La edil nacionalista Ana Laura Nis advirtió que la salida de 95.000 personas de la pobreza, según datos oficiales, no refleja una mejora sustancial en las condiciones de vida de esos hogares.
En su planteo, Nis sostuvo que el descenso responde a un efecto matemático de la línea de pobreza -medida exclusivamente por ingresos-, al impacto de las transferencias monetarias y bonos estatales, y a ingresos precarios e informales (changas y empleos zafrales) que inflan las estadísticas sin generar estabilidad.
“Salir de la vulnerabilidad en un papel no es lo mismo que salir de la pobreza en la vida real”, afirmó. Criticó celebrar la coyuntura sin resolver la precariedad laboral ni la pobreza infantil, que sigue triplicando a la general, y advirtió que ello equivale a “administrar la exclusión en lugar de erradicarla”.
