Con Maribel López, fundadora del emprendimiento junto a su hija Evelin Calcagno
Por Natalia Gorgoroso
El emprendimiento minuano “Komciencia”, nacido en los años de la pandemia y validado por la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), ha sido seleccionado para representar a Uruguay en el evento internacional Runway Fashion Design (RFD) a fines de enero.
Maribel López, fundadora del proyecto junto a su hija Evelin Calcagno, contó a SERRANO cómo transformaron un experimento casero en una solución biotecnológica de exportación que busca mitigar el impacto ambiental de la industria de la moda.
Desde Uruguay hacia el Sur de Chile, la biotecnología y el diseño se preparan para cruzar fronteras. “Komciencia”, un proyecto que comenzó investigando cultivos de kombucha en una cocina de Minas, ha evolucionado hacia la creación de “Kompuesto Textil”, un material revolucionario capaz de revalorizar residuos que de otro modo terminarían en vertederos.
Tras ser seleccionadas en una convocatoria internacional, las emprendedoras viajarán a la ciudad de Valdivia para presentar una colección inédita que fusiona ciencia, arte y conciencia ambiental. En ese contexto, SERRANO entrevistó a Maribel López.
DESDE 2022
SERRANO: Todo comenzó en 2022, cuando lanzaron el primer textil de celulosa bacteriana de Uruguay. ¿Cómo ha evolucionado el proyecto hasta hoy?
Maribel López: Es cierto, nosotros arrancamos haciendo biomateriales a partir del hongo de la kombucha, buscando algo compostable y biodegradable. Pero nos dimos cuenta de que el mercado uruguayo, en aquel momento, no estaba tan preparado para un producto tan nuevo. Era demasiada innovación de golpe. Entonces, decidimos reenfocar la búsqueda hacia lo más urgente: la basura. El residuo textil es un problema ambiental enorme por su huella de carbono. Intenté muchas veces unir el desecho textil de manera natural, sin usar pegamentos sintéticos que contaminaran más. Asumí todos los conocimientos que traía de investigaciones previas y finalmente logré desarrollar un aglomerante propio. Al principio probé haciendo un ladrillo. Quedó bastante feo estéticamente, pero una arquitecta me comentó que en Francia estaban haciendo algo similar. Eso me confirmó que era posible unir el material textil picado y convertirlo en algo nuevo.
“KOMPUESTO TEXTIL”
S.: ¿En qué consiste exactamente esta innovación que llevarán a Chile?
M.L.: Hoy desarrollamos “Kompuesto Textil”, un material creado a partir de textiles mezclados, naturales y sintéticos, unidos mediante un aglomerante biomaterial natural. A diferencia de otros procesos que usan resinas sintéticas, nuestra tecnología permite que el material siga siendo reutilizable. Picamos el textil, que a veces llega de uniformes en desuso o recortes de manufactura, y creamos placas. Este material ha sido validado técnicamente. Lo mandamos a analizar al LATU (Laboratorio Tecnológico del Uruguay) y los resultados fueron maravillosos: es ignífugo, o sea que no propaga el fuego, y funciona como aislante térmico. Esto nos abre puertas no solo en la moda, sino potencialmente en la arquitectura y el diseño de interiores en el futuro.
RUMBO A VALDIVIA
S.: Han sido seleccionadas para el Runway Fashion Design (RFD) en Valdivia. ¿Cómo surge esta oportunidad y qué implica para un emprendimiento del interior de Uruguay?
M.L.: El RFD es un evento internacional reconocido por visibilizar propuestas que abordan el descarte masivo de textiles. Yo seguía el evento hace tiempo y este año abrieron una convocatoria internacional. Postulamos y fuimos elegidas, no por ser una marca de ropa, sino por el impacto real de nuestro proyecto: evitar que los textiles terminen en vertederos o incinerados. Chile se está posicionando como un territorio estratégico en economía circular. Allá se aprobó una ley de responsabilidad extendida del productor, impulsada en parte por la crisis del desierto de Atacama convertido en basurero textil. Para nosotras, ir desde Minas a representar al departamento y al país es un paso clave en nuestra proyección internacional.
S.: ¿Qué van a presentar en la pasarela de Valdivia?
M.L.: Vamos a presentar una colección desarrollada íntegramente a partir de residuos textiles recuperados. El concepto gira en torno al “Rol de la mujer dentro de la industria textil”. Queremos mostrar diferentes tipos de mujeres en distintas épocas. Por ejemplo, tenemos una representación de “Eva”, pero con una vuelta de tuerca: lleva una víbora hecha de residuo textil y una manzana que en realidad es una cartera. Tenemos una figura de “la monstrua”, con ropa negra neutra pero accesorios hechos con placas que parecen carretes de hilo. También está la mujer empresaria, con un corsé diseñado por mi hija Evelin, y la mujer de la Generación Z, esa adolescente comprometida con el medio ambiente. Todo está hecho con nuestro material, jugando con los colores de los residuos que recibimos, sin teñir nada extra.
DISEÑO Y APOYO
S.: El diseño y la estética juegan un papel fundamental para que estos materiales sean aceptados. ¿Cómo manejan esa parte?
M.L.: Exacto. Mi hija, Evelin Calcagno, es quien se encarga de la parte de diseño y logística. Ella trabajó muchos años con cuero y tiene la habilidad de interpretar este nuevo material, que no es tela ni cuero tradicional. Nosotras somos muy estrictas en no hacer chucherías o artesanías que la gente compre por compromiso y luego tire. Diseñamos carteras y objetos con valor de diseño, pensados para durar. Y si el cliente se aburre o el producto se rompe, tenemos un sistema circular: nos lo devuelven y nosotras lo reconvertimos en material nuevo. Nada va a la basura.
S.: Para un viaje de esta magnitud se requiere mucho apoyo. ¿Quiénes las están respaldando?
M.L.: Es mucho esfuerzo. Hemos recibido apoyo de la Intendencia de Lavalleja, que se interesó mucho en el proyecto tras ver los resultados. Además, el equipo ha crecido. Se sumó Jessica, una chica de Colonia que conocimos en una expo sostenible y que nos ha ayudado a fortalecer el modelo de negocio y la parte comercial. Y para el viaje, la diseñadora Silvana Morales, de la marca Genovag, colaboró confeccionando una capa especial con los colores de Uruguay y un sol en textil para nuestra presentación, ya que queríamos llevar algo representativo del país.
DESPUÉS DE CHILE
S: ¿Cuál es la meta de “Komciencia” después de este evento en Chile?
M.L.: Queremos que el residuo deje de ser un problema y se convierta en un recurso con valor social y cultural. Estamos ofreciendo servicios de gestión de residuos a empresas, asegurando la trazabilidad de sus descartes. La participación en Chile no es solo un desfile. Tenemos agendadas visitas a industrias y reuniones de negocios para entender cómo escalar esto. Aunque somos un emprendimiento de Minas, la visión es global: demostrar que es posible crear una industria 100% sostenible y compostable.
