Por Natalia Gorgoroso
Mientras el oficialismo y el Frente Amplio condenan sin matices la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela -como se publicó en la edición del lunes-, la oposición nacional, encabezada por el expresidente Luis Lacalle Pou y el Partido Nacional, ha salido a marcar una posición propia.
El mensaje central combina una condena histórica e invariable al régimen de Nicolás Maduro, pero con una crítica a la intervención armada, matizada por el cuestionamiento a la ineficacia de la diplomacia mundial.
LACALLE POU
El líder opositor utilizó sus redes sociales para recordar su postura histórica frente a Maduro, asegurando que su visión mantiene la misma línea de siempre. “Maduro es un dictador. Lo dije en todos lados. No dudé en hablar frente a él y sus ‘aliados’”, afirmó el exmandatario, recordando que incluso fue criticado en su momento por no invitar a dictadores a su asunción.
Sin embargo, sobre los hechos recientes, Luis Lacalle Pou fue claro al señalar que no valida el método utilizado por Donald Trump: “No justifico la intervención armada”. Además, su mensaje cargó las tintas sobre la responsabilidad de los organismos globales: “Falla la comunidad internacional. Fallan los resortes para proteger los derechos humanos”.
Para el expresidente, la situación actual es consecuencia de la pasividad ante el sufrimiento venezolano. “¿Hasta cuándo iba a seguir esta dictadura? ¿Hasta cuándo un pueblo oprimido, perseguido, encarcelado?”, se preguntó, dejando abierta una puerta a la esperanza: “Hoy puede amanecer la libertad en Venezuela. Puede”.
PARTIDO NACIONAL
Por su parte, el Directorio del Partido Nacional, presidido por el Dr. Álvaro Delgado, emitió una declaración formal firmada el 3 de enero. El documento comienza ratificando la condena a la “dictadura de Nicolás Maduro”, denunciando la persecución política y el “fraude electoral” que desconoció la victoria de Edmundo González y María Corina Machado.
En el punto más álgido del debate, la acción militar extranjera, el Partido Nacional fue explícito en su rechazo, diferenciándose de la celebración acrítica. “No respaldamos ninguna intervención militar ni política extranjera alguna que pretenda dirigir el destino venezolano y eliminar su soberanía”, reza el texto del Directorio del PN, reafirmando la convicción en la “autodeterminación de los pueblos”.
No obstante, el Directorio coincidió con Lacalle Pou en el diagnóstico de fondo: La intervención es producto del fracaso del sistema multilateral. Según el comunicado, el derecho internacional ha sido “insuficiente e indiferente” para defender a los venezolanos de su propio régimen.
La declaración concluye instando a la comunidad internacional a presionar para la liberación de Venezuela, pero para que esta pueda “ejercer su voluntad libre y soberana sin injerencia extranjera”.
UN MATIZ
Con estas declaraciones, el Partido Nacional busca un tercer espacio en el debate público, lejos de la defensa de la soberanía que esgrime el Frente Amplio (a quien acusan de defender indirectamente a Maduro), pero también marcando límites claros ante la intervención militar directa de Estados Unidos, poniendo el foco en el fracaso de la diplomacia como la causa raíz del conflicto.
