El sacerdote Pablo Graña informó que la primera respuesta de la gente ha sido positiva
Por Yandira Castro
Como informamos en pasadas ediciones, se está llevando adelante una campaña de recolección de fondos destinada a reparar los daños sufridos en el Santuario Nacional Virgen del Verdún durante el incendio reciente, particularmente en instalaciones y servicios del cerro.
El párroco de la Catedral, Pablo Graña, fue consultado nuevamente por SERRANO sobre la campaña y reiteró que estos daños fueron causados por el devastador incendio que tuvo lugar a finales de diciembre y principios de enero de este año, afectando a 238 hectáreas del Barrio La Coronilla.
CONTEXTO DEL INCENDIO
Nuestros lectores recordarán que el incendio, que duró varios días y fue uno de los más significativos en la región, tuvo un impacto considerable en el Santuario de la Virgen del Verdún. Aunque se reportaron daños que no eran estructurales, el párroco destacó que la línea eléctrica del santuario fue completamente destruida, lo que ha dejado al lugar sin luz durante un tiempo prolongado. “La Virgen ha estado oscura todos estos días y seguirá así hasta que podamos conseguir el cambio”, comentó Graña.
Afortunadamente, gracias a la estructura de piedra del santuario y la capilla de la cima, no se produjeron daños graves en las edificaciones. Sin embargo, la situación es crítica, ya que se necesita restaurar la infraestructura eléctrica y el sistema de abastecimiento de agua, que también resultó dañado por el fuego.
MÁS DETALLES DE LA CAMPAÑA
Como informamos, la Iglesia Católica ha habilitado una cuenta de ahorros y alcancías en el santuario para facilitar las donaciones.
El padre Graña hizo “un llamado a la generosidad de todos los fieles”, enfatizando que el santuario “no pertenece únicamente a los católicos o a la comunidad de Minas”, sino que es un patrimonio nacional que merece el apoyo de todos.
Cabe reiterar que el número de cuenta para colaborar es 110308681 subcuenta 10 del Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU).
“Confiamos en la providencia de Dios, que se manifiesta a través de la generosidad de nuestros hermanos”, afirmó el sacerdote, quien también mencionó a SERRANO que están considerando la posibilidad de contratar un seguro para proteger el santuario en caso de futuros desastres.
RESPUESTA DE LA COMUNIDAD
La primera respuesta de la comunidad ante esta campaña ha sido positiva, con numerosos feligreses y ciudadanos de diferentes partes del país que han mostrado interés en colaborar. “La gente que ha llamado y ha colaborado ha demostrado que el santuario es importante para todos”, agregó Graña.
El incendio ha suscitado un debate sobre la necesidad de implementar medidas más efectivas para prevenir futuros desastres. El párroco mencionó que muchos han sugerido limpiar el Cerro Verdún, pero advirtió que esto es prácticamente inviable debido a la densidad de la vegetación y la naturaleza del terreno.
DE IMPORTANCIA NACIONAL
El Santuario de la Virgen del Verdún es uno de los monumentos más emblemáticos de Lavalleja y recibe a miles de visitantes anualmente. Además de su relevancia espiritual, el santuario también representa un atractivo turístico para la ciudad de Minas, contribuyendo a la economía local. “Cuando la gente viene al santuario, también recorre la ciudad y esto genera un impacto positivo”, explicó Pablo Graña.
Este año, el incendio ha sido especialmente alarmante ya que ha habido varios incidentes similares en el pasado. El sacerdote recordó un incendio significativo en 2018, aunque este año ha sido más devastador. “Estamos aquí cada vez que hay un incendio, apoyando a la comunidad y asegurándonos de que las edificaciones estén a salvo”, comentó.
“POR UN FUTURO MEJOR”
A medida que la comunidad se une para restaurar el santuario, el párroco también reflexiona sobre la importancia de la historia y la tradición que rodea a la Virgen del Verdún. La imagen de María ha estado presente en la comunidad desde su instalación, y su presencia “es un símbolo de fe y esperanza para muchos”.
Graña concluyó expresando a SERRANO un mensaje de unidad y esperanza: “La Iglesia siempre ha funcionado gracias a la colaboración de la gente. No tenemos más recursos que los que se ven y los que están ahí. Estamos aquí para trabajar juntos por un futuro mejor”.
