el optimismo debe sustentarse en realidades tangibles.
«No hay que perder la esperanza y hay que hacer cosas concretas. Hechos concretos como este, que son obras concretas», concluyó el Párroco, celebrando la consolidación de este «barrio nuevo y precioso».
