Fuentes del Ejecutivo comunal dieron a conocer las razones de la demora en la reapertura
Por Natalia Gorgoroso
A casi un mes del temporal de mediados de enero que obligó a la clausura preventiva del Parque Rodó, tras la caída de árboles de gran porte, la incertidumbre sobre su reapertura ha marcado la agenda pública y política de Minas.
Mientras desde la Junta Departamental se alzan voces denunciando “desidia administrativa” y falta de comunicación, fuentes del Ejecutivo departamental brindaron a SERRANO nuevos detalles que arrojan luz sobre la situación real del principal paseo de la ciudad.
NUEVOS JUEGOS
Uno de los puntos que más consultas ha generado entre los vecinos que transitan por las inmediaciones es el estado de la nueva zona de juegos. Imágenes recientes muestran una obra que aparenta estar finalizada, lo que llevó a especular si el cierre del parque se mantenía artificialmente solo para esperar una inauguración oficial.
Sin embargo, fuentes calificadas de la Intendencia desmintieron esta percepción visual. “A grandes rasgos parece que estuviera bastante avanzada, pero no es que esté todo pronto para inaugurar”, explicaron desde la comuna.
Según la nueva información recabada, a la obra le restan etapas técnicas cruciales. No se trata solo de estética, sino de seguridad: existen cuestiones vinculadas a la “propia estructura que todavía tiene que consolidarse”.
Las autoridades estiman que este proceso de finalización llevará, al menos, “algunas semanas más”, descartando una habilitación inmediata de ese sector.
MAQUINARIA Y TRABAJO EN ALTURA
Más allá de las obras de infraestructura, el motivo original del cierre, el riesgo de caída de árboles, sigue siendo un desafío logístico que la comuna no ha logrado resolver con celeridad debido a la escasez de recursos.
Confirmando lo que se había manejado tras el temporal sobre la falta de grúas y retroexcavadoras, se ratifica que el cuello de botella es la “capacidad operativa”. Las tareas de poda y mantenimiento requieren trabajo en altura (grúas), y la disponibilidad de esta maquinaria es limitada para cubrir la demanda en todo el departamento. Al parecer, la seguridad no puede garantizarse hasta que se completen estas intervenciones en las copas de los árboles.
¿QUÉ ESTÁ ABIERTO REALMENTE?
Ante la confusión reinante sobre si hubo reaperturas parciales, desde la Intendencia se aclaró tajantemente: “no ha habido nada nuevo”.
La percepción de movimiento en ciertas zonas se debe a que el sector ubicado “del portal hacia arriba” fue cerrado, manteniéndose inhabilitado desde el día del incidente. El resto del predio siempre estuvo abierto.
PRESIÓN POLÍTICA
Estas explicaciones surgen en un momento de tensión política. En los últimos días, la edil del Partido Nacional, Ana Laura Nis, había calificado la situación de “injustificada”, enviando una dura misiva al presidente de la Junta, Mauro Álvarez, exigiendo conocer el cronograma de obras. “No podemos permitir que el Parque siga clausurado mientras el tiempo pasa sin avances visibles”, expresó Nis, sumándose a los reclamos del edil Gabriel Gutiérrez sobre la falta de informes técnicos.
Con este nuevo escenario planteado, queda claro que la reapertura total del Parque Rodó dependerá de dos factores según entiende la Intendencia Departamental: la disponibilidad de maquinaria pesada para asegurar el arbolado y los tiempos técnicos de fraguado y consolidación de los nuevos juegos infantiles. Hasta entonces, las cintas de “Pare” seguirán formando parte del paisaje.
