Por Natalia Gorgoroso
La investigación que desde hace algún tiempo ha venido realizando el Departamento de Delitos Complejos cerró el cerco sobre la banda que estafó 195.000 pesos a una ciudadana de Minas en octubre, logrando la condena con libertad a prueba de una tercera implicada.
En simultáneo, el jefe de Policía (interino), Óscar Sosa, advirtió que estas modalidades, que van desde el “cuento del tío” a ancianos, hasta fraudes informáticos a jóvenes, se mantienen vigentes todo el año e instó a verificar cualquier situación sospechosa al 911.
NUEVA CONDENA
En cuanto al caso mencionado, la nueva implicada, una mujer de 39 años de iniciales P.L.D.M., fue detenida por efectivos de la Seccional 19ª de Montevideo y trasladada a Lavalleja. Tras la audiencia correspondiente, la Dra. Anyela Román en su rol de jueza de Feria de 1er Turno, decretó su condena “como autora penalmente responsable de un delito de estafa”.
La pena impuesta consiste en 10 meses de prisión bajo el régimen de libertad a prueba. La condenada deberá residir en un lugar donde sea posible la supervisión, presentarse una vez por semana en la seccional de su domicilio y prestar servicios comunitarios dos horas semanales durante la condena.
Con esta sentencia, ya son tres las mujeres sometidas a la justicia por este caso: una cumple prisión efectiva y otra libertad a prueba en calidad de coautora.
En este hecho puntual, los delincuentes engañaron a la víctima simulando ser familiares en apuros económicos tras un supuesto robo sufrido por sus nietos.
SON PERMANENTES
A raíz de este caso, SERRANO dialogó con el subjefe de Policía de Lavalleja, Óscar Sosa, quien se encuentra actualmente de forma interina al frente de la Jefatura, para profundizar sobre estas modalidades delictivas. La autoridad policial enfatizó que no se trata de hechos estacionales, sino de una amenaza permanente.
“Son delitos vigentes, independientes de la fecha o la altura del año. Pasan constantemente y los consejos a tener en cuenta son siempre los mismos, no ha surgido nada nuevo, hay que cuidarse igual”, explicó Sosa.
El jerarca detalló que el ingenio de los estafadores varía desde publicaciones en redes sociales hasta llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp. Las excusas son múltiples: desde un familiar secuestrado hasta un supuesto accidente donde se exige dinero para arreglos mecánicos.
SEGÚN EL PERFIL
Sosa realizó una distinción importante sobre cómo operan estas bandas según el perfil de la víctima. Las estafas presenciales o telefónicas (como el “cuento del tío” o la “recolección de dinero” en domicilio) suelen apuntar a personas mayores.
Explicó a SERRANO que “a veces dicen que va a ir alguien a retirar el dinero, o incluso invocan falsamente que irá un policía. Llevan a la víctima hasta un local de pagos (Redpagos o Abitab) o al Banco República para sacar préstamos. Afortunadamente, muchas veces los empleados bancarios detectan algo raro y nos llaman, previniendo la situación”.
Sin embargo, Óscar Sosa advirtió que los jóvenes no están exentos, siendo el blanco principal de los fraudes informáticos a través de redes sociales y Marketplace. “Ven un iPhone que vale 800 dólares en el mercado publicado a 600 dólares y le dan comprar. Ocurre también con la compra de vehículos: hacen el giro y la automotora no existe. Eso abarca un rango de edad más amplio”, alertó.
Desde la Jefatura de Lavalleja se recuerda que el Departamento de Delitos Complejos, a cargo del oficial principal Mauricio García, trabaja diariamente en la investigación de estos fraudes.
La recomendación final de Sosa ante cualquier situación sospechosa, ya sea una llamada extorsiva o una oferta dudosa, es cortar la comunicación y verificar inmediatamente. “Si la persona tiene la duda de si está siendo víctima de una estafa, puede y debe llamar al 911 para consultar”, concluyó.
