Con la coordinadora departamental del Espacio MEC, sobre la planificación de este año
Por Natalia Gorgoroso
En entrevista con SERRANO, la licenciada Carla González, coordinadora departamental del Espacio MEC Lavalleja, desglosó la hoja de ruta para 2026. Desde la aprobación presupuestal y la llegada del mayor festival de urbanismo al interior, hasta la estrategia de articulación con la Intendencia y el trabajo social en cárceles y refugios, González hizo un análisis profundo sobre la descentralización hacia el Norte del departamento y la necesidad de organización vecinal.
CON PRESUPUESTO APROBADO
SERRANO: ¿En qué etapa se encuentra la gestión del Espacio MEC de Lavalleja al comenzar este 2026?
Carla González: En este momento estamos iniciando el proceso de planificación para el año 2026 con un cambio significativo. Ya contamos con el presupuesto aprobado. Los primeros seis meses de instalación del programa trabajamos con una proyección basada en un dinero que provenía de una bolsa común del Ministerio de Educación y cultura (MEC), a la espera de lo que se aprobara en el Presupuesto nacional. Ahora que eso está resuelto, confirmamos que vamos a contar con horas docentes y presupuesto específico para cada departamento. Estamos en enero con las reuniones de coordinación del equipo nacional para implementar esto, basándonos en el diagnóstico realizado durante el último semestre.
ESPACIOS INTERINSTITUCIONALES
S.: ¿Qué arrojó ese diagnóstico de los primeros seis meses de trabajo en el territorio?
C.G.: Fueron seis meses fundamentales de volver a participar en espacios interinstitucionales. Vengo participando muy activamente en la Comisión Departamental de Discapacidad y en la Mesa de Personas Adultas Mayores. También nos integramos recientemente a la Comisión de Lucha Contra la Violencia. Paralelamente, trabajamos en redes de alianzas con varias direcciones de la Intendencia de Lavalleja. Hemos trabajado mucho con la de Juventud y la de Deporte, por ejemplo, ahora estamos coordinando el Plan de Verano; y con la Dirección de Cultura. Un punto interesante es que la línea de Arte Urbano nos llevó a involucrar a direcciones con las que comúnmente no trabajábamos tanto, como Arquitectura y Urbanismo, logrando una cercanía muy productiva.
CON PRIVADOS DE LIBERTAD
S.: El año pasado se mencionaron acciones vinculadas a la privación de libertad. ¿Ese eje de trabajo continúa?
C.G.: Sí, el año pasado reconectamos con el desarrollo de líneas de trabajo en privación de libertad. Generamos varias instancias con la unidad de Campanero, ayudando en el proceso previo a la firma del convenio con la Intendencia. Esas primeras instancias de apoyo a los privados de libertad, al igual que con los jóvenes de INISA (Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente), se volcaron, por ejemplo, en tareas de refacción en el Camping “Arequita”. Fue una planificación conjunta con la directora de Camping que nos pareció un proceso excelente, porque generó espacios de trabajo e inserción real, algo muy positivo para estas personas. Planteamos seguir trabajando este año en esa misma línea.
FESTIVAL DE LA CASA WANG
S.: ¿Qué actividades hay planificadas?
C.G.: Ya me estoy abocando plenamente a lo que será el “Festival de la Casa Wang” en marzo. Será el festival de urbanismo más grande que se haya realizado hasta ahora. El año pasado generamos el primer festival, que fue el “Deja Deja”, que se volverá a hacer este año, pero ahora llega a Minas una propuesta de gran porte que se hizo cuatro veces en Montevideo. Es la primera vez que se hace en el interior. Estamos trabajando la logística junto al colectivo Casa Wang y en coordinación con la Intendencia. A partir del 23 de marzo se estarán pintando aproximadamente 14 murales en paralelo, acompañados de toda una agenda sociocultural.
Además, en estos días retomé las reuniones con (la Asociación) “Amigos del Arte”. Habíamos generado el compromiso de acompañar el ciclo de actividades para festejar sus 80 años durante el 2026. Ahora se inician los jueves de Cine Uruguayo, pero a lo largo del año habrá instancias de teatro y artes plásticas. Nos parece una asociación emblemática para el departamento y vamos a tener un rol muy activo en sus festejos. Más sobre marzo, tendremos novedades sobre la apertura de nuestros propios talleres y horas docentes.
TRABAJO CON EL MIDES
S.: En el plano social, ¿cómo se articula el trabajo con el MIDES, específicamente en situación de calle?
C.G.: Estamos trabajando mucho con MIDES en la construcción de la nueva estrategia de trabajo con personas en situación de calle. Como MEC, nos vamos a involucrar en el trabajo dentro del refugio. Entendemos que es un paso necesario, inspirados en la experiencia del Programa Urbano que trabaja hace más de 10 años en Montevideo, colocando a las personas como sujetos de derecho en relación al ejercicio cultural y acceso educativo. Con el asesoramiento de los compañeros de Urbano, queremos sumar elementos a este nuevo formato de refugio.
CON LA INTENDENCIA
S.: ¿Ayuda la sintonía política, considerando que ahora hay un gobierno del mismo signo en la Intendencia?
C.G.: Bueno, no es una evaluación que me corresponda hacer como funcionaria. Yo he trabajado con muchos gobiernos diferentes y con todos tuve buenas y malas experiencias. Sin embargo, sí puedo decir que estoy agradecida porque en este momento estoy recibiendo apoyos logísticos que quizás antes no recibí nunca, por ejemplo, en lo que tiene que ver con el apoyo para traslados. Tuve la oportunidad, sobre todo el año pasado al inicio de la gestión, de realizar recorridas por el interior en conjunto con varios directores de la Intendencia. Eso me facilitó muchísimo iniciar el proceso de diagnóstico, porque la movilidad y la conectividad con el Norte siempre han sido un obstáculo grande. El intendente ha manifestado su apoyo hacia el programa y la intención de apoyar las refacciones necesarias en los lugares físicos que vamos a abrir. El lanzamiento del programa se hizo en Lavalleja atendiendo justamente al interés que manifestaba el intendente de que lleguen más políticas públicas fortalecidas al departamento. Hemos tenido un intercambio muy fluido, tanto con él directamente como con todos los directores.
HACIA EL NORTE
S.: Hablando del interior, mencionaba la intención de instalar Espacios MEC en el Norte. ¿Cómo se complementa esto con el movimiento que está haciendo la Intendencia en esa zona?
C.G.: Hay un movimiento hacia el Norte que se acompasa. Para nosotros es fundamental, porque el panorama para proyectar el trabajo en el Norte cambia radicalmente si contamos o no con el apoyo de la Intendencia, debido a las dificultades de conectividad. Si no hay apoyo, eso limita las posibilidades de desarrollo de cualquier política nacional. Pero se están dando las condiciones. Estamos tratando de trabajar estratégicamente la Ruta 8 con Treinta y Tres y Cerro Largo para fortalecer la circulación de propuestas. Desde el día del lanzamiento, los alcaldes de Zapicán y Pirarajá mostraron mucho interés. Entendemos que son lugares estratégicos. Me sorprendió mucho volver a Pirarajá y ver que la memoria del trabajo del MEC estaba tan latente. Y en el caso de Zapicán, llegar con una institucionalidad que nunca estuvo presente genera muchas ganas. Es un muy buen momento para materializarlo, sumando esfuerzos entre las políticas nacionales y territoriales para achicar esas brechas históricas.
ENTRETEJIDO SOCIAL
S.: Usted ya estuvo en el inicio de los antiguos Centros MEC. ¿Cuál es el principal desafío de este momento de instalación de los Espacios MEC, en 2026, a diferencia de la primera vez?
C.G.: El desafío principal muchas veces es la organización de las personas. Lo que noté en la recorrida es que el entretejido social está un poco desarmado. Ahora veo que algunas comisiones barriales están comenzando a rearmarse y nosotros necesitamos que la gente esté organizada para que las políticas territoriales sean más eficaces. Potencia mucho más la calidad de las propuestas el poder organizar con la gente. No es lo mismo llegar a una localidad y tener referentes para hacer una reunión de vecinos, a tener que ir hablando por separado. Creo que hay un efecto pandemia y un efecto de retirada de determinadas políticas de los territorios durante un tiempo, que alienó un poco a la gente. Se está trabajando para reconstruir eso.
S.: ¿Cómo se encara esa reconstrucción del tejido social?
C.G.: Hemos hecho mucho énfasis en la importancia del trabajo en los espacios públicos, en generar espacios de encuentro y convivencia. Tenemos que lograr que la gente se encuentre y que, a la hora de hacer demandas, priorice y negocie colectivamente. Es un desafío enorme ayudar a que la gente se organice. Nosotros podemos colaborar con procesos, pero quienes los sostienen son los vecinos. Como en su momento en Varela, donde apoyamos con talleres de murga y el grupo logró funcionar porque se organizó colectivamente. Los procesos más exitosos son esos: donde la gente queda con las herramientas necesarias para sostenerlos. Tenemos un desafío importante en lo que tiene que ver con la formación ciudadana.
OBSTÁCULOS HACIA EL INTERIOR
S.: ¿Qué otros obstáculos quedan por resolver para lograr esa llegada efectiva al territorio departamental?
C.G.: Lamentablemente, los desafíos de conectividad siguen estando y no son menores. No es menor que yo no pueda proyectar ir semanalmente a José Batlle y Ordóñez por falta de conectividad. Esto requiere un “pienso” de trabajo a la distancia, y por suerte venimos teniendo una respuesta muy positiva del equipo del Municipio allá para generar propuestas de esa forma. Y después está el desafío de volver a conocer el territorio. Aunque tenemos años de experiencia, hay espacios culturales y colectivos que se debilitaron o desaparecieron, y surgieron iniciativas nuevas. Es necesaria la apertura y la escucha para conocer referentes nuevos que quizás nunca tuvieron la oportunidad de trabajar con el MEC. Es un proceso de conocernos mutuamente y ver qué proyección podemos hacer en conjunto.
